Comprar cigarros más baratos en la esquina, apostar en un casino online ilegal o pagar en efectivo “para que salga más barato”. Son gestos tan cotidianos que casi nadie los asocia con un problema económico real.
Pero un informe de la CPC le puso números a esa “economía paralela”: mueve más de US$5.700 millones al año en Chile y le cuesta al Estado sobre US$1.500 millones en impuestos que no llegan a las arcas fiscales.
El estudio, hecho con 30 gremios y cerca de 70 expertos, desglosó el problema por sector. El tabaco lidera con US$617 millones en contrabando, que ya es el 60% del mercado y entra principalmente desde Paraguay. Le siguen los casinos y apuestas online (US$625 millones, más que los 25 casinos legales juntos), aseo y cosmética (US$600 millones), agroindustria (US$530 millones), pesca (US$430 millones), farmacéuticas (US$363 millones) y automotriz (US$362 millones).
Imagínense que las empresas ya gastan US$2.700 millones al año solo en protegerse, la mayoría en seguridad privada. El diagnóstico exhibe cinco brechas: vacíos regulatorios, poca fiscalización, mala coordinación entre instituciones, escasa trazabilidad y sanciones que no asustan a nadie.
El informe propone 45 medidas. En el ámbito financiero, van desde reducir el uso de efectivo y eliminar la Tasa Máxima Convencional, fortalecer la trazabilidad financiera para seguirle la pista al dinero ilegal, modificar la Ley de Fraudes para restituir el estándar de responsabilidad de los bancos y reponer los seguros para los usuarios. Además, plantean avanzar en la regulación de las plataformas de apuestas online, con estándares de protección para menores y personas vulnerables.
De todas maneras, el problema no es solo de lucas. Cuando hacer las cosas fuera de la ley se normaliza, lo que se erosiona es la confianza en que las reglas sirven para algo. ¿Estamos aún a tiempo de hacer algo? ¿Hay disposición de quienes gobiernan, legislan y entre quienes imparten justicia?