El gerente general de Banco de Chile, Eduardo Ebensperger, valoró la reforma al mercado de capitales (MK4) que próximamente presentará el gobierno y coincidió en que sus medidas podrían reducir el costo de los créditos hipotecarios.
El ejecutivo puso el foco en que bajar el valor mensual de los dividendos y recuperar el empleo permitirán que más personas puedan acceder a una vivienda.
Ebensperger abordó estas materias durante el lanzamiento en Chile de la alianza del banco con LALIGA, que contempla concursos para que sus clientes viajen a España y asistan a partidos del torneo de fútbol español.
“Creo que es muy grande y puede dar un impacto muy positivo”, señaló el gerente general sobre sus expectativas ante la reforma. A su juicio, fortalecer el mercado de capitales permitiría ofrecer financiamiento en mejores condiciones, con efectos que alcanzarían a las personas y las empresas.
Respecto del mecanismo que contempla la iniciativa —considerando lo que se conoce hasta ahora—, se trataría de un fondo que accedería a financiamiento en condiciones equivalentes a las de un fondo soberano.
"Al tener una tasa más baja, obviamente el dividendo es mucho más bajo. ¿Y cómo se logra esa transferencia? Vendiéndole los créditos a una tasa de interés que está por determinarse, la que tiene que ofrecer el Estado. Es parecido de alguna manera a la crisis de la pandemia", explicó, a propósito de las líneas de crédito FCIC del Banco Central a raíz del Covid-19.

Según describió, como el Estado consigue recursos a un menor costo que los emisores privados, el esquema permitiría trasladar esa diferencia a tasas hipotecarias más bajas y, con ello, reducir los dividendos.
Ebensperger reconoció que todavía debe estudiar el proyecto en detalle y que la tasa a la cual operaría la compra de los créditos está por determinarse. También valoró la revisión de los criterios de riesgo que anunció la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para facilitar créditos por el 90% del valor de una vivienda.
Empleo y crecimiento, las claves para el crédito
El gerente general del Banco de Chile planteó que el porcentaje de financiamiento debe guardar relación con la capacidad de pago de cada cliente. En su visión, prestar el 90% o el 100% del valor de una propiedad no resuelve el acceso si el dividendo compromete una parte excesiva del ingreso.
Bajo esa mirada, sostuvo que las iniciativas para facilitar el crédito deben acompañar una recuperación económica. El crecimiento, explicó, permitiría generar empleo y mejorar los salarios, dos condiciones que considera centrales para que las familias puedan asumir sus obligaciones.
En esa línea, manifestó su preocupación por el desempleo y por el desempeño reciente de la actividad económica. “No es recesión, porque hay otras variables de crecimiento, pero no importa, es malo. El IMACEC de ahora fue malo, pero lo más duro es el desempleo, que salió nuevamente muy malo para el país", expresó.
Pese a ello, el banco espera una mejor segunda mitad del año y un crecimiento en torno al 1% para 2026 y entre 3% y 3,2% para 2027. Ebensperger vinculó esa expectativa con cambios que favorecerían la inversión y con una mayor disposición empresarial a concretar proyectos.
“Creo que el mundo empresarial está con disposición a invertir, está con optimismo, y eso ayuda un poquitito a que más temprano se logren estas inversiones”, sostuvo. Entre los sectores que podrían impulsar esa recuperación mencionó a la minería, sobre todo tras la aprobación de la invariabilidad tributaria.
El ejecutivo también identificó el precio del petróleo como un factor que ha golpeado a Chile. En ese escenario, vinculó parte de sus expectativas de recuperación a una mejora de las condiciones externas hacia fines de año.
Capacidad de crédito y evolución de la morosidad
Consultado por la capacidad de la banca para acompañar una reactivación, Ebensperger defendió la fortaleza del sector.
“El sistema financiero, que muchas veces no es bien visto, está muy sólido. Ha acompañado el crecimiento por años. Tiene una estructura de capital muy sólida, (pero) hoy hay un problema de demanda, no de oferta de crédito”, afirmó.

En los préstamos hipotecarios, insistió, la capacidad de pagar el dividendo limita el financiamiento, por lo que una recuperación del empleo resultaría decisiva para ampliar el acceso.
"No es que nosotros no queramos dar más hipotecarios, pero si a alguien no le da para su cuota, no le puedes prestar porque al final vas a liquidar el departamento o la casa (...) Lo que hay (que discutir) es cómo motivamos la demanda, cómo lo hacemos más fácil y que este dividendo es más ad hoc a los salarios", sostuvo.
Sobre la morosidad hipotecaria, reconoció un ligero aumento, aunque señaló que todavía se mantiene en niveles bajos y que no considera que sean alarmantes. Atribuyó este deterioro a la situación económica, particularmente al desempleo y a las dificultades para incrementar los ingresos de las familias.
En cuanto a la morosidad a nivel general, señaló que descendió desde su máximo, pero todavía supera los niveles previos al estallido social y la pandemia. El ejecutivo cuestionó las iniciativas para eliminar antecedentes de deuda, porque, a su juicio, podrían encarecer el crédito y perjudicar a quienes pagan a tiempo, o el uso de prefijos telefónicos para las llamadas de cobranza.
"Cosas que mal entendidas, con buena intención de que sean un beneficio, terminan perjudicando a los buenos pagadores y encarecen el crédito", aseguró.
"Esos proyectos (...) afectan a una salud financiera que es necesaria. Más temprano que tarde se entra en razón y estamos volviendo al camino correcto. Todo el mundo está tomando más conciencia de aquello, (lo) que finalmente va a ser beneficioso para todos", sostuvo Ebensperger.
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