Las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentaron un deterioro en varios de sus indicadores financieros durante julio.
El último Termómetro Pyme, elaborado sobre una muestra de 2.078 empresas de la comunidad PROPYME y analizado por DefensaDeudores.cl, evidenció un aumento del incumplimiento previsional, mayores dificultades para enfrentar los costos laborales y una caída en las ventas, en un contexto de mayor presión sobre la liquidez de las empresas.
La principal señal de alerta provino del aumento del incumplimiento en el pago de cotizaciones previsionales. El 29% de las mipymes reconoció no haber enterado oportunamente las cotizaciones de sus trabajadores durante el último mes, seis puntos porcentuales más que en la medición anterior y el mayor incremento registrado entre los indicadores de cumplimiento financiero.
"Que el no pago de cotizaciones vuelva a subir con esta fuerza es una señal de alarma, porque no es un ajuste contable: es el trabajador quien termina absorbiendo el costo de la falta de liquidez de la empresa. Cuando este indicador se dispara, generalmente anticipa un deterioro más amplio en los meses siguientes", señaló Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
Así, el informe destacó que este escenario coincide con el inicio de la cobranza de cotizaciones previsionales impagas por parte de la Tesorería General de la República (TGR), organismo que comenzó a aplicar un nuevo mecanismo para perseguir estas deudas.
Según el estudio, esta medida podría traducirse en una presión adicional sobre las empresas que aún mantienen obligaciones previsionales pendientes y deban regularizarlas mediante procesos de cobranza o convenios de pago.

Aumentan los costos y se debilitan las ventas
El sondeo también reveló que el 42% de las mipymes considera que la reducción de la jornada laboral a 42 horas representa un problema para su operación, tres puntos más que en la medición anterior.
Además, el 21% afirmó que traspasará el aumento del salario mínimo al precio de sus productos o servicios, mientras que disminuyó el porcentaje de empresas que planea absorber ese mayor costo mediante una reducción de sus márgenes. Ninguna de las encuestadas declaró que contratará más personal como consecuencia de este ajuste.
"Lo relevante es que el ajuste ya no se está absorbiendo con márgenes: cada vez más empresas optan por traspasar el costo a precios. Eso es una noticia económica en sí misma, porque significa que la presión de costos laborales empieza a trasladarse hacia la inflación que paga el consumidor final, no solo hacia la rentabilidad de la pyme", explicó Ibáñez.
En materia de financiamiento, el 30% de las empresas solicitó un crédito bancario durante el último mes, cinco puntos más que en la medición previa, mientras que el uso de factoring también registró un leve aumento. Al mismo tiempo, el 39% mantiene deudas vigentes con la TGR y el 68% continúa financiando parte de su operación con recursos personales.
Desde el punto de vista comercial, las ventas registraron su peor desempeño de 2026, con una caída de dos puntos entre junio y julio.
"Entre los diversos datos obtenidos la principal alerta sigue siendo el desplome en las ventas ya que estamos hablando de la restricción de la demanda. El pasar de un 41% a inicios de año a un 62% a julio nos deja un incremento de un 21% lo cual expone la fragilidad financiera de las Mipymes", afirmó Rodrigo Bon, director ejecutivo de PROPYME.
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