El pago mínimo de la tarjeta de crédito aumentará a partir de este jueves 4 de junio, debido a la nueva fórmula definida por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que obligará a incorporar en el cálculo no solo los intereses y cargos asociados al uso de la tarjeta, sino también un porcentaje mínimo de la deuda pendiente.
Cabe recordar que, hasta ahora, cada banco o emisor definía su propio pago mínimo. Con la nueva regulación, todas las entidades deberán aplicar un cálculo común que incorpora el pago de intereses, comisiones, seguros y otros cargos, además de una amortización obligatoria de la deuda facturada.
TE PUEDE INTERESAR: El lento adiós del cheque: Su uso cayó casi 90% en una década
"Hasta ahora, el pago mínimo en la tarjeta equivale a un 5% del saldo debido o adeudado del capital. Lo que implicaba en la práctica era que las personas terminaran pagando el total de la deuda en muchos años porque el 5% en la práctica solamente cubre los intereses", explicó Alejandro Guzmán, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile (FEN) y socio de la consultora Leverage.
"Lo que se busca ahora son mayores exigencias de amortización con el objetivo de disminuir el sobreendeudamiento y fomentar un uso responsable de la tarjeta de crédito", agregó.

¿Qué incluirá ahora el pago mínimo?
El principal cambio que introduce esta norma es que el pago mínimo deberá cubrir más conceptos que los que considera actualmente. De esta manera, una parte relevante de cada pago se destinará a disminuir la deuda.
"Hasta ahora, muchas veces los bancos permitían pagos mínimos muy bajos, incluso de pocos miles de pesos, lo que hacía que las personas postergaran indefinidamente sus deudas", comentó Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes.
En este sentido, Román precisó que el nuevo pago mínimo deberá cubrir "los intereses, comisiones, seguros y otros cargos asociados a la tarjeta, además de al menos el 5% del saldo insoluto de la deuda. A eso se suma una parte de las compras realizadas en cuotas sin interés en el comercio".
En concreto, la nueva fórmula considera dos componentes: un Monto No Financiable (MNF), que incluye las cuotas sin interés, los intereses, las comisiones y otros cargos; y un Monto Financiable (MF), que corresponde a la parte de la deuda pendiente que aún queda por pagar:
| Monto No Financiable | Monto Financiable |
|---|---|
| • Cuotas sin interés* • Intereses • Comisiones • Seguros • Impuestos y otros cargos | • 5% de la deuda facturada |
Aplicación gradual hasta 2028
La entrada en vigencia de esta normativa no implicará que todos sus efectos se reflejen de inmediato. En concreto, uno de los principales cambios, relacionado con las cuotas sin interés, se incorporará de manera progresiva al cálculo durante los próximos dos años.
"En una primera etapa, que entrará en vigencia el 4 de junio del presente
año, las cuotas sin interés se incluirán 100% en el Monto Financiable y, por lo tanto, solo un 5% de su valor serán incluidas en el pago mínimo", explicaron desde la CMF.
La entidad agregó que "transcurridos seis meses desde dicha fecha, las cuotas sin interés se incorporarán gradualmente al Monto No Financiable, a una tasa del 25% cada 6 meses, de modo que el 4 de junio de 2028 se llegará al 100%", añadieron desde la entidad.
De todas formas, desde el organismo recordaron que el nuevo cálculo es solo un piso mínimo, por lo que las instituciones financieras podrán exigir montos superiores si así lo contemplan sus políticas internas.

Más pago mensual, pero menos años de deuda
Aunque el principal efecto visible para los usuarios será un aumento en el monto mínimo a pagar cada mes, los especialistas coinciden en que la medida debería traducirse en una reducción significativa de los plazos de endeudamiento.
Gonzalo Iberti, director del Magíster en Gestión de Inversiones Financieras de la Universidad Diego Portales (UDP), ejemplificó con el siguiente caso: una persona que amortiza apenas el 1% de su saldo cada mes podría tardar alrededor de 15 años en extinguir completamente una deuda.
"Si esa misma persona pasa a amortizar el 5% del saldo insoluto cada período, que es lo que exige la norma, el plazo cae a unos 60 meses (o cinco años) y los intereses acumulados bajan a algo así como un 40% del capital", aseguró.
"Es un esfuerzo mayor cada mes, sin duda, pero a cambio de salir del hoyo en un plazo razonable en vez de arrastrarlo años", agregó.
Ante este escenario, Guzmán recomendó llevar un mayor control de las compras realizadas en cuotas. "Muchas personas compran en cuotas aprovechando la modalidad de las tres cuotas precio contado, pero se olvidan que tienen que pagar las cuotas y caen en el crédito rotativo", aseguró.
"Aunque pagar el monto mínimo en tarjetas de crédito puede ofrecer flexibilidad durante períodos complejos, se debe tener en cuenta que esta opción suele conllevar el pago de más intereses y prolongar el plazo de la deuda. En ese sentido, esta normativa tiene como propósito contribuir a la prevención del sobreendeudamiento a largo plazo", indicaron desde la CMF.
Debe estar conectado para enviar un comentario.