El Gobierno presentó un proyecto de ley que extiende y amplía el subsidio a la tasa de interés hipotecaria y el Fondo de Garantías Especiales (FOGAES) para la compra de primeras viviendas nuevas.
La iniciativa, presentada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y el de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, sube el tope de las viviendas que pueden acceder al beneficio de 4.000 a 6.000 UF, incorpora nuevos cupos y busca facilitar el acceso al crédito hipotecario de la clase media, además de reactivar el sector.
El beneficio opera con dos herramientas. La primera es un subsidio de 60 puntos base (unos 0,6 puntos porcentuales) que el Estado descuenta de la tasa del crédito. La segunda es la garantía FOGAES, un fondo estatal que actúa como aval ante el banco y cubre hasta el 60% del valor de la vivienda.
"Esto va a significar que se prolonga esta rebaja en la tasa de crédito hipotecario aproximadamente un punto porcentual, del 4% al 3%”, destacó el ministro Quiroz.
El principal cambio es el alza del tope a 6.000 UF. Con ello, el beneficio alcanza a viviendas de mayor valor que antes quedaban fuera y amplía la oferta de proyectos a los que puede optar una familia.
El proyecto suma, además, 30.000 nuevos cupos, que se agregan a los cerca de 10.000 aún disponibles de los 50.000 originales. Las autoridades buscan que la extensión del benefició se pueda combinar con la exención transitoria de IVA a las viviendas nuevas, incluida en la Ley de Reconstrucción.
Como ejemplo del efecto, Quiroz indicó que para una vivienda de 5.000 UF el ingreso familiar necesario bajaría de unos 4 a cerca de $3 millones de pesos mensuales.
El ministro de Vivienda, Iván Poduje, enmarcó la medida en el acceso de la clase media. "Tenemos muchos chilenos que son muy ricos para el Estado y muy pobres para los bancos", afirmó. Agregó que en el segundo semestre el FOGAES se combinará con el nuevo tramo del subsidio DS1 para viviendas de hasta 4.000 UF.
Poduje estimó que la medida elevará la velocidad de venta en un 25% y ayudará a reducir un stock que cifró en 100.000 unidades, con impacto en la construcción y el empleo.
Gremio de la construcción pide extender el beneficio
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo Echavarría, valoró el anuncio como "una muy buena noticia" y una iniciativa largamente esperada por el sector.
"El aumento del valor máximo de las viviendas beneficiadas, desde 4.000 a 6.000 UF, amplía las posibilidades de acceso a un mayor número de proyectos disponibles en el mercado", afirmó el líder gremial.
El dirigente ligó la medida a la reactivación económica: "La construcción es uno de los sectores con mayor capacidad para movilizar la economía. Cuando la actividad del sector se recupera, sus efectos se extienden a una amplia cadena de proveedores, servicios y actividades productivas", sostuvo.
Como evidencia de la demanda, recordó que el subsidio vigente registró más de 95 mil solicitudes elegibles para 50 mil cupos, y pidió celeridad en la tramitación del proyecto en el Congreso. El gremio planteó, además, que el beneficio debería aplicar a toda venta de vivienda nueva y no solo a la primera vivienda.