Un estudio realizado por la plataforma de administración Comunidad Feliz reveló que, entre enero y febrero de 2025, los gastos comunes aumentaron en promedio un 9,87% en las comunas más pobladas de la Región Metropolitana. En febrero, el monto promedio alcanzó los $144.269.
Respecto a las zonas con mayores desembolsos mensuales, Vitacura encabezó el ranking con $334.774, seguida por Lo Barnechea ($285.135), Las Condes ($199.922), Chicureo ($187.256) y Providencia ($172.430).
En contraste, las comunas con menores montos fueron San Bernardo ($55.307), Puente Alto ($59.499), Maipú ($83.727), Santiago ($91.742) y La Florida ($93.293).
El informe también comparó los primeros dos meses de 2025 con el mismo período del año anterior. En ese análisis, las mayores alzas porcentuales se registraron en Puente Alto (17,16%), Macul (16,25%), Las Condes (14,31%), Santiago (13,54%) y Providencia (13,33%).
En cambio, las comunas que mostraron menores incrementos fueron Maipú (8,27%), Chicureo (7,05%), Lo Barnechea (6,80%), La Reina (6,23%) y Peñalolén (5,98%).
Los factores que explican el alza
La plataforma Comunidad Feliz identificó diversos factores que explican el incremento en los gastos comunes. Entre ellos, destaca el alza en las tarifas eléctricas tras el descongelamiento de precios establecido por la Ley de Estabilización Tarifaria. Dependiendo de la ubicación, algunas comunidades registraron un aumento de hasta 30% en el ítem de electricidad.
“Lamentablemente, muchas personas consideran que el aumento del gasto común se atribuye 100% a la administración. No obstante, existen muchos factores externos que impactan directamente en las obligaciones económicas que pagamos mes a mes”, señaló Valeria Morillo, vocera de la plataforma.
Otros factores relevantes fueron las rotaciones de personal, los efectos del Índice del Precio del Consumidor (IPC) en los reajustes salariales y en el precio de productos como artículos de limpieza.
Finalmente, Morillo recomendó a las comunidades tomar acciones para mitigar las alzas. Entre ellas, mantener al día las instalaciones para evitar reparaciones costosas, revisar y renegociar contratos con proveedores, optimizar el uso de energía durante el invierno y ofrecer facilidades de pago para reducir la morosidad.