La IPO de SpaceX: El día en que Elon Musk se convirtió en el primer trillonario

La mayor IPO de la historia llevó a SpaceX al Nasdaq y convirtió a Elon Musk en el primer trillonario del mundo, con una fortuna de US$1,05 billones.
Foto: Nasdaq

El 12 de junio de 2026 quedará en los registros como el día en que Elon Musk se convirtió en el primer trillonario de la historia. Al menos según el concepto anglosajón, porque en Chile sería billonario. Aunque es un detalle poco relevante.

Lo realmente importante ocurrió en el Nasdaq de Wall Street, cuando las acciones de SpaceX (SPCX) comenzaron a cotizar por primera vez tras la mayor oferta pública inicial (IPO) de todos los tiempos: la compañía aeroespacial recaudó US$75.000 millones al vender 556 millones de acciones a US$135 cada una, superando más del doble el récord previo de la saudí Aramco, en 2019.

Las acciones abrieron a US$150, un 11% sobre el precio de referencia, y durante la jornada rozaron los US$165 antes de cerrar en US$160,95, con un alza de 19,22% respecto al precio de salida.

Con esa valoración, SpaceX alcanzó una capitalización bursátil de US$2,1 billones, convirtiéndose en la sexta empresa más grande del mundo en bolsa, detrás de Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft y Amazon.

La participación de Musk en SpaceX, sumada a sus acciones en Tesla y otras empresas, elevó su patrimonio estimado a sobre US$1,05 billones, según Bloomberg. Para ponerlo en perspectiva: esa cifra equivale a más de tres veces el Producto Interno Bruto de Chile en 2024, según datos del Banco Mundial. Y supera las economías de países como Taiwán, Irlanda o Suecia.

Nadie en la historia había acumulado una fortuna semejante.

¿Qué celebró SpaceX en Times Square?

La ceremonia de apertura se realizó simultáneamente en el Nasdaq MarketSite de Times Square y en la sede de SpaceX en Starbase, Texas. La directora de operaciones de SpaceX, Gwynne Shotwell, encabezó el evento en Nueva York, donde empleados de la compañía celebraron con carteles que rezaban "Occupy Mars", en alusión a la ambición de Musk de colonizar el planeta rojo.

"No estaríamos aquí sin empleados de primer nivel en todos los niveles, así que gracias", dijo el director financiero de SpaceX, Bret Johnsen. "Creo que apenas estamos comenzando nuestro camino".

Desde Starbase, Musk reflexionó sobre los orígenes de la empresa. "Le di a SpaceX menos del 10% de posibilidades de tener éxito", declaró.

Foto: Nasdaq

"De hecho, se lo dije a la gente: 'Probablemente fracasemos, pero debemos intentarlo, porque si no surge una nueva empresa en el sector espacial, nunca seremos una civilización que realmente llegue al espacio'".

El debut también impactó positivamente en los mercados globales. "El mejor ánimo global se vio reforzado por futuros de Wall Street al alza, bolsas europeas positivas y mercados asiáticos cerrando con fuertes avances. A esto se sumó el entusiasmo por la IPO de SpaceX, que impulsó el apetito por crecimiento y tecnología", señaló Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica. El índice Dow Jones cerró con un alza de 0,7%, mientras el S&P 500 y el Nasdaq avanzaron 0,5% y 0,3%, respectivamente.

Los tres negocios que justifican la valoración

“Cuando una empresa de esta magnitud se abre al mercado, no solo atrae a inversionistas especializados. También despierta el interés de personas que quizás nunca habían invertido antes y que ven una oportunidad de hacer crecer su dinero con el tiempo comprando acciones de compañías que conocen y siguen desde hace años”, señaló Diego Mora, country manager de XTB en Chile.

Detrás del entusiasmo de los mercados hay tres apuestas de largo plazo que van más allá del negocio de cohetes.

Starlink es hoy la única línea de negocio rentable de la compañía. Tiene más de 10 millones de clientes en 164 países, ingresos anuales de US$11.400 millones y un margen operativo del 39%.

A eso se suma Starship, el cohete reutilizable con el que SpaceX busca bajar el costo de enviar carga al espacio en más de un 90%. Su impulso podría habilitar mercados que hoy no existen, incluidos centros de datos en órbita proyectados para 2028.

Finalmente, el tercer pilar es la inteligencia artificial. A comienzos de este año, SpaceX absorbió xAI, la empresa de IA de Musk que desarrolla el modelo Grok y controla la red social X, antes conocida como Twitter. Con esa fusión, la compañía dejó de ser solo una empresa aeroespacial para convertirse en un actor con presencia simultánea en telecomunicaciones satelitales, exploración espacial e infraestructura de IA.

Con todo, los expertos llaman a no dejarse llevar solo por el entusiasmo del momento. “Lo más importante es invertir con información y pensando a largo plazo. El interés que genera una compañía puede ser un punto de partida, pero siempre es recomendable entender el negocio, los riesgos y cómo encaja esa inversión con el perfil de riesgo individual y con la estrategia de inversión personal”, concluye Mora.

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