Un reciente estudio llevado a cabo por el Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS), en conjunto con la Facultad de Ingeniería, Arquitectura y Diseño, reveló que 78,6% de las personas que realizaron gestiones para obtener un crédito hipotecario en el último año se encontraron con un resultado negativo.
Al analizar las principales causas de este fenómeno, el 59,7% de los encuestados indicaron que se debió que no eran sujetos a crédito, seguido por la obtención de poca información o condiciones distintas a las esperadas, mencionado por el 12,4% y un 6,5% que le fue mal, porque no obtuvieron respuesta del banco. Cabe destacar que, del total de encuestados, un 97,7% indicó estar bancarizado.
Solo un 5,5% mencionó que obtuvo el crédito y compró o está pronto a comprar una propiedad y un 2,3% señaló que consiguió el crédito a pesar de que finalmente desistió de la compra.
Vivienda propia: Un anhelo mayoritario
En relación con la percepción sobre el denominado “sueño de la casa propia”, a un 82,2% le gustaría acceder a un crédito hipotecario para la compra de una vivienda y un 11,9% declara lo contrario.
Entre las razones de este último dato se encuentran: no tener la capacidad de pago con sueldo (40,6%), no tener interés en comprar ahora por estar las tasas muy elevadas (33,1%) y no tener interés en comprar ahora por ya tener una vivienda (31,7%), entre otras. Solo un 0,8% expresó no tener interés por preferir arrendar.
Al ser consultados por la posibilidad de acceder a un crédito hipotecario, un 66,7% cree que no podría hacerlo y un 18,4% cree que sí lo conseguiría.
"El panorama actual no es muy alentador si consideramos la reducción en el acceso a créditos hipotecarios para las personas, incluso para ingresos más altos; el aumento del costo de las viviendas; las altas tasas de interés hipotecarias; y las bajas expectativas económicas del país, como el bajo crecimiento y el aumento del desempleo", señaló Federico Casanello, decano de la Facultad de Ingeniería, Arquitectura y Diseño de la USS.
Sin embargo, el docente añadió que "el escenario puede ser más auspicioso en los próximos meses, pues la expectativa es que las tasas hipotecarias se vayan reduciendo, ya sea en el segundo semestre de 2024 o primer semestre de 2025, lo que ayudaría a recuperar en parte la demanda inmobiliaria".
Poca información sobre los subsidios estatales y los procesos para postular a estos
El estudio abordó la interrogante acerca de las acciones que tomarían los encuestados, tanto como para complementar ingresos para adquirir una nueva vivienda como para financiar el pie exigido por el banco. El 52,8% acudiría a su familia para complementar ingreso, el 2,8% a su jefe o empleador y el 2,5% a amigos. Un 32,9% manifestó no tener redes de apoyo para ese fin.
Respecto de los recursos para financiar un pie exigido de un 20% como referencia, lideró las preferencias hacerlo con ahorros propios (26,6%), seguido por la opción de hacerlo a través de un crédito de consumo (19,7%) y por medio de un préstamo o apoyo de algún familiar o cercano (18,0%).
Los subsidios habitacionales son uno de los beneficios que más interés despiertan dentro de la ciudadanía, puesto que se traducen en una importante ayuda para la obtención de la tan anhelada casa propia. Sin embargo, mientras un 85,5% de las personas se mostraría dispuesta a postular, un escaso 36,1% declara que sabría hacerlo correctamente.
Asimismo, un 17% no conoce o no ha oído hablar acerca de subsidios o beneficios públicos para este objetivo.
La seguridad como una variable decisiva
Consultados por si tuvieran que definir dónde vivir, un 71,86% se inclinó por la compra de una vivienda y un 18,9% preferiría arrendar. Un 4,6% señaló otras formas o soluciones.
En cuanto a los elementos que determinan la decisión de dónde vivir, la seguridad alcanzó el primer lugar (79,7%), seguida de la conectividad y costos del transporte (59,5%) y más atrás el precio del arriendo o dividendo (58,4%).
"Que un 80% de las personas considera la seguridad del lugar como una vivienda de las variables más importante al momento de elegir dónde vivir, invita a mirar los desafíos de vivienda desde la ciudad. No solo viviendas, sino un entorno seguro y conectado, debe ser el foco de una política pública que entienda la vivienda en el contexto de la ciudad".