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Dan Ariely, autor y profesor de economía conductual: "Las personas no están diseñadas para pensar correctamente sobre el dinero"

En conversación con Chócale, el académico de la Universidad de Duke abordó cómo las limitaciones del comportamiento humano afectan las decisiones financieras y planteó la necesidad de sistemas que faciliten conductas responsables.
Foto: Sitio web de Dan Ariely y Chócale

Enseñar a las personas a ahorrar, invertir y endeudarse de forma responsable no garantiza mejores resultados financieros. Así lo planteó Dan Ariely, investigador especializado en economía conductual, profesor de la Universidad de Duke y autor de diversos libros sobre comportamiento humano.

“La investigación sobre educación financiera es muy, muy desalentadora. Demuestra que gastamos cientos de millones de dólares al año en cursos de finanzas y al final la mejora en los resultados financieros es prácticamente nula”, señaló en conversación con Chócale.

Para el académico —uno de los oradores principales de la X Conferencia de Desarrollo y Estabilidad Financiera de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)—, el problema no radica necesariamente en la falta de información, sino en la dificultad de transformar ese conocimiento en hábitos permanentes.

“Debemos reconocer que hay una gran brecha entre saber algo y poder ponerlo en práctica repetidamente a diario. La idea de que la gente sepa algo y lo aplique siempre, simplemente no va a funcionar. Nunca ha funcionado”, afirmó.

Un cerebro que no fue diseñado para pensar en la jubilación

Ariely planteó que muchas de las dificultades relacionadas con el dinero tienen una raíz profunda. Según explicó, el cerebro humano evolucionó en entornos completamente distintos a los actuales, por lo que muchas decisiones financieras modernas resultan poco intuitivas.

"La idea de que pensemos en lo que necesitamos para la jubilación es una locura, ya que simplemente no estamos diseñados para pensar a largo plazo. Las personas no están diseñadas para pensar correctamente sobre el dinero. Y si no tenemos la capacidad natural, necesitamos herramientas que nos ayuden a superar esa limitación", indicó.

Foto: Advanced Hindsight

"En el mundo físico no le decimos a la gente: 'Oh, tienes calor, aprende a sobrellevarlo'. Sino que le decimos: 'Aquí está el aire acondicionado'. De la misma manera, no deberíamos decir: 'Vas a vivir hasta los 90, aprende a sobrellevarlo'", añadió.

En ese contexto, el autor propuso que, en lugar de insistir en la enseñanza de conceptos, se desarrollen sistemas que faciliten las decisiones correctas.

"Creo en las reglas generales que no son conocimiento. Por ejemplo, ¿cuál es una regla general? Que el 25% de mi salario se destine al ahorro. No tengo que calcular nada. No tengo que pensar. No es conocimiento", señaló.

"Las reglas generales son un poco como la religión. La religión no dice que hagas un cálculo, sino que te dice qué hacer y qué no hacer", añadió.

Aprender a gastar mejor para ser felices

El experto en economía conductual también advirtió que el entorno económico actual incentiva permanentemente el consumo, mientras que no ofrece recompensas emocionales para quienes administran bien su dinero.

“Nadie se siente orgulloso después de actuar con responsabilidad financiera. ¿Cómo es posible? El mundo nos hace sentir bien cuando gastamos, pero no cuando ahorramos”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que gobiernos e instituciones financieras deberían desarrollar mecanismos que incentiven mejores hábitos financieros.

Foto: Advanced Hindsight

Más allá del ahorro, Ariely destacó que el desafío no consiste solo en administrar mejor el dinero, sino también en aprender a utilizarlo de una manera que contribuya al bienestar personal.

En un entorno donde empresas, comercios y plataformas digitales buscan influir constantemente en las decisiones de consumo, planteó que las personas deberían analizar con mayor atención qué gastos realmente les aportan valor y cuáles responden simplemente a impulsos o presiones externas.

"Creo que no conocemos bien la relación entre el dinero y nuestra felicidad. Si admitiéramos que no sabemos cómo comprar la felicidad y probáramos cosas diferentes, lograríamos vivir mejor o con menos dinero", concluyó.

"No puedo imaginar un mundo donde legalizar las apuestas en línea tenga algún beneficio social"

Durante la conversación con Chócale, Ariely también abordó el debate sobre la posible legalización de las apuestas en línea en nuestro país.

El investigador en economía conductual sostuvo que esta actividad no puede analizarse únicamente como una decisión individual, debido a la forma en que interactúa con las vulnerabilidades humanas.

"El juego es como las drogas. No estoy seguro de cuál es peor. La heroína se aprovecha de la debilidad humana, y el juego se basa en ella", señaló.

Asimismo, sostuvo que si una actividad tiene el potencial de causar daños relevantes, la carga de demostrar sus beneficios debe recaer en quienes promueven su legalización.

"Con las drogas, no las aprobamos primero y luego decimos: veamos si la gente muere, quizás las cambiemos. Decimos: primero que me demuestren que esto es realmente algo bueno. Creo que con el juego haría lo mismo", indicó.

A juicio del autor, no existen evidencias de que permitir esta actividad genere efectos positivos para la sociedad.

"No puedo imaginar un mundo donde permitir el juego tenga algún beneficio social. (...) No creo que llegue a suceder que (...) en el país donde lo permitimos la gente sea más feliz, más próspera y tenga una mejor situación económica", detalló.

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