☝️ El Índice de la Semana #1: ¿Estamos frente a un “punto de quiebre” económico?

Después de meses de cifras en rojo, la economía volvió a dar señales positivas. El Gobierno habla de un “punto de inflexión”, mientras los economistas advierten que el partido recién comienza.

En Challengers (2024), la película de Luca Guadagnino protagonizada por Zendaya, el tenis nunca es solamente tenis. La pelota va y viene, pero, como bien entiende Tashi Duncan —su personaje— buena parte de lo importante ocurre entre golpe y golpe: quién toma la iniciativa, quién resiste y quién logra aprovechar ese momento en que el partido parece dispuesto a cambiar de rumbo.

En esta disciplina, uno de esos momentos tiene nombre: punto de quiebre. Es la oportunidad que tiene quien recibe de romper el servicio de su rival y alterar un partido que, hasta entonces, podía venir siguiendo otro libreto.

La economía chilena parece haber llegado a uno de esos puntos. O, al menos, esta semana dejó suficientes señales como para preguntarse si estamos frente a uno.

No es una idea completamente nueva. En los últimos días, desde el propio Gobierno se ha repetido una expresión bastante parecida para anticipar lo que podría ocurrir con la economía: “punto de inflexión”.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, incluso le había puesto una fecha. Antes de conocerse las cifras, anticipó que junio podía marcar un antes y un después, luego de cinco meses consecutivos de contracciones anuales de la actividad.

Por su parte, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, siguió una línea similar: las cifras de junio, dijo, “debieran ser un punto de inflexión para la reactivación”. Y el del Trabajo, Tomás Rau, utilizó la misma expresión al conocerse que el desempleo se mantuvo en 9,4% (casi 1 millón de personas sin empleo).

¿Inflexión o rebote?

El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) tiene una letra chica importante. La minería creció 9,8% anual, mientras la industria manufacturera cayó 0,7%. Sin minería, el indicador avanzó apenas 0,1% respecto de mayo en términos desestacionalizados. Por eso, no todos los analistas suscriben todavía la tesis del cambio de tendencia.

Valentina Apablaza, economista e investigadora del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), considera “muy anticipado hablar de un cambio de tendencia”. Advierte que la minería y una baja base de comparación explicaron parte importante del resultado y que, por esa misma razón, durante el segundo semestre podrían observarse crecimientos anuales superiores al 2% sin que la economía necesariamente haya acelerado a ese ritmo.

“Si bien la economía debería dejar atrás las contracciones en la actividad económica durante lo que resta del año, esto no implica un cambio estructural en la capacidad de crecimiento de nuestra economía”, sostiene.

Nicolás García, economista senior de Coopeuch, suma otras piezas a la cautela: la debilidad del mercado laboral, la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente y algunos shocks locales, como las lluvias y una menor disponibilidad de biomasa.

Todo eso, señala, hace complejo hablar por ahora de un punto de inflexión. “Esto no cambia con un dato puntual, es necesario acumular más antecedentes para sostenerlo”, afirma.

Jorge Quiroz, ministro de Hacienda
Jorge Quiroz, ministro de Hacienda (Foto: MH)

Ignacio Martínez, economista de Banco Itaú, también ve señales positivas, aunque insuficientes para confirmar un quiebre. "Creemos necesario reforzar los mensajes de cautela sobre un eventual punto de inflexión de la economía chilena", advierte.

Además del peso de la minería en el Imacec, Martínez pone atención en la inflación: pese al bajo IPC general de julio, el índice sin componentes volátiles aumentó 0,5% mensual, una señal de que las presiones inflacionarias podrían estar siendo más persistentes de lo anticipado.

Su visión hacia delante, sin embargo, es más optimista. Itaú proyecta que la economía crecerá alrededor de 3% en 2027 y que la inflación retornará a la meta de 3% durante la primera parte del próximo año, apoyada, entre otros factores, por una cartera de proyectos de inversión que continúa creciendo.

Los próximos puntos a los que prestar atención

Si un dato no basta, el 18 de agosto aparece como la primera fecha clave. Ese día el Banco Central publicará las Cuentas Nacionales del segundo trimestre.

Scotiabank espera esa información para aclarar cuánto dinamismo existe realmente en el consumo privado, mientras Coopeuch reestimará su proyección de crecimiento para 2026, que anticipa podría quedar bajo 1,6%.

El siguiente punto llegará al mes siguiente. El 8 de septiembre será la próxima Reunión de Política Monetaria y, un día después, llegará un nuevo Informe de Política Monetaria (IPoM).

Para entonces habrá más información sobre la cancha. Y quizás recién ahí resulte más fácil responder la pregunta que atraviesa todo el partido: si junio fue efectivamente un punto de quiebre o solo un buen punto después de varios meses cuesta arriba.

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