La implementación de la Ley Fintech y otras normativas en Chile marcó un avance en la modernización del ecosistema financiero, pero también planteó nuevos desafíos para las empresas del sector. Así lo señaló Cristián Reyes, abogado y socio del estudio Aninat Abogados.
En conversación con Chócale durante el Chile Fintech Forum 2025, Reyes —quien cuenta con más de ocho años de experiencia asesorando a compañías del sector— explicó que la regulación surgió como una respuesta a un entorno que emergió sin marco normativo.
“Fue una realidad de mercado que fue surgiendo sola, sin regulaciones, pero que empezó a tener tensiones con bancos, con compañías tradicionales, lo que dio incluso paso a litigios en sede de libre competencia”, afirmó.
Uno de los casos más emblemáticos fue el conflicto entre plataformas de criptomonedas y bancos, aun en trámite ante la Corte Suprema. “Fue probablemente la primera señal pública de que las fintech existían”, agregó Reyes, quien ha representado a diversos clientes en causas vinculadas a libre competencia y economía digital.
"Entonces, a partir de esas pequeñas puntas de iceberg que fueron dando a conocer la industria, finalmente se fue avanzando a hacer regulaciones que, en vez de negar algo que era una realidad que la gente ocupa hace años, optó por una regulación mucho más moderna", comentó.
¿Sobrecarga regulatoria o problemas de coordinación?
A juicio del abogado, la pandemia validó el papel de estas tecnologías en la economía digital y subrayó la necesidad de un marco regulatorio moderno. En esa línea, destacó que muchas compañías no solo se acogieron a estas reglas, sino que incluso las promovieron.
“Las mismas empresas fintech buscaban esa regulación para evitar mayores cuestionamientos cuando tienen todas las medidas de compliance y de prevención que son necesarias para poder prestar sus servicios en el mercado”, indicó Reyes.
No obstante, advirtió sobre los efectos de una sobrecarga regulatoria que podría comprometer la viabilidad económica de los emprendimientos. A la Ley Fintech, se han sumado nuevas normativas como la Ley de Datos Personales, la Ley de Ciberseguridad y la Ley de Deuda Consolidada.

Según el ejecutivo, estas legislaciones poseen fundamentos sólidos, pero presentan problemas de coordinación. “No se resuelve la duplicidad o la triplicidad que puede implicar cierto requerimiento, ni tampoco la diversidad de criterios que pueden tener autoridades”, sostuvo.
Actualmente, las empresas deben interactuar con múltiples organismos, como la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), la Agencia de Protección de Datos y la Agencia de Ciberseguridad.
“En algún momento tiene que haber una coordinación regulatoria, porque las fintechs y los emprendimientos en general, cuando tienen un exceso de regulación, hacen un cálculo que finalmente no les permite tener una viabilidad económica”, advirtió.
Desde su experiencia en el estudio Aninat, Reyes, subrayó la necesidad de un foco legal más flexible y adaptado a la lógica de los emprendimientos.
Denuncia contra Google y Apple
Además de su labor en el ámbito fintech, Reyes ha sido protagonista de una denuncia que marcó un precedente en la región. En 2022, presentó ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) una acusación contra Google y Apple por presunto abuso de posición dominante en los sistemas operativos móviles.
“Fue la primera denuncia que se presentó en Latinoamérica sobre este tema en junio del 2022”, explicó. “Yo la presenté como ciudadano, porque no había ningún desarrollador de aplicación que estuviera dispuesto a denunciar. (...) Entonces, había mucho temor de represalia”.
El abogado advirtió que los grandes conglomerados tecnológicos imponen condiciones que afectan tanto a los creadores como a los consumidores. “Cualquier cosa que yo compre a través de mi aplicación, de Spotify, de Disney+, o de Tinder, o de Booking, yo estoy pagando un sobreprecio. Por lo tanto, hay una afectación no solo a los desarrolladores, sino que también a los consumidores”, sostuvo.
Valoró que la FNE haya tomado la denuncia y llevado el caso ante el tribunal, aunque solo respecto de Google. “Creo que también debería hacerlo respecto de Apple, porque el conjunto concentra más de, o cerca del 100% del mercado”, afirmó.
Finalmente, reiteró que, tanto en el mundo fintech como en el digital, la regulación debe ser un motor y no un obstáculo. “La regulación tiene que ponerse al servicio de la industria”, concluyó.
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