Este martes, el Consejo del Banco Central de Chile decidió aplicar el cuarto recorte consecutivo de la Tasa de Política Monetaria (TPM), esta vez en 75 puntos base, dejándola en 8,25%.
La inflación sigue disminuyendo, a pesar del repunte en noviembre

Diego Valda, consultor senior de Zurich AGF, aseguró que “la decisión ocurre en un contexto en el que se revierten y mejoran las condiciones financieras internacionales donde la Reserva Federal señalizó que ya habría alcanzado el peak en el ciclo de recortes de tasas, donde las tasas de tesoro norteamericano retrocedieron debajo del 4,0%, y los mercados accionarios mostraron una recuperación, impulsados por un mayor apetito por riesgo".
El economista destaca que el Banco Central menciona que la inflación sigue disminuyendo, a pesar del repunte en noviembre, mientras que el mercado laboral sigue débil.
Respecto de la visión del Consejo sobre nuevos recortes de la TPM para el próximo año, Valda anticipa que “es probable que se reduzca el ritmo de recortes, lo cual dependerá en gran medida de la evolución de los factores internacionales que podrían impulsar la aversión al riesgo, donde serán clave las perspectivas de crecimiento global y la evolución de la inflación”.
Hay que mirar a Estados Unidos

Economista Jefe en Fintual
En conversación con el programa Información Privilegiada de Radio Duna, Priscila Robledo, economista jefa de Fintual, señaló que “es relevante lo que pasa en Estados Unidos. El año pasado, ¿cuántos analistas veíamos esperando una recesión? Y ahora, no va a haber una recesión, sino que probablemente la economía va a cerrar creciendo en 2,5%, con una tasa de desempleo a niveles bien bajos en términos históricos. La inflación la logró bajar de 9% a 3%".
Robledo aseguró que “no estamos libres de riesgos”, como aquellos geopolíticos, y que “todavía vamos a ver efectos de la política monetaria tan restrictiva en 2024. De hecho las predicciones para el próximo año no son mejores que para 2023”.
“No es que todo sea color de rosa. Simplemente que no se esperaba que la Fed lograra bajar la inflación sin necesidad de causar una recesión. El famoso soft landing (aterrizaje suave). Por ahora, parece, que sí lo está logrando”, señaló.
Escasas referencias al tipo de cambio en el comunicado del Banco Central

Desde el Equipo de Estudios de Scotiabank Chile —liderado por Jorge Selaive, economista jefe, junto a Waldo Riveras y Aníbal Alarcón— señalaron que estamos “de vuelta a la (mínima) necesaria dosis de recorte, pero aún detrás de la curva”.
“No descartamos un aumento en el tamaño de recortes en la TPM de confirmarse nuestra temprana alerta de inflación negativa en diciembre que sería seguida por opacos registros inflacionarios en enero y febrero. Lo anterior sería condicional a que el peso chileno mantenga o aumente su fortaleza reciente toda vez que el Instituto Emisor ha atado la política monetaria a la evolución del tipo de cambio”, señaló la entidad en su informe.
Además, desde Scotia advirtieron que “llama la atención la escasa referencia al tipo de cambio en este comunicado, que solo señala que ‘el peso se ha apreciado’ y dista significativamente de la preocupación mostrada en la RPM anterior, cuando el peso se depreciaba. Lo cierto es que el peso se apreció 8% desde la reunión anterior, siendo la moneda que ganó más valor entre países emergentes y la cuarta que más se apreció a nivel mundial”.
Banco Central retoma el forward guidance

De acuerdo con el análisis del Equipo de Estudios de Banco Santander, el comunicado de la reunión de este martes “tuvo un claro tono dovish”.
Destacan las condiciones financieras globales por los conflictos en Medio Oriente y que la actividad local muestra principios de recuperación.
“Es destacable que le resten relevancia al sorpresivo IPC de noviembre, señalando que estuvo incidido por factores volátiles poco informativos, y que reconozcan que la inflación subyacente ha estado por debajo de lo que habían proyectado”, dice el reporte del Santander.
Además, dicen que el Banco Central en su comunicado “retoma el forward guidance, apuntando a que, para garantizar la convergencia de la inflación, serán necesarios nuevos recortes de la TPM”. A modo de referencia, el forward guidance es cuando un banco central entrega ciertas directrices sobre la orientación futura de su política monetaria y utiliza su poder para guiar —con sus pronósticos— las expectativas de la política monetaria.
La expectativa es que en las próximas reuniones el Consejo del ente emisor vuelva a reducir la tasa “de manera agresiva”, con un recorte de unos 100 puntos en la próxima Reunión de Política Monetaria (RPM) de enero, considerando que la siguiente es en abril.
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