Consumidores infelices: En mayo se registró menos felicidad y más estrés

De acuerdo con un informe de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) diversos indicadores de sentimiento de los consumidores sufrieron deterioros durante mayo pasado. Entre los resultados destacan la baja de la sensación de felicidad y esperanza, y el aumento en el estrés e incertidumbre.

En informe elaborado por la CCS, el porcentaje que declara sentirse feliz cayó por debajo de los 50 puntos, y la proporción que se considera estresada, que subió más de 10 puntos, de 45% a 56%.

Al margen del deterioro del último mes, llama la atención la volatilidad que muestran los indicadores de sentimiento a partir del año 2020, impactado por las distintas fases de contagio durante la pandemia, así como las medidas sanitarias que redujeron o impidieron la movilidad de las personas. Todo esto sumado a los planes de apoyo económico a los hogares, entre otros.

Los indicadores de la incertidumbre tampoco dan mucha esperanza. En el pasado mes, el 50% de los encuestados aseguró tener esta sensación. A partir de agosto del 2021, esta estadística ha estado constantemente al alza -solo con breves pausas impulsadas por mejoras en indicadores sanitarios y de movilidad-, y ya se acerca a los máximos que registró durante el primer semestre de 2020 (55%).

Felicidad en baja

La caída en el indicador de felicidad estuvo condicionada por un fuerte descenso en el segmento de hombres, donde el índice cayó desde un 62% a un 50%. En el caso de las mujeres se produjo una caída menor, de 54% a 49%. Producto de ello, la brecha entre hombres y mujeres se redujo a un nivel histórico de 1 solo punto (50% VS 49%).

Con respecto a segmentos etarios, los jóvenes aparecen con mayor nivel de felicidad en mayo, percibiéndose un descenso a partir de los 55 años, en que el indicador cae a un 44%.

En regiones, por su parte, se revelan menores índices de felicidad, los que caen de manera preocupante en mayo (de 56 a 45 por ciento). En el resto de los indicadores de mayo se repite esta tendencia, con las regiones alcanzando menores porcentajes en sentimientos positivos y mayores intensidades en los negativos. Esto podría estar relacionado, entre otras cosas, con los problemas migratorios que enfrentan algunas zonas y de violencia y seguridad que se viven en otras.

Otros resultados del informe

En materia de incertidumbre, en tanto, los resultados muestran que esta se presenta con mayor intensidad en mujeres, en edades medianas (entre 26 y 55 años), en los ingresos más altos y en regiones.

Respecto del estrés, se repite una estructura similar a la de la incertidumbre, con las mujeres declarándose más estresadas (53% vs 46% los hombres), al igual que jóvenes y adultos jóvenes, segmentos de mayores ingresos y regiones.

Los desafíos en el plano emocional que han dejado los eventos recientes y aún en desarrollo se vuelven más demandantes a medida que pasa el tiempo y en que se suman más focos de preocupación. El escenario, además, ha sido volátil, con episodios de mayor optimismo y esperanza que luego cambian bruscamente de dirección ante los eventos de la coyuntura sanitaria, política, económica y social.

En los próximos meses se debiera mantener esta tendencia, al menos hasta pasado el plebiscito de septiembre, que coincidirá con la llegada de la primavera y los festejos de Fiestas Patrias, hitos estacionales que habitualmente mejoran el factor anímico en nuestra población.

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