Influencer argentina estafó a sus amigas: Tomó fotos a sus tarjetas y compró sin autorización

El caso de Lola Meyer sorprendió sorprendió a millones de argentinos. La joven influencer -de tan solo 17 años- gastó cerca de US$25.000 (poco más de $20 millones) al utilizar sin autorización las tarjetas de crédito de sus amigas y familiares.

Su modus operandi era bastante simple y evidencia las carencias de un sistema: la chica tomaba fotografías de la parte frontal y trasera de las tarjetas de las amigas, para luego ingresarlas en su cuenta de PayPal.

Según informaron medios trasandinos, en un comienzo Lola realizaba compras en tiendas como H&M y Zara, además de servicios en línea en Uber o Rappi. Con el tiempo los gastos se volvieron mayores: entradas a recitales, joyas e incluso vuelos a Nueva York ida y vuelta.

La forma en la que la tiktoker argentina estafó a sus cercanos se conoció gracias a unos audios filtrados de Yanina Latorre, una periodista reconocida en el país vecino. “Ha robado a amigas, madres, hermanas. Hasta ahora sabemos que gastó US$25 mil. Fotografió 25 tarjetas, las puso en PayPal y empezó a gastar”, se escucha en las grabaciones.

Pero el caso de Lola Meyer no sólo quedará como una anécdota en los robos. La situación también destapó las falencias de seguridad que tienen ciertos sistemas o plataformas financieras.

Consejos para evitar el robo de los datos de las tarjetas

Es muy importante nunca perder de vista las tarjetas de crédito al momento de pagar en los comercios. En el caso de nuestro país, prácticamente todos los equipos POS (maquinas de pago) están habilitados con tecnología sin contacto, por lo tanto el mismo cliente puede acercar su tarjeta al equipo para realizar la transacción.

Sin embargo, en este caso particular se abusó de la confianza de las víctimas, quienes jamás pensaron que una persona cercana podría tomar y fotografiar sus tarjetas para luego realizar compras sin autorización.

Algunos bancos están comenzando a emitir tarjetas bancarias sin los datos impresos, como el PAN (los 16 dígitos del anverso), CVC y la fecha de vencimiento. Entre ellos se encuentran las nuevas tarjetas Eco de Banco Santander, donde el cliente debe obtener esta información luego de autenticarse en la aplicación móvil, lo que evita la ocurrencia de este tipo de situaciones. Lo mismo sucede con la Mastercard Black de CMR Falabella, que no viene con los datos impresos; y la tarjeta de prepago MACH de Bci.

Lo que para algunos clientes puede parecer algo incómodo -para cualquier compra online se debe ingresar a obtener la información de la tarjeta en una aplicación móvil- finalmente permite mejorar los niveles de seguridad, al evitar compras no autorizadas, incluso si se trata de personas cercanas.

También se recomienda activar las notificaciones de compra, que envían avisos a través de la aplicación móvil, mensajes de texto (SMS) o correo electrónico ante cualquier uso de la tarjeta de crédito, lo que permite recibir un aviso ante cualquier transacción que se realice utilizando las tarjetas. Si el cliente no había hecho ninguna compra, posiblemente se trate de una compra no autorizada o de un intento de fraude. Algunos bancos permiten configurar montos máximos para las compras en línea, acotando el impacto de un eventual fraude.

Además, Nicolás Oxman, académico de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad San Sebastián, comentó que para evitar el robo de datos bancarios “es muy importante cambiar la clave de las tarjetas constantemente. No abrir mensajes de correo electrónico donde se indique que la clave ha sido bloqueada”. En caso de un posible robo de datos, sugiere dar aviso inmediato al banco para el bloqueo de la tarjeta y la activación de las cláusulas establecidas en la Ley de Fraude.

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