Hay momentos en que uno siente que el Estado ya no quiere hacer su trabajo, sino que lo hagas tú. Que imprimas la boleta. Que exijas el voucher. Que fiscalices a la señora de los ‘completos’ o al cabro que vende plantas por Instagram. Como si todos fuésemos parte de una brigada civil de vigilancia tributaria.
Eso parece querer el Servicio de Impuestos Internos (SII), que esta semana rectificó (a medias) su Resolución 12. Esa que pretendía que todos los comercios imprimieran boletas sí o sí, incluso los que usan soluciones modernas como mPOS o Tap to Phone (pese a que quienes ofrecen esas maquinitas ya informan diariamente al SII). La nueva norma, más sensata, permite entregarlas en formato digital o impreso.
Es parte de un suma y sigue: Los consumidores deben exigir su boleta. Los restaurantes deben fiscalizar quiénes piden factura y por qué. Las cajas de factura deben reducirse al mínimo en supermercados. Los que ofrecen maquinitas de pago tendrán que retener impuestos a los incumplidores.
Lo que subyace en esta lógica no es eficiencia, ni modernización, ni justicia tributaria. Es una forma de construir, paso a paso, una tercerización de la responsabilidad de fiscalización del SII, lo que busca transformarnos a todos en vigilantes tributarios. Un rol que, por cierto, no nos corresponde, y retrotrae a este organismo a los años 90s.
Lo increíble es que esto ocurre en un contexto donde emprender formalmente es casi una hazaña: iniciar actividades exige documentación absurda para negocios que recién están empezando —activos ya adquiridos, órdenes de compra, etc.—. Es decir, para formalizarse primero hay que demostrar que uno ya opera formalmente. Un loop kafkiano. Y, mientras, en la calle campea el comercio informal, el contrabando y el crimen organizado.
Por si fuera poco, esta semana también supimos que la Defensoría del Contribuyente investigará al SII por una denuncia del Colegio de Contadores por la Operación Renta: plataformas inestables y datos inconsistentes que dificultan cumplir a tiempo. El perro del hortelano. Asumo que, para hacer frente ante la molestia, el SII decidió condonar multas e intereses a quienes declaren con pago hasta el 9 de mayo.