Arthur Laffer, economista estadounidense conocido por la 'Curva de Laffer' y por su influencia en algunas de las políticas tributarias más relevantes de las últimas décadas, todavía no respondía la primera pregunta cuando un corte de luz interrumpió el inicio de la conferencia que ofreció en Santiago.
Mientras Hernán Cheyre recordaba una de las principales críticas a las medidas del gobierno de Ronald Reagan —inspiradas en las ideas de Laffer—, la sala quedó a oscuras. El economista reaccionó con humor y bromeó: "¿Ves?, no deberías haber dicho eso", provocando las primeras risas entre los asistentes.
La conferencia, realizada en la Universidad del Desarrollo (UDD), marcó el regreso de Laffer a Chile después de cuatro décadas. Aunque el encuentro estuvo centrado en economía y política tributaria, la jornada también dejó una serie de momentos que mostraron una faceta más cercana del economista estadounidense.
Durante su estadía en el país, también se reunió con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y con la Confederación para la Producción y el Comercio (CPC), el principal gremio empresarial del país.
Un auditorio lleno de rostros conocidos
El interés que despertó la visita de Arthur Laffer quedó en evidencia desde antes de que comenzara la conferencia.
En el auditorio se reunieron economistas, académicos, empresarios y representantes del mundo político que llegaron hasta la Universidad del Desarrollo para escuchar al economista estadounidense.
Entre ellos estaban Ignacio Briones, Carlos Cáceres, Cristián Larroulet y Joaquín Lavín, además de otras figuras ligadas al ámbito económico.
"Como volver a casa"
Apenas subió al escenario, Arthur Laffer protagonizó uno de los primeros reencuentros de la jornada. Saludó afectuosamente al exministro de Hacienda, Rolf Lüders, con quien compartió durante sus primeras visitas a Chile.
Antes de entrar de lleno en el análisis económico, recordó su estrecha relación con el país. Contó que llegó por primera vez en 1973 y que regresó en numerosas oportunidades durante los años siguientes, cuando trabajó junto a economistas chilenos formados en la Universidad de Chicago, conocidos como los 'Chicago Boys'.

También destacó que fue en Chile donde pudo observar uno de los primeros grandes experimentos de las ideas de la economía de la oferta, las mismas que más tarde marcarían buena parte de su trayectoria profesional.
En ese contexto, aseguró que volver al país era "como regresar a casa". "Me encanta Chile. Es uno de mis países favoritos en todo el mundo, y lo digo de verdad. Han sido muy amables conmigo y con mi familia", afirmó, despertando los aplausos del público.
La historia detrás de la famosa servilleta
Hernán Cheyre tomó un ejemplar de Prosperity Through Growth, uno de los libros más recientes de Arthur Laffer, y mostró al público la fotografía de la famosa servilleta en la que se dibujó la curva que, años más tarde, terminaría llevando su apellido.
El dibujo, hoy conservado en el Smithsonian National Museum of American History, en Estados Unidos, dio pie a una aclaración que el economista quiso hacer desde el comienzo. "Para que quede claro, yo no inventé ni descubrí la Curva de Laffer", afirmó.
Explicó que la relación entre las tasas de impuestos y la recaudación era una idea conocida desde hacía miles de años y que durante las décadas de 1950 y 1960 esa idea simplemente había caído en el olvido dentro de la microeconomía.

Laffer también aclaró que él tampoco fue quien bautizó la curva con su apellido. Según contó, fue Jude Wanniski, periodista de The Wall Street Journal, quien comenzó a llamarla así. "Y me alegra muchísimo que lo haya hecho. Me encanta, me encanta, me encanta", comentó entre risas.
Una pregunta, el MIT y la Universidad de Chicago
La ronda de preguntas también dejó espacio para el humor. Tras escuchar la intervención del economista Klaus Schmidt-Hebbel sobre la reciente reforma tributaria chilena, Laffer elogió la forma en que había planteado la consulta y aseguró que le gustaba cómo razonaba.
Fue entonces cuando alguien del público recordó que Schmidt-Hebbel había estudiado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), comentario que dio paso a una broma sobre la histórica rivalidad entre esa universidad y la Universidad de Chicago, donde Laffer desarrolló gran parte de su carrera académica.
Las risas del público aumentaron cuando el economista volvió a hacer referencia al apagón que había marcado el inicio de la conferencia. "Será mejor que tengan cuidado de que no se vuelvan a apagar las luces", comentó.

Un café antes de despedirse
Una vez terminada la actividad, Laffer permaneció varios minutos en el recinto conversando con asistentes, académicos y organizadores. Varios aprovecharon la instancia para saludarlo, tomarse fotografías o intercambiar algunas palabras.

Entre ellos estuvo Mario Farrén, actual presidente de BancoEstado y ex superintendente de Bancos, con quien compartió una breve conversación antes de reunirse nuevamente con Hernán Cheyre y otros invitados alrededor de un café y un croissant.
También respondió consultas de periodistas y aprovechó la instancia para reencontrarse con personas que no veía desde hacía décadas.

Entre conversaciones, fotografías y un café compartido con los organizadores, Arthur Laffer se despidió del auditorio donde, por un par de horas, volvió a encontrarse con viejos conocidos y con un país que, según sus propias palabras, sigue sintiendo "como volver a casa".



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