CCS presentó un código de buenas prácticas para impulsar el uso responsable de la IA en empresas

La iniciativa voluntaria busca orientar a las compañías en el desarrollo y adopción de inteligencia artificial, con énfasis en transparencia, seguridad, supervisión humana y protección de derechos.
Foto: Cámara de Comercio de Santiago

La Cámara de Comercio de Santiago (CCS) presentó un Código de Buenas Prácticas para el Desarrollo e Implementación Responsable de Inteligencia Artificial (IA). Esta guía, voluntaria y no normativa, busca orientar a las empresas que desarrollan, implementan o utilizan esta tecnología.

El nuevo Código surge en medio de una rápida incorporación de inteligencia artificial en las organizaciones, tanto en procesos productivos como en servicios y decisiones.

El documento estructura en seis principios: transparencia y explicabilidad; seguridad, dignidad y derechos de las personas; seguridad y gobernanza de sistemas y datos; no discriminación; supervisión humana; y desarrollo inclusivo, bienestar social y sostenibilidad.

María Teresa Vial, presidenta de la CCS, señaló que buscan que el Código de Buenas Prácticas sea "un marco vivo, capaz de evolucionar al ritmo de una tecnología que avanza rápidamente, y que entregue a las personas la certeza de que las empresas que adhieren a estos principios están comprometidas con la seguridad, la transparencia y el bienestar de las personas".

"Creemos que la inteligencia artificial debe ser una herramienta al servicio de una mejor calidad de vida, que impulse la innovación, fortalezca a nuestras empresas y contribuya al desarrollo tecnológico del país, siempre poniendo a las personas en el centro", agregó.

El rol de la autorregulación y la supervisión humana

La ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, expresó que "la tecnología existe como un medio para el bienestar humano y, en ese sentido, la autorregulación es clave para poder usarla de manera responsable".

Foto: Cámara de Comercio de Santiago

También destacó la importancia de las lecciones que han dejado otras tecnologías para poder avanzar. "Además, hay un elemento especialmente importante: la supervisión humana, porque no solo es relevante desde el punto de vista ético, sino que también abre oportunidades para repensar procesos y generar nuevos trabajos", añadió la ministra.

El gerente de Estudios de la CCS, George Lever, situó la discusión en una agenda de crecimiento y productividad. Adicionalmente, dio a conocer que una plataforma de la organización identificó más de 400 empresas chilenas vinculadas al sector.

Según los antecedentes expuestos, la industria nacional de IA crece cerca de 40% anual, registra ventas superiores a US$1.600 millones y genera más de 8.500 empleos.

"La autorregulación busca impulsar la confianza como condición esencial para el avance de la industria, promoviendo principios como la transparencia, la supervisión humana, la protección de los derechos de las personas, la seguridad de los datos, la no discriminación y el desarrollo sostenible", afirmó Lever.

La adhesión al código es voluntaria y compromete a las empresas a avanzar progresivamente en sus principios y recomendaciones. Las compañías que decidan adherir recibirán el sello de Empresa adherida al Código de Buenas Prácticas de IA.

El Consejo de Ética y Buenas Prácticas de la CCS será el encargado de acompañar la implementación, promoviendo el diálogo y cooperación. Su función no será sancionatoria y tendrá la facultad de emitir recomendaciones y proponer actualizaciones al instrumento.

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