Un hombre de entre 30 y 44 años, perteneciente a la clase media, con uno o dos hijos y sin bienes relevantes a su nombre. Ese es el perfil que predominó entre los padres que iniciaron procesos de quiebra en Chile durante el último año, según un estudio elaborado por Unholster y DefensaDeudores.cl.
La investigación, que analizó 280 casos de padres que ingresaron a procedimientos de liquidación voluntaria y simplificada entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de marzo de 2026, mostró que la insolvencia se concentró en personas que se encontraban en plena etapa laboral y con responsabilidades familiares.
En este sentido, el tramo entre 30 y 44 años reunió el 63% de los casos estudiados. Más atrás aparecieron los grupos de 45 a 59 años, con un 19,8%, y de 25 a 29 años, con un 11,4%. Entre los tres concentraron más del 94% de los registros con información disponible sobre edad.
“En otras palabras, seis de cada diez padres que quiebran en Chile se encuentran en la etapa de mayor desarrollo laboral y de mayores obligaciones familiares. Esto refuerza la idea de que la quiebra de padres es esencialmente un fenómeno de hombres en edad productiva y no de adultos mayores”, explicó Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.
Clase media y baja tenencia de bienes
El estudio también mostró una fuerte presencia de sectores medios entre quienes enfrentaron problemas de insolvencia. Los segmentos socioeconómicos C3, D y C2 concentraron el 76,4% de los casos analizados, mientras que el grupo C1 alcanzó un 14,2%.
“Contrario a la percepción de que la insolvencia afecta principalmente a los segmentos de menores ingresos, el estudio demuestra que la quiebra también impacta a hogares con mayores niveles de ingreso y acceso al crédito”, sostuvo Ibáñez.
La fragilidad patrimonial apareció como otro rasgo común. El 95,7% de los padres analizados figuró como arrendatario o allegado, mientras que menos del 5% registró algún tipo de propiedad sobre la vivienda que habitaba. Además, el 53,9% no tenía vehículos inscritos a su nombre.
La mayor parte de los casos se concentró en la Región Metropolitana, seguida por Valparaíso y Biobío. En conjunto, estas tres regiones reunieron el 65,4% de los padres que iniciaron procedimientos de quiebra.
En cuanto a la composición familiar, el 43,2% tenía un hijo y el 34,3% contaba con dos. Así, los investigadores observaron que la insolvencia no necesariamente se relacionó con familias numerosas.
“Lo más revelador del análisis de estos casos es que la quiebra deja de ser un dato individual y pasa a ser un fenómeno con alcance familiar. Detrás de los 280 padres analizados hay 522 hijos e hijas, una cifra que casi duplica el universo de deudores y que rara vez aparece en las estadísticas de insolvencia”, concluyó Cristóbal Huneeus, socio y director de Data Science de Unholster.