En los últimos días, el pavo se transformó en tema de conversación en los hogares chilenos. La menor producción nacional, junto con la suspensión de importaciones desde Brasil y un alza de hasta un 50% en los precios, encendieron las alarmas entre los consumidores.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue un reportaje de Chócale que reveló que Sopraval y Ariztía añadieron pollo a productos que por años fueron comercializados bajo la etiqueta “pechuga de pavo”. Una situación que, en la práctica, no fue destacada en las rotulaciones de los envases de los productos ni en las vitrinas de fiambrería de los supermercados, lo que generó molestia en clientes que se sintieron engañados.
Al día siguiente de la publicación, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) ofició a ambas empresas para solicitar explicaciones y conocer las medidas que adoptarán.
Además, la entidad envió un oficio al Ministerio de Salud, encargado de la rotulación y composición de alimentos, para coordinar acciones conjuntas y evaluar posibles incumplimientos.
La polémica rápidamente se trasladó a las redes sociales de Chócale, donde cientos de consumidores reaccionaron con críticas, reclamos e incluso ironías sobre lo ocurrido. “¡Pésimo! Por acá lo sospechamos porque mi hijo es alérgico al pollo y empezó a reaccionar con la pechuga de ‘pavo’ Sopraval”, comentó una usuaria de Instagram indignada.
Otro lector apuntó directamente a un engaño a los clientes: “¡Qué vergüenza! Eso es publicidad engañosa, debería indicar que contiene pollo. Hacen lo que quieren con el consumidor”.
Algunos incluso encontraron una explicación a lo que ya habían notado: “Por algo el que compré la semana pasada estaba medio raro de sabor, todo calza”, escribió un usuario en TikTok.
También hubo espacio para la ironía: “Te creía pavo y me saliste pollo 😂” y "Huele a pavo, sabe a pavo… huele a pavo, pero es pollo 😂".
Dentro de los comentarios en Instagram aparecieron reclamos por el impacto económico: “Si tiene pollo debería bajar el precio!! ¿O no? @sernac_chile?”, escribió otro usuario.
Por ahora, SERNAC y el Ministerio de Salud se encuentran recabando antecedentes, mientras los consumidores exigen mayor transparencia en la rotulación de productos y medidas concretas para proteger sus derechos.