Durante meses, Ignacio (36), quien trabaja como administrativo, creyó haber encontrado una fórmula para hacer crecer sus ahorros. Invirtió más de US$2.000 en Sunflower, una supuesta empresa asiática especializada en tecnología financiera, con presencia en Chile, que ofrecía atractivos retornos mensuales.
Hoy, ese dinero desapareció, al igual que la página web, las redes sociales y cualquier rastro tangible de la compañía.
“Cuando me enteré, claro, lo primero que hice obviamente fue meterme en la aplicación y empezar a hacer intentos de retiro. Y bueno, ahí quedó el retiro… en revisión”, relató Ignacio en conversación con Chócale. Pese a que la app fijaba un plazo de tres días hábiles para los retiros, estos nunca se concretaron.
Sunflower Technology SPA prometía rentabilidades mensuales entre 10% y 12%, y operaba mediante una aplicación móvil que simulaba el crecimiento de un árbol virtual. A través de esa mecánica lúdica, se incentivaba a los participantes a ingresar dinero, completar “misiones” e invitar a nuevos usuarios para recibir supuestos beneficios económicos.
“Era directamente depositar, transferir plata, que fue lo que yo hice… se podía hacer también a través de billeteras digitales, de wallet, con blockchain, etcétera. Pero mi caso era con transferencias directas a una cuenta chilena del Banco Santander, una cuenta corriente con titular Sunflower Technology SPA”, explicó Ignacio.
"Al principio también te daban un monto de prueba de 5 días. Ellos te prestaban (...), te invento, unos US$ 500, y uno los operaba. Después te los quitaban, y uno se quedaba con la ganancia de esos dólares", añadió el administrativo.
Las primeras red flags de Sunflower y la solicitud de la autorización que la CMF rechazó
Las primeras señales de alerta surgieron hace seis meses en redes sociales. Diversos usuarios comenzaron a denunciar problemas para retirar sus fondos, notaron que los términos y condiciones del sitio redirigían a una página vacía y que el acceso a la aplicación estaba limitado a quienes recibían una invitación.

Sunflower solicitaba montos desde US$50 (alrededor de $47.000), y prometía ganancias adicionales —incluso en criptomonedas— por completar tareas dentro de la plataforma o por sumar nuevos usuarios.
Alejandro Guzmán, socio de Leverage Consultores y académico experto en finanzas, advirtió que esta lógica, especialmente el incentivo por referidos, presenta las características de un esquema Ponzi, donde el dinero de los nuevos participantes se utiliza para pagar a los anteriores, en lugar de generar rendimientos genuinos. "Los primeros entrantes ganan y recomiendan la inversión a terceros que pierden”, señaló.
Pese a las múltiples advertencias levantadas por usuarios e influencers financieros, la empresa continuó operando. Después de cerrar todos sus canales de comunicación, incluida su página web, y dejar de responder a los mensajes, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) emitió una alerta ciudadana informando que Sunflower no se encontraba regulada ni inscrita en los registros del organismo y que no estaba autorizada legalmente para prestar servicios.
Sin embargo, para muchas víctimas, la advertencia llegó demasiado tarde. “Yo estuve constantemente preguntando qué pasaba con la CMF, si eran regulados, y me comentaban que estaban siempre en proceso. Asumo que la información también la recibía mi amigo, que trabajaba en Sunflower. Él tiene plata invertida en esto, él también perdió. Incluso metió a su familia”, contó Ignacio.
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Consultada por Chócale, la CMF explicó que “la entidad ingresó una solicitud de inscripción y una de autorización ante la CMF, conforme indica la Ley Fintec, las cuales fueron rechazadas el 5 de junio de 2025. Luego, la empresa ingresó una reposición contra el oficio que rechazó sus solicitudes, la que fue rechazada por la Comisión. Después de este proceso se emitió el comunicado de alerta”.
Los responsables abandonaron la empresa con los fondos de los clientes
En paralelo, la representación local de Sunflower publicó un comunicado en el que afirmó que “la empresa sufrió un fallo en las transferencias de devoluciones a clientes. A partir de ese momento, los responsables de la dirección asiática se desentendieron completamente de las operaciones (…) Todo indica que abandonaron la empresa con los fondos de los clientes”.
Zhiqiang Yang y Jaime Mena Miralles figuran como los representantes legales de la sociedad en Chile, la cual comenzó a operar el 15 de septiembre de 2023.

En su declaración a Chócale, la CMF reiteró reiteraron que su función es supervisar y emitir alertas, pero la persecución penal es competencia exclusiva de la Fiscalía.
Por su parte, Guzmán fue enfático al señalar que “nunca, pero nunca, hay entregarle la plata a cualquier entidad (persona o ‘empresa’) que no esté regulada por la CMF. Ante dudas, en el sitio de esta se puede verificar si está en la lista de fiscalizados".
Añadió que es necesario desconfiar de las rentabilidades anormales y de las ofertas "maravillosas", además de mantener un juicio crítico. "¿Por qué alguien me pagaría una rentabilidad mucho mejor que el mercado formal? ¿En qué invierten la plata que les permite pagar tanto a sus 'ahorrantes' y por qué estarían dispuestos a compartir sus resultados con un desconocido?".
Mientras tanto, Ignacio no ha recibido apoyo de instituciones. “Solamente hice las denuncias correspondientes… llamé a la Fiscalía… pero así como recibir asistencia o ayuda, no”, concluyó.
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