Las tarjetas de crédito son una herramienta financiera que puede ofrecer beneficios significativos, pero también conlleva riesgos si no se utiliza de manera responsable.
En este sentido, diferentes expertos compartieron con Chócale sus perspectivas y destacaron los errores más habituales al usarlas. En la mayoría de los casos, una gestión inadecuada puede generar altos costos financieros que podrían evitarse con una mayor educación financiera.
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Uno de los errores más comunes es considerar la tarjeta de crédito como mecanismo de endeudamiento en lugar de un medio de pago. “El principal error es usar la tarjeta sin tener presente que el gasto efectuado se debe pagar en su totalidad al vencimiento del estado de cuenta”, indicó Alejandro Guzmán, ingeniero comercial y docente de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, también conocido como "Doctor Bolsillo".
El académico advirtió que este enfoque lleva a que muchas personas acumulen deudas al no pagar a tiempo el monto facturado, ingresando así a un sistema de crédito rotativo, caracterizado por altas tasas de interés.
Errores comunes: confusión y desconocimiento
El pago mínimo es una de las trampas más habituales en las que caen muchos titulares de tarjetas de crédito. Aunque puede representar un alivio momentáneo para el presupuesto, los intereses asociados convierten la deuda en una bola de nieve.
Victoria Paz, economista, fundadora de Poder Económico y coautora del libro “Las mujeres invierten”, explicó que estas herramientas operan con intereses rotativos, lo que implica que “el interés se aplica sobre la deuda original más el interés que se genera día a día”. En términos simples, esto significa que al abonar únicamente el mínimo, el saldo pendiente crece de forma exponencial.

“El problema del pago mínimo es que está pagando solo los intereses, lo que evita entrar en mora, pero acumula capital adeudado”, enfatizó José Joaquín Fernández, docente de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile y secretario técnico de 'Mi Barrio Financiero'.
A esto se suma otro inconveniente frecuente: la falta de comprensión sobre el funcionamiento de este medio de pago. Muchas personas desconocen aspectos básicos como los ciclos de facturación o las condiciones estipuladas en los contratos. “La gente no sabe que si no paga el monto facturado, se genera interés sobre la diferencia amortizada”, añadió Fernández.
Avances en efectivo y poca información sobre beneficios
Solicitar avances en efectivo es una de las prácticas más costosas asociadas a las tarjetas de crédito.
Jaime Ruiz-Tagle, ingeniero comercial, docente de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile y miembro de 'Mi Barrio Financiero', advirtió que “sacar un avance en efectivo implica en la mayoría de los casos pagar una tasa del 40-45%, muy cercana a la Tasa Máxima Convencional”. Por lo tanto, esta opción se vuelve poco recomendable para quienes buscan alternativas de financiamiento accesibles.
Sin embargo, y a pesar de los riesgos, el uso adecuado de esta herramienta al momento de realizar compras puede ofrecer múltiples ventajas. “Aquellas personas que la usan de forma planificada como un medio de pago, muchas veces logran ordenarse, juntar puntos de sus sistemas de fidelización y aprovechar promociones”, destacó Victoria Paz.
En contexto, algunas tarjetas de crédito poseen convenios y alianzas con aerolíneas, aplicaciones de delivery y diversos comercios. De esta manera, si se aprovechan adecuadamente —comprando en una sola cuota y pagando el total facturado cada mes—, pueden convertirse en un recurso clave para ahorrar en las compras.
Las consideraciones previas y el impacto en el historial crediticio
Los expertos coinciden en la importancia de revisar detenidamente el contrato antes de solicitar una tarjeta de crédito. Entre los aspectos más relevantes que deben conocerse a fondo, José Joaquín Fernández destacó “la comisión de mantención, las tasas por compras en el extranjero, y los beneficios adicionales como acumulación de puntos, descuentos o compras sin interés”.
Al estar informados sobre estas condiciones, los usuarios pueden elegir la tarjeta que mejor se adapte a sus necesidades.
Otro aspecto que suele pasarse por alto al contratar esta herramienta es que su uso responsable tiene un impacto positivo en el historial crediticio.
“Este puede ser el primer paso para generar un buen historial, que luego permite acceder a créditos mayores en mejores condiciones”, explicó el miembro de 'Mi Barrio Financiero'. Para ello, es fundamental evitar atrasos en los pagos y no recurrir a avances en efectivo.
Por su parte, Alejandro Guzmán recomendó definir un límite de gastos mensuales y asegurarse de contar con los fondos necesarios para cubrirlos al vencimiento. Esta estrategia ayudará a evitar el endeudamiento y maximizar los beneficios.
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