En abril de este año, la Policía de Investigaciones (PDI) dio inicio a la marcha blanca del funcionamiento de los tótems de autoservicio que permiten llevar a cabo los trámites migratorios en el Terminal Internacional (T2) del Aeropuerto de Santiago.
Estos tótems surgieron como una eventual solución a las largas filas registradas al pasar los controles de Migraciones en la terminal aérea. Sin embargo, desde la puesta en marcha, este servicio ha recibido una serie de críticas por parte de los usuarios.
Claudio Seebach, miembro del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo, publicó en su LinkedIn una crítica a este sistema de control. La publicación se viralizó con más de 1.800 reacciones y recibió la respuesta de Bruno Herrera, CEO de Pegasus Chile, empresa que se adjudicó la licitación de estos tótems.
En su post, Seebach opinó que este nuevo sistema de control migratorio de la PDI en el Aeropuerto de Santiago "debe ser de las peores implementaciones de un sistema electrónico".
Lo anterior lo ejemplificó con una serie de problemas como la falta de alertas cuando un tótem está desocupado y que varios de estos se encuentran fuera de servicio. A lo que sumó que en ocasiones los pasajeros tienen que igualmente pasar por el control manual; que no es capaz de distinguir entre dos personas con el mismo nombre, pero diferente RUT; entre otros inconvenientes.
Para finalizar su publicación, Claudio Seebach apuntó directamente contra la empresa Pegasus indicando que uno de sus representantes legales está involucrado en "un juicio criminal por la provisión de chalecos antibalas para PDI y acusado de fraude".
También indicó que la implementación costó casi US$2 millones de dólares y que no cumple el mínimo estándar de servicio a usuario y seguridad migratoria. Además, Seebach comentó que en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá (Colombia) existe un sistema que es "rápido, seguro y completamente automático y para nacionales y extranjeros por igual".
La respuesta del CEO de la empresa que implementó los tótems de Policía Internacional en el Aeropuerto de Santiago
Esta publicación se llenó de reacciones a favor de las impresiones que entregó Seebach. Por medio de los comentarios, el también decano de la facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, decidió emplazar directamente a los ejecutivos de Pegasus Chile.
"Me pregunto si los ejecutivos de Pegasus Chile como Bruno Barrera Chevecich tomarán alguna responsabilidad en este desastre tecnológico, ya como expertos en tecnología que dicen ser tendrán claro que el sistema está realmente mal diseñado, mal instalado y peor gestionado", señaló Seebach.
Siguiendo el hilo del comentario, Barrera no tardó en responder indicando que para las licitaciones públicas los proponentes deben cumplir con una serie de requerimientos técnicos de cumplimiento elaborados por el ente solicitante. Aquí el ejecutivo de Pegasus añadió que la empresa "respondió y cumplió el 100% de estos".
Barrera explicó que la tecnología usada es alemana y que tiene un "reconocido prestigio y utilización internacional, donde inclusive el Gobierno Alemán es accionista del fabricante".
Al mismo tiempo, recalcó que los kioscos interoperan con otros sistemas que están integrándose y que se sumarán gradualmente. Con esto buscarán que la experiencia de usuario sea mucho más ágil y eficiente en los próximos meses.
"La compañía toma muy seriamente sus proyectos y se están haciendo los esfuerzos y trabajos necesarios en conjunto con el cliente para mejorar el servicio. Estamos conscientes que hay áreas por perfeccionar", comentó el ejecutivo de la empresa.
"Finalmente, como director de la compañía, le agradezco su retroalimentación y le otorgo mis más sinceras disculpas por la frustración y molestia que el sistema pudo haber ocasionado en su experiencia. Tenemos el firme compromiso de hacer los ajustes y correcciones necesarias en el más corto plazo", cerró Barrera.