Halloween, Navidad y Año Nuevo: el fin de año se acerca y, para muchos, estas fechas son sinónimo de celebración. Sin embargo, estas festividades también traen consigo gastos adicionales que pueden poner en riesgo las finanzas personales.
Es en este contexto donde las tarjetas de crédito emergen como herramientas poderosas para enfrentar estos desafíos, gracias a su capacidad de fraccionar pagos en cuotas y el acceso a promociones y descuentos exclusivos.
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Si bien este producto puede facilitar la gestión de la economía individual, también puede convertirse en un arma de doble filo, especialmente si se cae en la tentación de gastar más de la cuenta o si no se posee una comprensión suficiente sobre su funcionamiento.
Para evitar caer en estas trampas, es fundamental entender cómo utilizar las tarjetas de crédito de manera responsable, maximizando sus beneficios y evitando situaciones de endeudamiento que sean difíciles de manejar.
Creer que el dinero "es de uno" y pagar el mínimo: Los errores más comunes al usar la tarjeta de crédito
Uno de los errores más comunes que se cometen al usar estos productos financieros es confundir el límite de crédito con dinero disponible. Emiliano Fucks, economista y académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago (USACH), indicó que es fundamental entender que cuando se utiliza una tarjeta de crédito, se está "pidiendo prestado" y no gastando dinero propio.
Este malentendido puede llevar a un consumo excesivo, donde los usuarios gastan más allá de sus posibilidades, sin considerar las consecuencias a largo plazo.
“Muchas veces las personas cuando tienen una tarjeta de crédito con un determinado cupo, por ejemplo, $2.000.000, tienden a creer que poseen esos $2 millones como liquidez, pero no es así. Ellos están pidiendo prestada esa cantidad y en el futuro van a tener que devolver un monto mayor al que solicitaron, dada la tasa de interés”, señaló el académico.
Es importante tener en cuenta que este “préstamo” debe ser reembolsado al final del periodo de facturación —denominado "total facturado a pagar"— o mediante un pago mínimo, que corresponde a un pequeño porcentaje del saldo adecuado.
“Pagar solo el mínimo de una tarjeta de crédito se debe evitar por varias razones. En primer lugar, generará altos intereses, lo que llevará a aumentar la deuda total. Además, también extiende significativamente el tiempo necesario para saldar la deuda, pasando más tiempo endeudado”, señaló David Ehrenfeld, Head Customer Success de Neatpagos.
Esta situación no solo afecta la carga financiera mensual, sino que también puede tener un impacto negativo en el puntaje crediticio del usuario al aumentar la utilización de crédito.
Prestar atención a los términos y condiciones de las promociones de cuotas sin interés
Las promociones como las cuotas sin interés son atractivas y pueden ser beneficiosas si se usan correctamente. Sin embargo, es importante prestar atención a los términos y condiciones que las acompañan.
Ehrenfeld advirtió sobre algunos aspectos clave a considerar, como la “duración de la promoción, requisitos de elegibilidad, intereses posteriores, y cargos y comisiones, son factores que no se deben pasar por alto para evitar sorpresas desagradables”.
Por ejemplo, algunas promociones exigen un gasto mínimo para calificar para las cuotas sin interés, o poseen intereses retroactivos si no se paga el monto total dentro del período establecido. Además, pueden existir cargos ocultos que aumentan el costo total de la compra, especialmente cuando se realizan compras internacionales.
En esta línea, Daniel Soto, economista y Rector IP/CFT Santo Tomás San Joaquín, resaltó que "existen varios casos en donde pagar en 2 o más cuotas, no siempre mantiene el 'precio al contado' y cada emisor cobra un interés diferente, dependiendo del número de cuotas.
¿En qué fijarse al elegir una tarjeta de crédito?
Al momento de elegir una tarjeta de crédito, es fundamental analizar varios factores para asegurar un uso responsable y eficiente.
Según el académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, "siempre hay que ver una tarjeta de crédito como un servicio y analizar entonces todos los atributos relevantes". Esto incluye no solo sus beneficios, sino también sus costos y condiciones.
Uno de los aspectos clave a considerar es la tasa de interés anual, o carga anual equivalente (CAE), que refleja el costo total del crédito en un año, incluyendo seguros, intereses y otros cargos. Conocer este indicador permite evaluar de manera precisa cuánto realmente se está pagando por el uso de la tarjeta, evitando sorpresas desagradables a largo plazo.
Otro punto relevante es la posibilidad de realizar compras en cuotas sin interés, un beneficio que muchas tarjetas ofrecen, pero con ciertas limitaciones. Aunque algunas permiten pagar hasta en tres cuotas sin interés, es importante verificar las condiciones del emisor y cómo se aplican estos beneficios en distintos comercios.
Soto recalcó que las tarjetas de crédito no son gratuitas, ya que todas conllevan un costo de mantención que varía según el emisor, incluso si no se utilizan. Asimismo, indicó que no siempre es sencillo dar por finalizado el contrato, por lo que es crucial leer las condiciones y plazos para cancelar el servicio con la entidad correspondiente.
"Sea ordenado, no gaste más de lo que gana, mantenga el control de sus gastos y la tarjeta de crédito será una excelente opción para mantener sus finanzas al día", añadió el economista y Rector IP/CFT Santo Tomás San Joaquín.