Este 29 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, una fecha clave para visibilizar un problema que, según datos de la FAO, afecta a un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial.
En Chile, este desafío también está presente, como reveló el 2° Estudio Nacional Maggi e Ipsos, el cual muestra que un 70% de los hogares admite botar alimentos, mientras que un 52% de los encuestados expresa preocupación por el gasto económico que esta práctica representa.
El sondeo, realizado a 400 personas en todo el país, destaca que en promedio, los hogares chilenos calculan una pérdida mensual de $23 mil en alimentos desechados. De estos, un 56% señaló perder entre $1 mil y $25 mil al mes, mientras que un 9% reporta una pérdida superior a los $50 mil.
Uno de los principales factores que contribuyen al desperdicio de alimentos es la falta de planificación en las compras. Un 51% de los encuestados reconoció no planificar qué van a comprar, y entre las razones más comunes están la predisposición a elegir alimentos según "antojos del día" (40%) y la búsqueda de mayor variedad en el menú (32%).
“En el contexto económico de hoy, el desperdicio se convierte en un desafío significativo para los hogares y familias de Chile. Con este segundo estudio buscamos impulsar la importancia de la planificación y el rescate de los alimentos", aseguró Úrsula Preisler, gerente de negocios Culinarios de Nestlé Chile.
La ejecutiva también destacó que el 15% de los encuestados dijo no saber cómo reutilizar los alimentos que sobran, un conocimiento que, si se fomentara, podría reducir notablemente la cantidad de comida desechada.

Para ayudar a los consumidores a evitar estos problemas, Nestlé mantiene una plataforma digita que ofrece consejos prácticos para evitar el desperdicio, incluyendo formas creativas de reutilizar los alimentos sobrantes.
Una problemática con impacto global
A nivel mundial, el desperdicio de alimentos no solo tiene repercusiones económicas, sino también ambientales y sociales. La FAO estima que alrededor del 19% de los alimentos se pierde en la cadena de suministro. Este desperdicio contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero, un 10% del total mundial, y resulta especialmente alarmante considerando que más de 800 millones de personas pasan hambre diariamente.
Eve Crowley, representante de la FAO en Chile, enfatizó que “ninguna política pública puede ser efectiva sin una base empírica sólida, con datos claros sobre la pérdida y desperdicio de alimentos”.
En ese sentido, agregó que "las cifras son alarmantes, no podemos seguir permitiendo que se desperdicie un 19% de los alimentos a nivel mundial, mientras más de 833 millones de personas sufren hambre diariamente".

El estudio de Maggi e Ipsos reveló además dos perfiles de consumidores en torno al desperdicio de alimentos: los no planificados, quienes priorizan el disfrute y la practicidad sin mucha conciencia sobre el desperdicio; y los organizados, quienes toman medidas para reducir la cantidad de alimentos desechados. Entre estos últimos, la principal estrategia es reutilizar las sobras en nuevas preparaciones como tortillas, sopas y guisos.
Regina Oyanedel, directora de clientes en Ipsos Chile, señaló que "muchas familias están convencidas de que la comida no debe desperdiciarse, especialmente cuando hay personas que la necesitan. Por eso, es crucial desarrollar estrategias que nos permitan cocinar y comprar en las cantidades adecuadas".
Supermercados al rescate de los alimentos
En Chile, varias empresas han tomado la delantera en la lucha contra el desperdicio de alimentos. Los supermercados de Cencosud, que opera las marcas Jumbo, Santa Isabel y SPID, tiene un programa regional de rescate de alimentos, en el que se entregan excedentes no comercializables a fundaciones y bancos de alimentos.
Durante el primer semestre de 2024, Cencosud entregó más de 780 toneladas de alimentos en países de América Latina, incluido Chile, evitando así que estos productos lleguen a rellenos sanitarios.

"Trabajamos por un modelo con el menor desperdicio posible, a través de la reducción de residuos de alimentos, la revalorización de nuestros residuos orgánicos e iniciativas de negocio que ofrezcan a nuestros clientes alternativas económicas y sostenibles", aseguró María Soledad Fernández, gerenta corporativa de Sostenibilidad y Relación con Inversionistas de Cencosud. Además, la firma mantiene un acuerdo con la startup Cheaf.
Por su parte, SMU, la empresa matriz de Unimarc, Mayorista 10 y Alvi, ha rescatado más de 21.400 toneladas de alimentos desde 2021 mediante los programas “Pronto Consumo” y “-Desperdicios + Conciencia”.
Marcela Salas, gerenta de Sostenibilidad de SMU, explicó que estas iniciativas permiten vender productos cercanos a la fecha de vencimiento con descuentos entre un 30% y un 50%, y donar alimentos no aptos para el consumo humano a organizaciones sociales y de rescate animal.
“Estamos muy orgullosos de lo que hemos logrado hasta ahora. Evitar el desperdicio de alimentos es un desafío mundial y para nuestra compañía es un objetivo clave”, comentó.
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