La tasa de desocupación en Chile alcanzó un 8,9% durante el trimestre enero-marzo de 2026, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra mostró un leve aumento en comparación con el mismo período del año pasado, en un contexto donde más personas salieron a buscar trabajo, pero el empleo no creció al mismo ritmo.
De acuerdo con el boletín del INE, el alza se explicó porque la cantidad de personas que entró al mercado laboral creció más que quienes lograron encontrar empleo. En ese escenario, el número de desocupados aumentó 3,3% en doce meses, impulsado tanto por personas cesantes como por quienes buscan trabajo por primera vez .
En paralelo, el total de personas ocupadas creció solo 0,5% en el período, lo que refleja un avance acotado del empleo. Este incremento se concentró principalmente en mujeres, mientras que los hombres mostraron una leve caída en la ocupación.
Por sectores, el crecimiento del empleo se apoyó en actividades de salud, servicios profesionales, comercio y rubros inmobiliarios, que ayudaron a sostener el dinamismo laboral en medio de un escenario económico todavía ajustado.
En cuanto a la participación laboral, menos personas en proporción estuvieron trabajando o buscando empleo, lo que también incidió en las cifras generales. A la vez, aumentó la cantidad de personas que se mantienen fuera del mercado laboral, especialmente aquellas que están disponibles para trabajar, pero no están buscando activamente.
Brecha por género y mayor informalidad
Las cifras evidenciaron diferencias importantes entre hombres y mujeres. La desocupación femenina llegó a 10,0%, mientras que en los hombres se ubicó en 8,1%. Además, el desempleo en mujeres aumentó con más fuerza en el último año, en línea con un mayor ingreso de ellas al mercado laboral.
"Tenemos un problema muy grave de empleabilidad (...) Esta no es una situación que podemos naturalizar. Consideramos que es inaceptable", aseguró Tomás Rau, ministro del Trabajo y Previsión Social, al enterarse de las cifras durante un seminario de ICARE esta mañana. "Lamentablemente el desempleo solo ha aumentado en los últimos 4 años", agregó la autoridad.
Otro punto relevante fue el aumento del empleo informal. La tasa de ocupación informal llegó a 26,5%, lo que implica que más de uno de cada cuatro trabajadores se desempeña sin contrato o protección laboral. Este indicador creció respecto del año anterior, impulsado principalmente por actividades como el comercio y la industria.
El informe también mostró señales de menor intensidad en el trabajo. El total de horas trabajadas bajó levemente en doce meses y el promedio semanal se ubicó en 35,7 horas, lo que refleja una menor carga laboral en algunos sectores.
Además, si se considera no solo a quienes están desempleados, sino también a quienes podrían trabajar pero no buscan empleo activamente, la presión en el mercado laboral sube considerablemente. Este grupo amplía la mirada sobre las dificultades para encontrar trabajo.
En la Región Metropolitana, la desocupación alcanzó un 9,6%, ubicándose por sobre el promedio nacional. En la capital, el empleo mostró una leve caída, afectado principalmente por sectores como información y comunicaciones, servicios financieros y administración pública.
Un informe de Scotiabank sostuvo que "(la) destrucción de 57 mil empleos es la mayor caída que se registra para un trimestre terminado en marzo (excluyendo la pandemia). Por sectores económicos, la pérdida de empleo se concentró en servicios (educación, salud, transporte, actividades administrativas, entre otras), tanto asalariados como empleos por cuenta propia".
"Si bien el primer trimestre suele exhibir destrucción de empleo (en torno a 30 mil), está cifra fue marcadamente peor a lo usual y se explicó en parte importante por el negativo desempeño del empleo por cuenta propia, que perdió 16 mil empleos, casi la totalidad de ellos concentrados en el sector de Transporte", sostuvieron desde la entidad de origen canadiense.