Banco Santander aclaró detalles importantes acerca del plan de cierre de su cuenta prepago Superdigital, un producto que ha sido parte integral de su oferta de servicios financieros.
Desde la entidad bancaria aclararon que aún no existe una fecha definida para el cierre de este producto, desmintiendo así las especulaciones sobre un cierre inminente para las próximas semanas.
“No tenemos una fecha definida para el cierre de Superdigital. Nuestra prioridad por ahora es entregar a los actuales clientes todo lo que necesiten durante este proceso y, sobre todo, mejorar su experiencia financiera a través de Más Lucas que, sin duda, es un producto que tiene mejores prestaciones que Superdigital”, explicaron desde Santander a Chócale.
En cuanto a los fondos que permanezcan en las cuentas Superdigital al momento del cierre definitivo, en la institución financiera explicaron que los clientes con cuentas corrientes o vistas en Santander verán su saldo de Superdigital transferido automáticamente a estas cuentas dentro de un plazo de cinco días hábiles tras el cierre.
Alternativamente, quienes aún no sean clientes del banco, pueden obtener la cuenta vista Más Lucas, que no tiene costo de mantención y genera intereses por el saldo.
En tanto, para aquellos clientes que no posean cuentas en Santander y no hayan transferido su saldo, el banco dispondrá los fondos a través de un vale vista, el cual podrá ser retirado en cualquier sucursal de Santander a lo largo del país.
Lo que pasará tras el cierre de Superdigital
Una vez que el cierre se materialice, las cuentas dejarán de recibir abonos de remuneraciones y transferencias electrónicas. Este tipo de transacciones serán rechazadas por lo que los fondos no saldrán desde la cuenta de origen, evitando así retenciones o bloqueos innecesarios.
“Estamos indicando en nuestras comunicaciones la importancia de poder efectuar el cambio en el método para el abono de remuneraciones, o bien a enrolamientos en apps o cuentas que ya tengan los clientes”, dijeron desde el banco.
Consultados por la gestión de consultas y reclamos, en Banco Santander indicaron que están realizando esfuerzos para comunicarse de forma directa con los clientes de Superdigital.
Para ello, se están utilizando diversos medios y canales para informar sobre el proceso de cierre, además de aprovechar de resaltar las ventajas de su nueva cuenta vista respecto de Superdigital, según aseguraron desde la empresa. Para resolver dudas o inquietudes, los clientes pueden acceder al soporte a través del chat en la página web de Superdigital, servicio que aún se encuentra disponible.
Durante su existencia en el mercado, Superdigital mantuvo acuerdos con el Club Universidad de Chile y la Municipalidad de Las Condes para la emisión de tarjetas con co-branding, además del INJUV para la otorgación de beneficios para jóvenes.
Reorganización de los productos digitales de Santander en la región y el difícil contexto para el prepago en Chile
El proceso de cierre de Superdigital se da en un contexto de reorganización de las operaciones de algunos productos digitales de Santander en países donde opera. Superdigital actualmente está disponible en Argentina y Brasil, pero en México ya no aparece en la oferta disponible de la entidad, que tiene otros productos para este segmento.
Un caso reciente es el de Openbank en Argentina, que fue lanzado en 2021 con su propia razón social como un spin-off de banca digital. Hace dos semanas se anunció que será absorbido por su matriz, aunque con la voluntad de mantener la marca.

La situación en Chile es diferente. Superdigital se lanzó en 2019 como una Cuenta de Provisión de Fondos (CPF), tras la entrada en vigencia de una ley que permitía la operación de este tipo de productos tres años antes. Desde entonces, distintos actores bancarios y no bancarios han entrado en este mercado.
Sin embargo, el principal escollo ha sido la permanente negativa de Walmart Chile y Falabella.com, entre otros comercios, a aceptar los anexos de contrato de Transbank para incorporar este método de pago, pese a tener comisiones más bajas que las tarjetas de crédito. Originalmente, los contratos de adquirencia establecían solo la aceptación de débito y crédito.
Los emisores bancarios han optado por ir convirtiendo sus productos en cuentas vista o corriente —Bci tomó un camino de este tipo con MACH, aunque privilegiando la existencia de la marca—, mientras que los no bancarios como Tenpo y Tapp se han visto obligadas a impulsar de tiempo en tiempo una serie de acciones comunicacionales. El objetivo siempre ha sido el mismo: sensibilizar al Banco Central y a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), a la opinión pública, a los clientes y a las propias empresas de que estas trabas frenan la inclusión financiera.
En la industria se comenta que, en el caso específico de Superdigital, no existía claridad respecto de su propuesta de valor, que terminaba compitiendo directamente con Life de Santander. Ofrecía diversos planes sujetos a un costo de mantención mensual. Si bien el plan Zero era gratuito en la práctica (el valor $0 se renovaba cada año), no ofrecía acceso a una tarjeta física. En cambio, el más costoso podía superar los $6.000 mensuales, en momentos en que el resto de la banca comenzó a ofrecer cuentas corriente a costo cero.
A eso se sumaba una aplicación difícil de utilizar, que requería gestionar el saldo de la cuenta, por un lado, y el de las tarjetas, por el otro. El contexto estaba dado por una intensa competencia por parte de otros emisores de CPF, con alta inversión en marketing y growth ofreciendo descuentos en bencina, restaurantes y otros beneficios.
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