Karün implementa trazabilidad e información de impacto de huella de carbono para sus anteojos

Karun Huella carbono

Karün, la marca de anteojos hechos en base a materiales reciclados, se convirtió en la primera empresa en Chile que informa la huella de carbono de cada uno de sus productos. Hasta ahora son pocas compañías que informan su impacto medioambiental en un nivel tan detallado.

Creada en 2012, Karün busca liderar en la innovación de materiales sustentables a través de sus anteojos hechos en base a materiales reciclados. Entre ellos, destaca la transformación de redes de pesca de la Patagonia, nylon descartados o metales en desuso, los que son utilizados para confeccionar lentes.

Con la idea de transparentar sus procesos y el impacto medioambiental, es que ahora la marca implementó un innovador servicio que permite al consumidor conocer la huella de carbono de sus productos. Cada caja de cartón que contiene el estuche y los anteojos ahora cuenta con un código QR, que al ser escaneado revela información relevante del proceso detrás de su elaboración.

Por ejemplo, se puede conocer el origen de la materia prima, cada uno de los pasos que se siguieron en su confección e incluso el recorrido que siguió cada producto hasta llegar a la tienda.

La huella de carbono promedio de Karün es de 1,69 KGCO2e por producto final. La cifra representa menos de la mitad que la de un anteojo común de la industria.

“Ser pioneros en esta materia nos enorgullece enormemente y si bien nuestros productos tienen una huella de carbono baja, el trabajo ahora es reducirla aún más”, explicó el fundador y CEO de Karün, Thomas Kimber.

Karün plantea un desafío al mundo privado

Para medir la huella de carbono de sus productos, Karün hizo un exhaustivo análisis del ciclo de vida de los anteojos que comercializa. Para ello, Greenticket, una empresa de asesoría de economía sostenible baja en carbono, validó este trabajo que consideró el rescate de la materia prima de fuentes en desuso, el proceso de reciclaje, el proceso productivo, la confección del estuche, caja y papeles de embalaje; además del transporte y el consumo energético.

Thomas Kimber, CEO de Karün
Thomas Kimber, fundador y CEO de Karün, presentó la iniciativa en un evento donde asistieron la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas; el Champion de la COP 25, Gonzalo Muñoz; y la fundadora de Tremendas, Julieta Martínez.

Creemos que las empresas y el mundo privado tienen un rol muy importante en la lucha contra el cambio climático, pero para lograr resultados primero hay que ser transparentes”, aseguró Kimber.

Con la idea de mostrar la trazabilidad completa, se implementó un desarrollo basado en tecnología blockchain. En conjunto con Julasoft se implementó un software que permite transparentar el proceso completo de confección de anteojos.

La iniciativa busca revolucionar la industria del consumo, tal como ha ocurrido en otras áreas, como ha sido la implementación de las etiquetas nutricionales y sellos en los alimentos.

De esta forma, las marcas se comprometerían en mejorar sus números y los consumidores pueden aprender del impacto medioambiental de cada una de sus decisiones de compra.

El origen de la marca

Karün nació en el 2012 en la Patagonia Chilena. Su enfoque es liderar en el mercado en base a la innovación en el uso materiales sustentables a través de sus anteojos hechos en base a objetos reciclados como redes de pesca, nylon descartados o metales en desuso.

Su éxito ha sido ascendente. Desde 2017 sus productos llegaron a Europa. Gracias a una alianza con GrandVision, una de las mayores cadenas de ópticas a nivel mundial, logró un boom comercial al llegar a más de dos mil puntos de venta en ese continente.

En tanto, a Estados Unidos la marca llegó en 2019. Actualmente está en proceso para abrir una oficina propia en Miami, lo que sumado a su éxito en Chile permite proyectar un buen año para la marca.

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