La UF superará los $30.000 el próximo 9 de septiembre

El pasado 6 de agosto el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, el cual registró un aumento mensual de 0,8%. La cifra estuvo muy por sobre el 0,4% que esperaba el mercado, acumulando así un alza de 2,8% en 2021 y de 4,5% en 12 meses.

De esta forma, el 9 de septiembre de 2021 se marcará un hito con la unidad de fomento (UF): Alcanzará los $30.004,41.

Según Vittorio Corbo, ex presidente del Banco Central, existe el riesgo de que las presiones inflacionarias temporales se transformen en permanentes. Esto podría llevar al instituto emisor a acelerar aún más la normalización monetaria en los próximos meses, advirtió en el seminario Perspectivas Económicas de SURA Inversiones hace unos días.

¿Qué consecuencias puede traer una alta inflación?

Desde el equipo de Estrategia de SURA Inversiones explican que una alta inflación significa que el precio de los bienes y servicios disponibles en la economía sigue aumentando respecto del mes anterior. Por lo tanto, el ingreso real de las personas -la cantidad de bienes y servicios que podemos comprar con un mismo nivel de ingreso- disminuye.

Un IPC alto impacta directamente a la Unidad de Fomento (UF), que es una herramienta para ajustar el precio a la inflación, la vemos presente en muchas ocasiones dentro de nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, en créditos hipotecarios y de consumo, valor de las viviendas y terrenos, planes de salud, pagos en educación, etc.

Por tanto, un alza en la UF por definición implica un aumento en los montos asociados a los elementos mencionados anteriormente, explican desde SURA.

“De esta forma, los inversionistas recurrentemente buscan ganarle a la inflación rentabilidades por sobre la variación de la Unidad de Fomento cuando sus inversiones son de mediano y largo plazo como objetivo base, y así lograr aumentar el poder adquisitivo”, sostienen los expertos de la compañía.

¿Qué podría hacer el Banco Central en los próximos meses?

El equipo de Estudios de Banco Santander realizó algunas estimaciones sobre el comportamiento de la economía local para los próximos meses.

Respecto de la política monetaria, desde la entidad expresaron que las mejores perspectivas para la actividad en el corto plazo y el incremento en las presiones inflacionarias -debido al dinamismo del consumo y una oferta todavía restringida-, han elevado las tasas swap (7 puntos base). Estas apuntan a sucesivas alzas de 50 puntos base en la Tasa de Política Monetaria (TPM), para cerrar 2021 en torno a 2,25%.

“Si bien consideramos probable que los incrementos de tasa sean algo más acotados, de 25 puntos base de aquí a finales de año, debido a los riesgos aún presentes de posibles rebrotes de la pandemia, no descartamos que el Consejo busque hacer un ‘front loading’ y mueva agresivamente la tasa en las próximas reuniones, para luego pausar durante el próximo año”, proyectaron desde Banco Santander.

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