Señor Director:
En menos de 24 horas de ordenado el bloqueo de 42 dominios, las casas de apuestas ya anunciaban sus sitios espejo. No hubo disimulo, burlaron a la vista de todos una orden de la justicia chilena.
No solo eso. Redoblaron la agresividad con correos masivos, plata gratis y bonos por entrar a la nueva dirección. "¡Tranqui, po! Seguimos jugando", avisó Estelarbet a sus jugadores.
Así se le responde hoy a un fallo de la Corte Suprema en Chile: con una promoción y un guiño cómplice. Y los que pagan la cuenta son, una vez más, los jóvenes en riesgo de juego problemático, en base a quienes se sostiene este negocio. Desgraciadamente en nuestra Fundación vemos la destrucción económica y emocional de jóvenes y sus familias.
Son las mismas empresas que declaran su compromiso con el juego responsable. Puesto a prueba, ese compromiso duró lo que tardaron en registrar un dominio nuevo. Vale recordar a futuro con quiénes estamos tratando.