Lavar ropa en Chile cambió de forma notoria en los últimos tres años. Según datos de Unilever, el uso de ciclos cortos de lavado es hoy 4,6 veces mayor que en 2023, mientras que un 32% de los hogares ya utiliza programas rápidos, tres veces la proporción registrada hace tres años.
El fenómeno no es menor, ya que se cruza con menos tiempo disponible en la rutina diaria y con una mayor preocupación por el gasto de agua y electricidad en el hogar.
Las cargas pequeñas también aumentaron un 50% en frecuencia, de acuerdo a la misma medición de Unilever. La compañía sostiene que el 65% de la suciedad en la ropa es de baja intensidad y no requiere ciclos prolongados, lo que explica por qué cada vez más personas optan por lavados más breves sin sentir que sacrifican limpieza.
La industria responde con productos para lavados de minutos
La tendencia ya se refleja en la oferta de detergentes y lavadoras. Unilever lanzó OMO Ultra Rápido, pensado para ciclos de solo 15 minutos.
Daniela Larraín, Marketing Manager Home Care de Unilever Chile, explica que “hoy vemos una tensión cotidiana muy clara: las personas necesitan rapidez, pero no están dispuestas a sacrificar resultados. Con este nuevo producto buscamos resolver esa necesidad concreta, ofreciendo una solución diseñada desde su origen para ciclos cortos”.
En el caso de las lavadoras, la marca asegura que el 100% de los modelos nuevos que se venden en Chile ya incluye programas de lavado rápido.
Teresa Cruz, Brand Manager de Home Appliances Solutions de LG Electronics Chile, señala que “el mayor enemigo es el exceso de fricción; por eso, adaptar los tiempos de lavado a la necesidad real de la carga es clave para cuidar la tela”.
Según Cruz, un ciclo de 15 minutos “está pensado específicamente para cargas pequeñas de ropa de uso diario” y permite “acortar los tiempos generales sin sacrificar la profundidad de la limpieza”.
¿Qué dice la evidencia sobre ahorro y cuidado de la ropa?
La discusión no es solo comercial. Un estudio publicado en la revista Sustainability sobre eficiencia en el lavado encontró que los ciclos más cortos y a menor temperatura redujeron el consumo energético entre un 23% y un 28%, además de disminuir la liberación de microfibras al agua.
Tras diez ciclos de lavado, la pérdida de eficiencia asociada al programa más corto fue inferior al 5%, es decir, la ropa no queda notoriamente más sucia por usar un programa breve.

Otra investigación, publicada en Energy Informatics, apunta en la misma dirección: reducir entre un 20% y un 30% la duración del ciclo, junto con bajar la temperatura, permitiría ahorrar entre un 15% y un 20% de energía por lavado.
El reporte estadístico de la industria europea de electrodomésticos (APPLiA) muestra además que el consumo promedio de agua de las lavadoras bajó de más de 65 litros a 46 litros por ciclo en las últimas dos décadas, aunque no atribuye esa baja exclusivamente a los ciclos cortos.
Otras marcas también apuestan por lavados más eficientes
Fensa incorporó en su modelo Premium Care la función "Ahorro de agua", que según pruebas internas de la marca reduce hasta en un 40% el consumo de este recurso por ciclo frente a un lavado convencional, además de un programa rápido de 14 minutos.
Samsung, por su parte, ofrece lavadoras con tecnología Ecobubble, que según la marca permite ahorrar hasta un 70% de energía al lavar con agua fría, y la app SmartThings, que promete ahorros adicionales de entre un 10% y un 15% mediante su función AI Energy Mode.
Para hogares de tres personas o más, la recomendación de la industria es optar por lavadoras de al menos 10 kilos, lo que permite juntar más ropa por carga y reducir la cantidad de ciclos semanales. Menos lavados a la semana, en la práctica, también significa menos gasto en agua, electricidad y detergente al mes.
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