Este sábado 27 de junio se cumplen 10 años desde la entrada en vigencia de la Ley de Etiquetado de Alimentos, también conocida como "Ley de Sellos". La normativa introdujo una serie de cambios para informar mejor a los consumidores y desincentivar el consumo de alimentos con altos niveles de azúcar, sodio o grasas.
Dentro de las modificaciones que impuso la ley se encuentra la incorporación de los sellos octogonales para advertir el exceso de calorías, azúcares, sodio o grasas saturadas. A lo que se le suma la restricción de la publicidad de estos productos dirigidos a menores de 14 años y la prohibición de su venta o entrega en jardines infantiles, colegios y liceos.
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Consultados por Chócale, desde el Ministerio de Salud de Chile (Minsal) expresaron que la normativa ha generado cambios en el entorno alimentario y en las decisiones de compra de las personas. "Más del 90% de la población comprende el significado de los sellos 'ALTO EN' y cerca de la mitad los utiliza para comparar productos al momento de comprar", explicaron.
"La evidencia muestra una reducción significativa en la compra de bebidas azucaradas y otros productos con exceso de nutrientes críticos. Además, muchos alimentos fueron reformulados por la industria para disminuir su contenido de azúcares, sodio y calorías", complementaron desde la autoridad.
Guido Girardi, exsenador y uno de los impulsores de la ley, destacó en Linkedin que la normativa "se ha convertido en un referente internacional al demostrar con evidencia científica que es una de las mejores herramientas para combatir la obesidad y mejorar la salud de millones de personas".
Además, recalcó que un estudio de la revista The Lancet mostró que esta política redujo el riesgo de sobrepeso y obesidad infantil. "Tal es el impacto que ha tenido, que 32 países lo han tomado como modelo en sus legislaciones; uno de ellos Argentina", comentó.

Éxito o fracaso: La visión de los expertos en salud
El Minsal también destacó el reciente estudio de The Lancet que mostró que los niños en conocimiento de la ley mostraron una menor probabilidad de tener exceso de peso, con reducciones cercanas al 2,5%. Para la autoridad, este estudio constituye la primera evidencia nacional que muestra efectos en el estado nutricional infantil.
Camila Corvalán, investigadora principal y directora del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Crónicas Asociadas a la Nutrición (CIAPEC), detalló que en el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile han realizado estudios que muestran que la Ley de Etiquetados ha sido efectiva para informar a los consumidores sobre los alimentos perjudiciales para la salud.
"Lo que nuestros estudios han mostrado es que los consumidores ven muy claramente el sello, comprenden su significado independientemente de su nivel de educación y lo utilizan cuando tienen que decidir qué comer y qué comprar específicamente cuando se trata de alimentos nuevos", comentó la doctora.
Por su parte, Pamela Barrientos, nutricionista y fundadora de la clínica Nutrición Cuerpo y Alma, resaltó que este reglamento corresponde a una de las políticas públicas nutricionales más importantes de Chile. "Su mayor aporte fue cambiar el entorno alimentario: ya no depende solo de que la persona lea una tabla nutricional compleja, sino que recibe una advertencia simple y visible", afirmó.
Sin embargo, a pesar de sus beneficios, aseguró que los sellos de advertencia no resuelven por sí solos el problema de la obesidad. "Se requiere fortalecer la educación alimentaria, regular mejor los ultraprocesados, volver a alimentarnos de lo natural, mejorar la alimentación escolar, facilitar el acceso a alimentos frescos y promover la actividad física real", manifestó.
Vilma Quitral, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Santo Tomás, comentó que, a pesar de que los sellos de advertencia son reconocidos, estos no parecen influir en las decisiones de compra. A su vez, sostuvo que estos se aplican a los "alimentos envasados, pero existen alimentos no envasados con alto aporte calórico y de nutrientes críticos que son de alto consumo, esto no ha variado".

Una normativa que cambió la industria alimentaria del país
Además de incorporar los sellos de advertencia, la ley prohíbe que las empresas utilicen personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, figuras de películas, juguetes y otros elementos atractivos para menores de 14 años.
Con esto, gran parte de las empresas tuvieron que adaptar el envase de sus productos para cumplir con la legislación. Uno de los casos más icónicos son las cajas de cereales, que ya no pueden mostrar a sus icónicos personajes animados que conectaban con los consumidores.
Cristián Leporati, académico de la Escuela de Publicidad de la Universidad Diego Portales (UDP), recordó que la ley obligó a las marcas a rediseñar sus envases para poder incorporar los sellos, pero sin perder visibilidad ni diferenciación en las góndolas. "La ley de etiquetado impactó de forma importante en los diseños de los envases y en la forma de comunicar en puntos de venta", agregó.
A raíz de lo anterior es que ciertas marcas pueden tener desafíos para lograr ingresar ediciones especiales de algunos productos. "Las marcas evitan entrar a los mercados pequeños, porque no les son rentables por el costo de ingresar el producto, distribuirlo y rediseñar el envase", agregó el profesor de la UDP
Para Camila Corvalán, la restricción al marketing de los alimentos permite que los niños no estén expuestos a campañas que promueven el consumo de alimentos poco saludables por sobre los alimentos saludables. A su vez, opinó que esta medida debería complementarse y extenderse a "los espacios digitales en que hoy día sabemos que los niños y las niñas reciben muchísima información"
Por su parte, Vilma Quitral valoró la medida y señaló que es relevante mantenerla para cuidar las preferencias de alimentación en menores. "No se puede asegurar que haya reducido la obesidad, pero sí ha reducido el consumo de alimentos poco saludables", complementó.

Por otro lado, la normativa obligó a que muchas marcas redujeran sus niveles de azúcar, sodio, grasas saturadas y calorías para evitar los sellos. "Eso mejora la oferta disponible, aunque no siempre significa que el producto sea saludable: algunos siguen siendo ultraprocesados o reemplazan azúcar por endulzantes.", comentó Barrientos.
Corvalán complementó indicando que, en muchos casos, los nutrientes fueron reemplazados por aditivos, como es el caso de los edulcorantes. Es por esto que espera que en otras etapas de este tipo de regulaciones se intente disminuir también el uso de estos aditivos para lograr una oferta realmente más saludable para los consumidores.
Chócale consultó a marcas como McDonald's, Mondelez y Nestlé sobre la visión que tienen de la normativa y cómo se lograron adaptar. Sin embargo, declinaron participar de esta nota.
Obesidad en Chile: Una problemática que aún genera preocupación
"Si bien la Ley de Etiquetado de Alimentos ha mostrado resultados positivos, la obesidad infantil sigue siendo uno de los principales desafíos de salud pública del país. Por ello, es necesario continuar fortaleciendo las políticas que mejoran los entornos alimentarios y facilitan elecciones más saludables", señalaron desde el Minsal.
La fundadora de la clínica Nutrición Cuerpo y Alma subrayó que el Mapa Nutricional 2025 reportó un 26,9% de los escolares con sobrepeso y otro 24,8% con obesidad y obesidad severa. Mientras que en adultos, las cifras de la Encuesta Nacional de Salud reportaron un 74,2% con exceso de peso.
"Lamentablemente, a pesar de la implementación de esta ley, Chile hoy día sigue siendo uno de los países que tiene mayores cifras de obesidad y exceso de peso en niños y niñas", afirmó la doctora Camila Corvalán.
En tanto, la profesora de la Universidad Santo Tomás planteó que para combatir esta problemática se podría implementar una política pública que establezca la obligatoriedad de un etiquetado nutricional en los alimentos no envasados, es decir, aquellos que se venden en restaurantes o locales de comida rápida.
"Continuamos trabajando en el fortalecimiento de las políticas de prevención de la obesidad infantil, en el marco de la Estrategia para Detener la Aceleración del Sobrepeso y la Obesidad en la Niñez y Adolescencia 2023-2030 y nos mantenemos evaluando distintas estrategias y líneas de acción para reforzar esta buena política pública de salud", concluyeron desde el Minsal.
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