Numismática: El periodista chileno que colecciona más de 4.500 monedas de 270 países

Jaime Troncoso, periodista y numismático, nos cuenta sobre su creciente colección de monedas y el valor histórico y cultural que lo llevó a empezar su colección.
Jaime Troncoso con su colección de monedas

El periodista Jaime Troncoso ha dedicado gran parte de su vida profesional a los números y las finanzas. Durante 15 años, trabajó en el Banco Central, donde cultivó una profunda comprensión de la economía. En su tiempo libre, él se dedica a un hobby poco usual: La numismática, o más conocida, como coleccionar monedas.

Su colección empezó con el aburrimiento de la pandemia. Buscando un pasatiempo en el encierro, empezó a ordenar los antiguos escudos chilenos que heredó de su tía abuela, monedas con las que jugaba desde niño.

“Jugaba con ellas cuando era pequeño, pero nunca les di mucha importancia hasta la pandemia”, recuerda Troncoso, quien actualmente es editor de economía del medio Ex-Ante.

Estos escudos que sobrevivieron el cambio a pesos chilenos en 1975 se volvieron las primeras piezas de su colección, la cual ahora supera las 4.500 monedas únicas de todo el mundo.

Una colección de pequeños tesoros

La colección de Jaime Troncoso es un reflejo de la diversidad histórica y cultural del mundo. Reúne monedas de más de 270 países, incluyendo tanto naciones actuales como aquellos estados que ya no existen, cuyos sistemas monetarios son ahora parte de la huella que dejaron en la historia.

Aunque en el mundo de la numismática existen monedas de alto valor, Jaime prefiere coleccionar piezas de bajo valor económico. Sin embargo, su colección también alberga algunas piezas valiosas. La más destacada es una moneda conmemorativa de 10.000 pesos emitida por el Banco Central, que obtuvo cuando trabajó en la institución, y que hoy está valorada en aproximadamente $100.000. Otra pieza relevante es una moneda de 5 pesos del año 1927, cuyo valor ronda los $60.000.

"Cada moneda tiene el valor de ser de un país, pero son monedas que no tienen un gran valor en sí por cada una, sino el agrado de coleccionar una cantidad diferente y conocer un poco la historia de los distintos países", explica el periodista.

La mayor parte de su colección proviene de ferias libres, donde ronda por los puestos de "coleros", a los que les compra paquetes con surtidos de monedas.

Además, ha ampliado su colección a través de intercambios con otros coleccionistas, tanto en Chile como en el extranjero.

Parte de la colección de Jaime Troncoso

La comunidad numismática

La comunidad numismática en Chile y el mundo se sostienen principalmente en la confianza mutua entre coleccionistas. Jaime Troncoso ha encontrado en esta red de entusiastas un espacio de intercambio y colaboración, los cuales tienen espacios dedicados dentro de sitios web como Ucoin. Tanto Troncoso como otros coleccionistas en el mundo utilizan esta plataforma para llevar registro de sus colecciones y las monedas que están dispuestos a intercambiar. En el caso de Troncoso, actualmente tiene 850 monedas para intercambiar.

Hasta la fecha, ha realizado aproximadamente 25 intercambios con coleccionistas de diversos países, incluyendo Croacia, Estonia y Tayikistán. El proceso de intercambio es sencillo pero requiere confianza.

Primero, revisa las monedas que otros coleccionistas ofrecen y les envía un mensaje solicitando las piezas de interés. "Me pongo de acuerdo con otro coleccionista en otros países o en Chile. Selecciono monedas que ellos tienen y ellos seleccionan monedas que yo tengo por un valor determinado", explica Troncoso sobre el proceso.

Luego, ambas partes coordinan el envío de las monedas por correo. Dado que no está permitido enviar dinero al extranjero, las monedas se envían declarándolas como piezas conmemorativas.

Es mediante estos intercambios que Jaime Troncoso ha logrado adquirir piezas que provienen incluso de países que ya no existen, como el Estado de Katanga y el Imperio Otomano. Son monedas que poseen un valor histórico incomparable.

Las monedas como un reflejo de identidad

Lo que más atrajo a Jaime Troncoso al mundo de la numismática fue el profundo valor histórico y cultural que poseen las monedas. "Cada moneda habla de periodos, habla de etapas, y habla de la vida de las personas de un país", explica el periodista.

Cada pieza no solo representa un medio de intercambio económico, sino también un símbolo de identidad nacional y un testimonio de la historia económica de los países. Troncoso explica que en otros países, como Perú y Brasil, las monedas no tienen solo un valor comercial, sino que también tienen un valor cultural agregado en sus monedas de colección.

"Perú, tiene una colección de que muestran su vida, sus riquezas naturales y sus riquezas agrícolas (...) En Brasil, para las Olimpiadas, sacaron una colección de reales con todos los Juegos Olímpicos", cuenta Troncoso.

Este periodista considera que en Chile, el potencial de producir monedas similares está sub utilizado, y cree que debería aprovecharse más la oportunidad de contar la historia del país a través de las monedas.

"Te ayuda a generar una identidad, una identidad nacional. No por nada, por ejemplo, después de la batalla de Chacabuco, durante la independencia en 1817, San Martín con O'Higgins, lo primero que determinan es que tenemos que tener un símbolo patrio, y ese símbolo patrio fue el peso independiente de Chile", destaca el periodista sobre la importancia histórica de las monedas.

Un aspecto único de la numismática es que cada colección se convierte en un medio tangible para conectar con el pasado y preservar la historia y cultura de diversos países del mundo.

Las monedas son huellas palpables de la existencia y el legado de un territorio, ahora ordenadas en álbumes dentro de una colección que crece constantemente. Como la de Jaime Troncoso.

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