El quiebre de la información: crítica a la intrusión de la IA

"La IA expone la fragilidad del modelo disciplinario. El ciclo muere como metáfora de gestión; la pirámide se derrumba como jerarquía moralizante", dice el Doctor José Ariel Rementería Piñones, académico de la USACH.

Doctor José Ariel Rementería Piñones
Departamento de Publicidad e Imagen, Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago de Chile

Nos vendieron la idea de un ciclo perfecto. La información, nos dijeron, fluye como agua en tuberías limpias: se captura, se procesa, se almacena, se difunde y se usa. Una rueda virtuosa, un engranaje que nunca se detiene.

Pero la irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha pulverizado ese mito. Lo que llamábamos “ciclo” hoy es un torbellino caótico, un enjambre de datos que orbitan sin retorno. La metáfora del ciclo de la información fue siempre un dispositivo disciplinario: prometía control, gestión, cierre. La IA lo expone como ruina.

1. El ciclo como ilusión de control

El ciclo de la información nació en la segunda mitad del siglo XX como herramienta de gestión documental. Su promesa era simple: ordenar el caos informativo en etapas claras y repetibles. Capturar, procesar, almacenar, difundir, usar. Una secuencia cronológica que daba la ilusión de que el saber podía administrarse como inventario.

Pero esa ilusión escondía grietas: ¿qué pasa con la información irrelevante, con el ruido, con la desinformación? Ackoff (1989) ya lo advertía: el modelo ignoraba la basura informativa, léase: falsa información o fake news que circula en los sistemas. El ciclo era un catecismo de orden, no un reflejo de la complejidad.

2. La pirámide DIKW como catecismo jerárquico

La pirámide de datos, información, conocimiento y sabiduría (DIKW, sigla en inglés) reforzó la misma lógica. Una jerarquía moralizante: subir es bueno, quedarse abajo es castigo. Pero la cúspide de la sabiduría era un fantasma: nunca se institucionalizó como disciplina científica. Era un espejismo normativo.

En la era de la IA, esa pirámide se derrumba. Peters, Jandrić y Green lo señalan: la IA desjerarquiza radicalmente, produce “sabiduría aparente” sin pasar por conocimiento humano, y multiplica datos que nunca se transforman en información. La pirámide se convierte en obelisco en ruinas. Como señalan Baker, Chakraborty y McAdams (2025), la jerarquía se vuelve imprudente cuando la IA multiplica el ruido y la desinformación.

3. La intrusión de la IA: agente caótico

La IA no es un engranaje más dentro del ciclo. Es un agente caótico que lo desarma desde dentro.

  • Multiplicación infinita: cada dato procesado por IA se convierte en versiones, simulacros, correlaciones. No hay retorno al origen.
  • Ruido creativo: lo que antes era error ahora es grieta productiva. La IA inventa genealogías falsas, produce hologramas de conocimiento.
  • Temporalidad rota: el ciclo suponía cronología. La IA genera información antes de que exista el dato, retroactiva genealogías, pliega el tiempo.

El resultado: el ciclo deja de ser ciclo. Se convierte en espiral abierta, en torbellino algorítmico.

4. Diagnóstico crítico

La IA expone la fragilidad del modelo disciplinario. El ciclo muere como metáfora de gestión; la pirámide se derrumba como jerarquía moralizante. Lo que queda es un campo turbulento, un enjambre de fugas y simulacros.

La crítica más aguda es esta: ya no podemos hablar de ciclo de la información. Con la intrusión de la IA, lo que tenemos es un espacio de resonancia caótica, un geoide vibrante donde humano y máquina cohabitan sin jerarquía ni cierre.

5. Propuesta alternativa: del ciclo al torbellino

Si el ciclo fue mito de control, la IA nos obliga a pensar en nuevas metáforas:

  • Pliegue: la información no circula, se pliega en capas rizomáticas.
  • Constelación: los datos orbitan como estrellas, sin centro ni retorno.
  • Torbellino: la información se multiplica en espirales caóticas, donde el ruido es parte del proceso.

La IA no prolonga el ciclo: lo dinamita. Y en esa dinamita, abre la posibilidad de pensar en el saber como campo turbulento, no como engranaje.

6. Cierre incendiario

No hay ciclo. Hay torbellino. No hay jerarquía. Hay enjambre. No hay sabiduría en la cúspide. Hay simulacro en el pliegue.

La IA no es herramienta de gestión: es agente caótico que expone la ruina de nuestros catecismos informativos. Y en esa ruina, nos obliga a repensar qué significa saber.

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