Daniel y Juanjo compartían una visión en común: emprender y crear algo innovador. Lo que comenzó como una oportunidad para organizar un “paseo del ombligo” para un amigo se transformó en Belly Beach, una productora que hoy en día organiza más de 16 paseos anuales y reúne a cientos de asistentes en su propio complejo en Mantagua.
En conversación con Chócale, los fundadores compartieron cómo surgió este proyecto, los desafíos que enfrentaron y los planes que tienen para el futuro de su empresa.
Hace 17 años, Daniel Costagliola y Juan José Riffo estaban en su primer año de universidad y ahí ya realizaban fiestas pero más pequeñas.
“En esos primeros eventos incluso perdíamos plata. Lo que hacíamos era más que nada por las ganas de emprender y hacer algo que nos gustara”, comentó Daniel. Todo cambió cuando un amigo les propuso organizar su 'paseo del ombligo', lo que los llevó a adentrarse cada vez más en este nicho de mercado.
Profesionalizar los paseos del ombligo: La clave del éxito de Belly Beach
Para el 2013 el enfoque ya no era solo hacer algo que les gustara, sino que también identificaron lo que le faltaba a la competencia. “Queríamos cambiar la manera en que se hacían los paseos, profesionalizar el mercado y entregar un servicio más alto de lo que ya existía, así nació Belly Beach”, comentó Costagliola.

Con el servicio como principal diferenciador, la productora comenzó con seis paseos al año y ahora realiza más de 16. Los socios afirman que el principal desafío ha sido ofrecer un buen servicio en poco tiempo y para una gran cantidad de personas. Por ejemplo, deben alimentar a 650 personas en dos horas, con opciones sin gluten, vegetarianas y veganas. “El servicio es lo más difícil, pero también lo que más valora la gente”, afirmó Juan José.
El modelo de negocios de Belly Beach se basa en dos pilares: la venta de tickets y auspiciadores. En cuanto a esto, ambos socios coinciden en que el alto volumen de asistentes es fundamental para ofrecer precios accesibles a los universitarios. “Si no fuera por el complejo que tenemos, tendríamos que cobrar el doble. En este negocio el volumen es fundamental”, señaló Daniel.
Por otro lado, la productora cuenta con 20 auspiciadores que, por una tarifa anual, patrocinan espacios en el complejo y entregan productos a los universitarios.
En cuanto al futuro de Belly Beach, los socios reconocen que el modelo de negocio tiene sus límites, como la cantidad de fechas disponibles y el clima, que más de alguna vez no les permitió hacer eventos que fueran entre enero y julio.
A pesar de estas limitaciones, Daniel y Juanjo hasta han considerado desarrollar complejos turísticos fuera del país, pero por ahora están enfocados en optimizar el uso de su complejo en Mantagua. “Hemos pensado en llegar a un acuerdo con una empresa de transporte y así llenar las habitaciones de gente de regiones. Expandirnos más por ese lado”, afirmaron ambos.
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