Movistar Chile, filial de Telefónica Hispanoamérica, se encuentra inmersa en un proceso de transformación tecnológica que destaca tanto por su envergadura como por su impacto medioambiental.
Al cierre de 2024, la empresa prevé haber retirado un total de 18 mil toneladas de cables de cobre de sus redes, en una iniciativa que busca reemplazar las antiguas infraestructuras basadas en esta tecnología por fibra óptica, en concordancia con los compromisos ambientales y de eficiencia energética del Grupo Telefónica.
El retiro del cobre es parte de un esfuerzo de Telefónica Hispanoamérica para avanzar hacia una operación más sostenible. Entre 2022 y 2023, la compañía retiró más de 9 mil toneladas de cobre en Chile, posicionando al país como líder en esta operación dentro de la región.
En 2024, la meta es eliminar otras 9 mil toneladas, alcanzando así un total de más de 18 mil toneladas retiradas en tres años.
Esta acción se enmarca dentro de dos de los principales planes del Grupo Telefónica: el Plan de Acción Climática, que establece la meta de alcanzar cero emisiones netas para el 2040, y el Plan de Economía Circular, que apunta a ser una empresa sin residuos para 2030. Estas iniciativas buscan no solo mejorar la eficiencia energética, sino también reducir el impacto ambiental de las operaciones.
"Continuamos avanzando en la modernización de nuestras redes para construir un futuro más verde y acompañar la transformación digital de la región. Nuestro propósito es acelerar este trabajo, y para ello es clave que los marcos regulatorios de nuestra industria se actualicen y enfoquen en promover el despliegue de tecnologías modernas"
Alfonso Gómez Palacio, CEO de Telefónica Hispanoamérica
A nivel regional, Telefónica Hispanoamérica ha logrado retirar 11 mil toneladas de cobre en 2022 y más de 19 mil en 2023. Para 2024, se espera alcanzar las 25 mil toneladas de cobre replegadas en Argentina, Chile, Colombia y Perú. Esta operación no solo implica la modernización de las redes de telecomunicaciones, sino que también genera un ahorro significativo en términos de consumo energético.
Renovación tecnológica: el impulso de la fibra óptica
El proceso de retirada del cobre no es el único foco de esta iniciativa. Telefónica Hispanoamérica también está centrada en la expansión de su red de FTTH (Fiber-To-The-Home, o "fibra hasta la casa", por sus siglas en inglés). En Chile, esta estrategia ha permitido que más de 4,3 millones de hogares tengan la posibilidad de acceder a servicios de fibra óptica, mientras que a nivel regional, la cifra supera los 18 millones de hogares y empresas.
La fibra óptica representa una mejora considerable en la calidad del servicio, ofreciendo velocidades de navegación para Internet hasta 250 veces superiores a las que ofrece el cobre, además de brindar mayor estabilidad y simetría en la descarga y subida de datos.
Desde un punto de vista energético, la fibra consume hasta 7 veces menos electricidad que las tecnologías basadas en cobre, lo que, solo en 2024, se traduce en un ahorro estimado de 14.6 GWh a nivel regional. Este ahorro es equivalente al consumo eléctrico anual de casi 7 mil hogares.
Expansión regional y acuerdos estratégicos
A nivel regional, Telefónica Hispanoamérica ha implementado modelos de cooperación para agilizar el despliegue de fibra óptica, evitando la duplicación de infraestructura y promoviendo un acceso más equitativo a esta tecnología.
Un ejemplo de esto es la creación de empresas mayoristas neutrales de fibra óptica en Chile y Colombia, en conjunto con la firma de inversión KKR, para ampliar la cobertura de FTTH.
En Argentina, la empresa ha avanzado en acuerdos de compartición de red, como el firmado con Iplan en Buenos Aires, que permitirá conectar más de 400 mil viviendas a través de FTTH. También ha concretado un acuerdo con Sion para llevar fibra óptica a la región sur del país.
En Perú, Telefónica espera la aprobación de un acuerdo con KKR que permitirá conectar a 5.2 millones de hogares en los próximos dos años, consolidando así el liderazgo en la región en términos de conectividad.