Un reciente informe reveló que las personas menores de 27 años poseen una ventaja significativa al solicitar créditos hipotecarios, comparado con otros grupos etarios, especialmente los mayores de 44 años, quienes enfrentan mayores tasas de rechazo.
El estudio, llevado a cabo por Enlace Inmobiliario, analizó las solicitudes de preaprobación de enero a marzo de este año, notando un incremento del 5% anual y un 52% respecto al último trimestre de 2023, sumando alrededor de 3,000 peticiones.
"Los jóvenes menores de 27 años tienen más aceptación porque, en primer lugar, tienen menos años de historia financiera y por ende menos probabilidades de haber caído en Dicom o algún tipo de situaciones comerciales complejas, que obviamente le peguen directamente en el indicador comercial que tanto mira la banca”, señaló Cristian Lecaros, CEO de Inversión Fácil.
Asimismo, añadió que esta generación, al ser más joven, tiene la posibilidad de tomar créditos a más largo plazo, factor que también contribuye a una mayor aceptación de sus solicitudes.
En contraste, el grupo de mayores de 44 años enfrenta dificultades crecientes, con tasas de rechazo que aumentan de un 55% a un 64%, principalmente porque tienen menos años para poder pagar el crédito, lo que resulta en cuotas más altas y una mayor proporción de sus ingresos destinada a cubrir estos pagos.
“Probablemente esa persona de 40 años, ya está con deudas, ya tiene papás tal vez envejeciendo, tiene hijos, tiene otro nivel de carga financiera que le hace mucho más difícil que su aprobación en el fondo sea más atractiva para la banca”, indicó Lecaros.
Barreras para acceder a la vivienda propia
Por su parte, Felipe Obal, contador auditor y socio fundador de M&O, señaló que “es alentador ver que los jóvenes están planificando su futuro financiero y están dispuestos a invertir en un activo tan importante como es una vivienda propia. Esto sugiere una mayor conciencia financiera y una actitud proactiva hacia la estabilidad económica personal”.
A lo que agregó, “sin embargo, es preocupante que la tasa de rechazo de créditos hipotecarios siga en aumento, lo que sugiere que aún existen barreras significativas para acceder a la vivienda propia”.
“Es fundamental que se sigan implementando políticas y medidas que fomenten la accesibilidad a la vivienda para todas las generaciones, garantizando que la inversión en una propiedad sea un objetivo alcanzable y sostenible para todos los segmentos de la población”, planteó Obal.