Día del Ahorro: Conoce los mejores métodos para ahorrar

Métodos en el Día mundial del Ahorro

Si bien este 31 de octubre muchas personas alrededor del mundo saldrán de sus casas a celebrar Halloween, lo cierto es que en esta fecha también se conmemora el Día Mundial del Ahorro. Por eso, en Chócale quisimos mostrarte los mejores métodos de ahorro, para que puedas ordenar mejor tus finanzas.

Esta celebración se instauró en 1924, cuando en Milán, Italia, se llevó a cabo el primer “Congreso del Ahorro”. Se reunieron diversas delegaciones de distintos países para discutir sobre la organización y legislación acerca del ahorro. El último día del evento fue el 31 de octubre, razón por la cual se determinó esa fecha como el Día Mundial del Ahorro.

Más allá de la anécdota, hoy en día el ahorro es un hábito fundamental para todas las personas. Hasta hace algunos años, en los colegios en Chile no se impartían materias de educación financiera, y más bien las personas tenían que aprender por su cuenta sobre este saludable hábito financiero. Por eso, aún hay muchas personas que no saben cómo ahorrar. Y todo vale, aunque sea desde $1.000 al mes.

Para conmemorar esta fecha, y como último día del mes de la educación financiera, te contamos dos de los métodos más conocidos para ayudarte a llegar con una buena salud financiera a fin de mes.


El método Kakebo

Este método de ahorro fue ideado en 1904 por Hani Motoko, quien es considerada la primera mujer periodista de Japón. Kakebo -que se pronuncia “kakibo”- quiere decir libro de cuentas del hogar, y tuvo como objetivo en un principio ayudar a las mujeres a llevar ordenadas las finanzas del hogar.

Con este método, además de visualizar lo que has gastado, te ayuda también a saber cuánto vas a gastar en el futuro. Pero, ¿en qué consiste? a comienzo de cada mes, debes tener en cuenta cuánto dinero tienes para gastar, cuánto quieres ahorrar y qué necesitas para lograr esas metas.

Con eso claro, cada día se va anotando en una libreta los gastos de la jornada (al ser un proceso manual, nos hacemos más conscientes de lo que gastamos) y al final de cada semana uno puede ver cómo se fueron alineando los gastos con los objetivos de ahorro.

Para comenzar a utilizar este método es importante que anotes los ingresos tal cual la cantidad que ingresaron a tu cuenta, también aquellos extras como comisiones, bonos, etc. También, se deben considerar sí o sí los gastos fijos, es decir, todo aquello que es indispensable (el arriendo, la luz, el agua, etc.).

En cuanto al ahorro, se debe establecer una meta aproximada de cuanto se quiere ahorrar ese mes. Y, finalmente, para saber cuánto puedes gastar ese mes, debes restarle a tus ingresos los gastos fijos y la cantidad que quieres ahorrar. De esa forma, lo que estás haciendo es adaptar tu presupuesto a tu meta de ahorro.

Cuatro ítems de gastos

Adicionalmente, para ayudarte, puedes guiarte por el método de ahorro kakebo más tradicional, que sugiere guardar las boletas de tus compras y separar los gastos en cuatro ítems:

  • Supervivencia: Comida, gastos de la casa, transporte, educación de los hijos.
  • Opcionales: Salidas a comer, comprar ropa.
  • Culturales: Comprar un libro, o actividades como ir al cine o un concierto.
  • Extras: Eventos inesperados o inusuales como arreglar el auto, o comprarte un celular en caso de que el tuyo se echó a perder, etc.

Si bien puede parecer un gran esfuerzo, lo cierto es que con este método se pueden detectar muy fácilmente nuevas oportunidades de ahorro. Esto porque nos podemos dar cuenta de todos esos gastos innecesarios que a veces realizamos sin prestar mucha atención.


Método de ahorro 50-30-20

Este popular método de ahorro es tal cual lo indica su nombre: 50% de tus ingresos para gastos básicos, 30% para gastos personales y el 20% para ahorros. Bastante simple.

Al igual que con el método anterior, con este también puedes conocer en qué estás gastando en todo momento. También, tener muy claro cuánto estás destinando a ahorrar.

  • 50% gastos básicos: Son todos aquellos gastos en los que no puedes dejar de incurrir. Aquí irían, por ejemplo, la cuenta de la luz, el agua, el transporte, la cuenta del celular, el colegio de los hijos. Un ejercicio importante es cuando se viene un mes con más gastos -por ejemplo marzo- puedes hacer un estimado de cuánto extra te saldrá. De esta manera lo consideras y no será una sorpresa a fin de mes.

En el caso de que tus gastos fijos sobrepasen el 50% de tu sueldo, con este método de ahorro puedes buscar la forma de reducir algunos de ellos. Un ejemplo son las compras del supermercado. Si no, también puedes bajar el porcentaje de lo que destinas para las otras dos categorías.

  • 30% para gastos personales: En esta categoría puedes incluir todo lo considerado como “gustitos”. Por ejemplo, salir a comer, ir al cine, compras de ropa, vacaciones, etc. Es importante dejar un porcentaje para este tipo de gastos, para que de alguna manera se vea retribuido tu esfuerzo y puedas dedicarte a las cosas que te relajan y te gustan.
  • 20% en ahorro: Parte importantísima de nuestra salud financiera recae en este ítem. Con este método, independiente de cuánta cantidad de dinero puedas ahorrar, puedes tener la tranquilidad de que parte de tus ingresos irán para cosas tan importantes como tu futura jubilación. También puede ser para emergencias o incluso un viaje que tengas planeado hace tiempo.
Invertir en fondos mutuos, ETF y APV

Aquí lo relevante también es que puedes incluir instrumentos de inversión. En ese sentido, hoy en día existen muchas plataformas en las que puedes invertir de manera fácil y con montos tan pequeños como $1.000.

Una opción, por ejemplo, es hacer crecer tus ahorros previsionales a través de un Ahorro Previsional Voluntario (APV). Si tienes una meta de ahorro más a corto plazo, puedes invertir en fondos mutuos con el riesgo que desees.

Las opciones son múltiples. Más allá del método de ahorro que elijas, lo importante es que cada mes veas la forma que más te acomode de ahorrar, y así cuides de la mejor manera tu salud financiera.

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