¿Eres más de algo dulce o de bajativo después de comer? Esa fue la pregunta que dio origen a Boozy Ice Cream, un emprendimiento chileno que desarrolló su propuesta de “cóctel helado” que combina postre y alcohol en un mismo producto.
Tras cerca de un año y medio de perfeccionamiento y más de 40 fórmulas, la marca llegó a una receta con 4,7% de alcohol.
Aunque la idea tomó referencias de marcas existentes fuera de Latinoamérica, Boozy Ice Cream nació y se desarrolló en Chile.
"Es un producto (...) y un emprendimiento 100% nacional", señaló Pablo Castro Adriasola, Partner & CMO de Boozy Ice Cream, en conversación con Chócale.
El desarrollo tuvo una dificultad técnica: el alcohol modifica la estructura del helado y dificulta su congelación. El equipo trabajó durante más de un año hasta conseguir una fórmula que pudiera incorporar vinos, destilados y licores sin perder las características del producto.
Whisky Pistacho y Crème Brûlée con Jack Daniel’s: Algunos de los sabores de Boozy
Boozy cuenta actualmente con ocho sabores y utiliza distintos destilados y vinos. Entre ellos están Chivas Regal 12 años, Buchanan’s 12 años, Jack Daniel’s 12 años, tequila Don Julio y ron Diplomático, además de un sorbet con vino rosé de la viña Vik.

“Siempre quisimos trabajar con un helado artesanal premium y dijimos: ‘Bueno, entonces tengamos los mejores licores'. Todo el desarrollo, desde la marca, el packaging, el producto, todo ha sido lo más premium que hemos logrado conseguir”, explicó el CMO.
El concepto también se extiende al envase. Los productos incorporan una tapa de aluminio inspirada en las utilizadas en botellas de whisky, pensada para conservar el producto frío por más tiempo.
Entre los sabores, el que el ejecutivo identificó como favorito tanto de los consumidores como propio es el Whisky Pistacho, elaborado con whisky Buchanans 12 años. “El que más le ha gustado al consumidor es el de pistacho, es el que más ha salido", señaló.
También destacó el crème brûlée con Jack Daniel’s, uno de los lanzamientos más recientes e inspirado en un postre habitual de restaurantes, y el tiramisú con ron Diplomático, otra de las combinaciones de la marca.
El producto se comercializa a través de su e-commerce, Rappi Turbo y Opera Liquor Stores, además de estar presente en cerca de 20 restaurantes del sector oriente de Santiago. La distribución actualmente se está ampliando hacia comunas como Ñuñoa y Providencia.
“La gente que lo prueba se enamora del producto, le encanta, lo encuentran increíble”, indicó.
Una previa diferente
Hasta ahora, la principal ocasión de consumo de Boozy está asociada a la sobremesa, pero la marca ya mira más allá de ese momento.
Consultado sobre los próximos lanzamientos, el ejecutivo entregó una pista sobre el camino que podría tomar la marca: “Vamos a ver qué pasa en la previa. Antes, como aperitivo”, señaló.

Según Castro, este tipo de formato también se relaciona con nuevas formas de consumo de alcohol entre las generaciones más jóvenes. A su juicio, un producto que se come con cuchara puede ofrecer una alternativa distinta al tradicional vaso.
“Es como comer alcohol”, explicó. También considera que el formato puede ser una alternativa para compartir: “Puede ser mucho más entretenido para la junta de la generación Z”.
En esa misma línea, planteó que esta propuesta podría acercar a consumidores más jóvenes a sabores como el vino o el whisky, presentándolos de una manera diferente.
Por ahora, Boozy continúa enfocada en ampliar su distribución y posicionar su propuesta en el mercado chileno.
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