Vender el cupo en dólares de tu tarjeta: la trampa que puede costarte muy caro

La modalidad promete liquidez inmediata, pero se ofrece fuera del sistema financiero regulado, genera una deuda en dólares y puede resultar más costosa que otras alternativas de financiamiento.
Foto: Janusz Pienkowski de JANUSZ PIENKOWSKI's Images

Las empresas que ofrecen convertir en efectivo el cupo internacional de una tarjeta de crédito abundan en internet.

Aunque se trata de una modalidad poco conocida, el denominado "préstamo de cupo en dólares" o "venta del cupo en dólares" promete entregar liquidez inmediata sin la necesidad de solicitar un crédito de consumo tradicional.

En términos simples, el mecanismo consiste en que una empresa realiza una transacción sobre el cupo internacional de la tarjeta para entregar el dinero en pesos al cliente, descontando una comisión por el servicio —que puede llegar hasta 30%—. Como contraparte, la persona adquiere una deuda en dólares con el banco de su tarjeta, la que deberá pagar al momento de la facturación.

Así, aunque puede parecer una solución rápida frente a una necesidad urgente, diversas fuentes consultadas por Chócale advirtieron que esta modalidad puede resultar considerablemente más costosa que otras alternativas de financiamiento y exponer a las personas a distintos riesgos financieros.

En este contexto, Erik Berwart, analista senior de la Dirección de Desarrollo de Mercado de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), señaló que "desde la CMF hacemos un llamado a las personas a ser especialmente cuidadosas frente a las operaciones conocidas como ‘venta del cupo en dólares’ de las tarjetas de crédito".

"Se trata de una alternativa que puede resultar muy costosa para obtener liquidez, ya que la persona recibe un monto en pesos a cambio de generar una deuda en su tarjeta, por un valor que puede ser significativamente mayor", añadió.

Foto: wing-wing

Una deuda que dependerá del valor del dólar

Uno de los principales riesgos de este mecanismo está relacionado con la moneda en la que queda denominada la deuda.

Joaquín Fernández, coordinador del programa Mi Barrio Financiero de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, explicó que "si bien esta alternativa permite obtener dinero de manera casi inmediata y, en muchos casos, con pocos requisitos, es importante entender que se trata de un mecanismo de financiamiento informal y que, por lo mismo, puede implicar riesgos importantes".

"El préstamo se obtiene utilizando el cupo en dólares de la tarjeta de crédito, por lo que la deuda queda denominada en esa moneda. Esto expone a la persona al riesgo de tipo de cambio. Si el dólar sube, el monto de la deuda también aumentará, aun cuando no se hayan solicitado nuevos montos. Entonces la deuda puede crecer simplemente por la variación del tipo de cambio".

En la misma línea, Francisco Labarca, docente de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo, coincide en que el principal riesgo es el tipo de cambio. "Como las personas tienen ingresos en pesos, al tener pagos en dólares van a tener un riesgo tremendo si el tipo de cambio sube, lo que es una variable que las personas comúnmente no pueden cubrir con instrumentos financieros", afirmó.

La operación es sencilla: usemos de ejemplo una transacción de US$1.000, con una comisión del 20%. El cliente pasa su tarjeta o realiza un pago por una pasarela online y, a cambio, recibe 800 dólares en efectivo. Luego, en su próxima facturación -que podría ser entre 1 y 30 días posteriores- deberá pagar el total de la operación. En caso de no hacerlo, al vencimiento el monto pasa inmediatamente al cupo nacional, generando intereses rotativos.

Comisiones de hasta 30% y menor protección para los consumidores

Además de la exposición al dólar, esta modalidad también presenta riesgos asociados a la informalidad de las empresas que ofrecen el servicio.

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En este punto, Fernández explicó que "muchas personas desconocen que están contratando un crédito informal otorgado por una institución financiera no regulada. Como consecuencia, pueden no contar con las mismas protecciones que ofrece el sistema financiero formal, tanto en materia de información al consumidor como de resguardo de sus derechos, y la tasa máxima que se le puede cobrar al año".

"Antes de contratar cualquier mecanismo de financiamiento, es fundamental verificar quién está ofreciendo el servicio, revisar detalladamente las condiciones y privilegiar alternativas provenientes de instituciones reguladas, donde existen mayores estándares de información y protección para el consumidor", recomendó.

"Corresponde a un uso inapropiado de la tarjeta de crédito, un instrumento diseñado como medio de pago y de financiamiento, y no para este tipo de operaciones"

Erik Berwart, analista senior de la Dirección de Desarrollo de Mercado de la CMF

En la misma línea, Patricio Valenzuela, académico de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, advirtió que "la primera consecuencia es el costo real de la operación, que suele ser alto, aunque no se presente como una tasa de interés, ya que las comisiones suelen situarse entre el 10% y el 30% del monto solicitado, descontadas al momento de la operación".

"Como el pago se realiza en la próxima facturación, entre 15 y 45 días después, ese descuento equivale, en la práctica, a una tasa efectiva muy superior a la de un crédito de consumo regulado", agregó.

El analista senior de la CMF añadió que "desde una perspectiva financiera, corresponde a un uso inapropiado de la tarjeta de crédito, un instrumento diseñado como medio de pago y de financiamiento, y no para este tipo de operaciones".

Gremios piden mayor fiscalización

Las advertencias sobre este mecanismo no provienen solo de los especialistas y del regulador. Desde la Asociación del Retail Financiero señalaron a Chócale que se debe reforzar la fiscalización sobre las empresas que ofrecen este servicio.

"Este tipo de servicios representa una práctica peligrosa, que opera en la zona gris del mercado financiero, actuando más bien en el ámbito del mercado informal que formal, y creemos que, por el bien de las personas, la CMF y el Sernac deberían actuar y tomar medidas respecto a esto, considerando el importante aumento de estas plataformas en el último tiempo", indicaron desde el gremio.

Desde la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), en tanto, advirtieron que las operaciones conocidas como compra o venta del cupo en dólares "podrían constituir una invasión del giro bancario regulado en el artículo 39 de la Ley General de Bancos. Además, podrían imputarse otros ilícitos penales, tales como estafa (art. 468 del Código Penal) y otorgamiento de contrato simulado (art. 471 N° 2 del Código Penal)".

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El gremio agregó que estas operaciones "afectan el orden público económico y, además, podrían tener implicancias en materia de lavado de activos y de evasión tributaria, sin perjuicio de los efectos que se generan para los titulares de las tarjetas de crédito que venden sus cupos, generando una deuda con los bancos".

"El funcionamiento del sistema de pagos requiere que todos los agentes de la economía tengan confianza en los medios de pago, lo cual exige que se utilicen para pagar por bienes o servicios que correspondan a operaciones reales y no a operaciones simuladas, cuya única finalidad es hacerse del cupo total en dólares de una operación inexistente, pagando el cliente una comisión altísima al tercero que le ofrece este procedimiento", agregaron.

¿Qué hacer si se necesita liquidez urgente?

Los expertos consultados por Chócale recomendaron considerar otras opciones de financiamiento antes de recurrir a esta modalidad.

Entre ellas mencionaron los créditos de consumo, los avances en efectivo o las líneas de crédito, alternativas que, si bien también tienen costos, operan bajo un marco regulatorio y entregan mayores resguardos para los consumidores.

En esta línea, Fernández llamó a comparar previamente la Carga Anual Equivalente (CAE) y el monto total que deberá pagarse por el crédito, en lugar de decidir únicamente por la rapidez con que se obtiene el dinero.

"La principal recomendación es no decidir únicamente por la rapidez con que se obtiene el dinero. Una alternativa que parece resolver un problema de liquidez en el corto plazo puede transformarse en una deuda mucho más costosa si no se conocen todas sus condiciones. Comparar opciones, entender el costo total del financiamiento y recurrir al sistema financiero formal son pasos fundamentales para proteger la salud financiera de las personas", concluyó.

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