Imacec de julio reabre dudas sobre la economía y analistas recortan proyecciones

Suspensiones de clases, faenas mineras afectadas y menor actividad marcaron el mes. Pero el mercado advierte que, descontado el impacto del clima, la economía igual se habría contraído.

La economía chilena tuvo en julio su peor mes en más de tres años. El Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) cayó 1,5% en comparación anual y 1,7% respecto de junio en términos desestacionalizados, según informó este martes el Banco Central.

El dato quedó muy por debajo de lo que esperaba el mercado: el consenso de Bloomberg apuntaba a una baja de 0,7% y la Encuesta de Expectativas Económicas proyectaba un crecimiento de 1,1%.

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¿Qué es el Imacec?

Presentado por
Coopeuch
  • El Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica) es el "termómetro" que usa el Banco Central para medir, mes a mes, cómo le va a la economía chilena. Junta datos de sectores como minería, comercio, industria y servicios en un solo número, y sirve como adelanto del PIB, que se calcula cada tres meses.
  • Cuando el Imacec "sube" o "cae", normalmente se compara con el mismo mes del año anterior. También existe una versión desestacionalizada, que compara con el mes inmediatamente anterior sin efectos de calendario, y ayuda a ver si la economía mejora o empeora mes a mes.

Entre los analistas hay una lectura común: el temporal que golpeó al norte y centro del país agravó la caída, pero la economía ya venía mostrando señales de debilidad. A partir de este resultado, varias instituciones recortaron sus proyecciones para 2026.

Desde Estudios de Coopeuch anticiparon que el impacto de las lluvias todavía se reflejará en el Imacec de agosto, advirtiendo que el panorama abre interrogantes sobre lo que viene.

En particular, señalaron que el escenario "aumenta la probabilidad de una tercera caída trimestral desestacionalizada para el tercer trimestre del año".

El clima no explica toda la caída

Santander reconoció que las lluvias afectaron a la minería, la industria y la educación, pero advirtió que "las cifras también muestran un menor dinamismo en componentes menos expuestos a estos shocks, en un contexto de demanda interna que permanece debilitada".

Foto: Pexels

El banco destacó las caídas en servicios empresariales, transporte, restaurantes y hoteles, sectores menos directamente afectados por el clima. A su juicio, esto evidencia que la debilidad va más allá del impacto puntual de las lluvias.

El banco resumió el cuadro de fondo así: "el consumo continúa condicionado por un mercado laboral mermado, mientras que la inversión todavía no refleja plenamente el impulso esperado de los grandes proyectos".

Priscila Robledo, economista jefa de Fintual, calificó el desempeño de julio como "derechamente débil" y estimó cuánto habría explicado el temporal de la caída. "Podría haber explicado entre un tercio y la mitad de la caída mensual. Es decir, aun sin ese efecto, la actividad se habría contraído".

A su juicio, el dato puso en duda la idea de que junio había marcado un punto de inflexión. "La caída de julio borró el avance de los últimos meses y llevó al Imacec desestacionalizado a su nivel más bajo desde octubre de 2024", señaló.

Ignacio Martínez, economista de Banco Itaú, coincidió en que la minería fue uno de los principales factores del resultado, pero agregó que "más allá de este factor transitorio, el resto de la economía continúa mostrando señales de debilidad, en línea con un mercado laboral que aún exhibe holguras relevantes".

El riesgo que preocupa al mercado: una tercera caída trimestral

Scotiabank entregó una de las lecturas más pesimistas. El equipo que lidera Jorge Selaive sostuvo que la economía entró en recesión técnica a partir de junio y anticipó que agosto también habría sido afectado por el fenómeno climático, que avanzó hacia la zona centro-norte con nuevas disrupciones en minería y servicios.

"El dinamismo de septiembre será clave para verificar una nueva caída desestacionalizada el tercer trimestre", indicó el informe. De concretarse, sería la tercera contracción trimestral consecutiva, "situación no vista desde la crisis subprime del 2009", señalaron desde el banco.

Scotiabank estimó además que el Banco Central revisará su proyección de crecimiento desde el rango de 1% a 1,75%, hasta uno de entre 0,25% y 0,75%, lo que sería la mayor corrección entre IPoM desde diciembre de 2020.

Fintual también proyectó otra contracción en el tercer trimestre, aunque espera un rebote de la actividad en agosto. En política monetaria, Robledo cree que "la debilidad plasmada en estas cifras reduce el espacio para eventuales aumentos de tasa" y anticipó que la TPM se mantendrá en 4,5% por lo que queda del año.

Banco Central de Chile
Foto: Banco Central de Chile

Coopeuch compartió esa preocupación a partir de sus estimaciones preliminares. Para el Imacec de agosto proyectó una variación anual de 0%, en un escenario donde algunos sectores aún resentirían el efecto de las lluvias. A su juicio, esto elevaría el riesgo de una tercera caída trimestral desestacionalizada.

Desde el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP), la investigadora Valentina Apablaza subrayó que, aunque los shocks deberían diluirse, "sigue siendo preocupante la baja capacidad de sortear estos eventos, lo cual muestra la vulnerabilidad de una economía estructuralmente debilitada que requiere avances en políticas pro-crecimiento".

Proyecciones a la baja para 2026

Los recortes reflejan el menor margen que queda para que la economía alcance un crecimiento positivo durante 2026. Fintual aplicó el mayor recorte: bajó su estimación de crecimiento de 1% a 0,4%. En tanto, OCEC UDP redujo su cálculo a 1%, cifra que "se sostiene con una aceleración relevante en los meses restantes del año".

Santander mantuvo el 1%, pero advirtió que "la magnitud de la contracción de julio introduce un sesgo a la baja" sobre esa cifra.

Itaú estimó que el crecimiento estará por debajo de 1% este año, aunque mantuvo una mirada más optimista hacia adelante: "seguimos viendo fundamentos favorables por el lado de la inversión que respaldan una recuperación más sostenida hacia 2027", cuando espera una expansión cercana a 3%.

Scotiabank, en tanto, mantuvo su proyección de 0,7% apoyado en una menor incertidumbre tras el cierre de la Megarreforma, cierta recuperación de la confianza de los consumidores y una mayor materialización de inversión residencial hacia fin de año.

Coopeuch, por su parte, mantuvo su proyección pese al mal registro de julio: "Por el momento, mantenemos nuestra proyección de crecimiento del PIB de 2026 en 0,7%".

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