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“Bolucompras”: Las pequeñas compras innecesarias que, sumadas, salen caras

Aunque individualmente parecen gastos menores, la acumulación de “bolucompras” puede afectar el presupuesto y, cuando se financian con crédito, convertirse en deuda.
Foto: Aliexpress

Un pequeño limpiador para los espejos del auto, una carcasa para el celular o para los audífonos, o algún accesorio pensado para facilitar una tarea cotidiana, proteger un objeto o simplemente darle un toque distinto. Son productos que muchas veces cuestan menos de $5.000 y que, aunque probablemente no estaban contemplados dentro del presupuesto, terminan en el carrito de compra.

Este tipo de artículos se pueden encontrar fácilmente en plataformas como AliExpress, Shein o Temu. Su bajo precio y la facilidad para acceder a ellos pueden hacer que el gasto parezca menor, especialmente cuando se trata de compras realizadas impulsivamente.

Este tipo de adquisiciones se denominan 'bolucompras', un concepto que se ha popularizado para describir aquellas compras pequeñas, generalmente innecesarias, que responden más a un gusto o una satisfacción inmediata que a una necesidad real.

Aunque gastar en uno de estos productos puede parecer poco relevante para el bolsillo, el problema aparece cuando las compras comienzan a repetirse y acumularse, sobre todo cuando quedan fuera del presupuesto o se pagan con tarjeta de crédito, convirtiendo pequeños gastos en compromisos que pueden extenderse durante los meses siguientes.

Según explicó a Chócale Francisco Ackermann, creador de contenido de educación financiera y autor de los libros “Con Peras y Finanzas” y “Con Peras y Metros Cuadrados”, el concepto proviene de Argentina —asociado a la palabra boludo y alude a compras que no responden a una necesidad básica, sino a gustos, tendencias o deseos inmediatos. De hecho, el influencer suele compartir videos de artículos presuntamente innecesarios, tras los cuales aparece él mismo en la escena arrojando un vaso de café enojado y gritando "no gastes en huevadas".

“Muchas veces se hacen con dineros fuera del presupuesto, por lo tanto, se convierten en deuda”, advirtió Ackermann. “El tema es que, cuando uno compra algo fuera del presupuesto, eso le impide ahorrar, le impide cumplir sus metas”, agregó.

Interfaz de un iPhone con las aplicaciones de diferentes comercios extranjeros.
Foto: Kaspars Grinvalds - stock.adobe.com

¿Por qué compramos cosas que no necesitamos?

Detrás de estas decisiones también existen factores psicológicos. Romina León, académica de la Escuela de Psicología de la Universidad de los Andes, explicó que una 'bolucompra' puede responder más a una reacción emocional que a una evaluación racional.

"En el momento de la compra pueden influir el impulso, la expectativa de obtener una recompensa, la atracción por una oferta o la sensación de que ese producto satisface una necesidad inmediata”, explicó León.

A esto se suma el papel que pueden jugar las redes sociales, ya que "pueden reforzar este comportamiento, especialmente cuando existe una exposición repetida a determinados contenidos o personas con las que el usuario desarrolla un vínculo parasocial”, agregó la académica.

La satisfacción, sin embargo, puede durar poco. “El arrepentimiento puede aparecer posteriormente, cuando disminuye esa emoción inicial y la persona evalúa la decisión con mayor distancia. Es entonces cuando puede preguntarse si realmente necesitaba el producto, cuánto dinero gastó o si existían otras prioridades”, señaló.

El riesgo de acumular pequeños gastos

Una compra puntual puede parecer inofensiva, pero la situación cambia cuando este tipo de adquisiciones se convierten en un hábito.

Fotos: puntoapunto.com.ar/jellybean3d.empretienda.com.ar

“Normalmente, una de las claves de las 'bolucompras' o las 'compras estúpidas' es que tienden a ser de pequeño valor, por lo tanto, son desapercibidas como un gran gasto o como un gran hoyo financiero, pero la sumatoria de ellas es el problema”, explicó.

“Generalmente no es una sola 'bolucompra', sino que las personas empiezan a agarrar el hábito y el gusto de tener pequeñas compras innecesarias y adquirir artículos que van acarreándose en mayores deudas”, agregó.

Asimismo, en conversación con Chócale, Alejandro Guzmán, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y socio de Leverage Consultores, entregó algunas señales para identificar cuándo estas compras pueden comenzar a afectar las finanzas personales.

“Cuando empiezan a representar un alto porcentaje en el presupuesto o tenemos desajustes presupuestarios, es sinónimo de problemas”, sostuvo.

El riesgo aumenta si estos gastos se realizan con tarjetas de crédito y se dividen en cuotas. Guzmán advirtió sobre la importancia de llevar un control de estas compras y recomendó incorporar las cuotas a la planificación de los meses siguientes, especialmente ante los cambios en la normativa sobre el pago mínimo de las tarjetas de crédito.

Por su parte, Ackermann enfatizó la importancia de considerar estos gastos dentro del dinero destinado a entretención o gustos personales. Así, una 'bolucompra' puede competir con una salida a comer, al cine u otra actividad en lugar de afectar otros objetivos financieros como el ahorro, la salud o la jubilación.

Tip: Dejar el producto en el carrito unos días

¿Cómo evitar entonces que una 'bolucompra' termine afectando las finanzas? Una de las principales estrategias consiste en generar distancia entre el deseo y el momento de pagar. “Una primera estrategia es introducir una pausa entre el impulso y la compra”, recomendó León.

Antes de concretarla, la académica propuso preguntarse si el producto realmente se necesita, qué despertó el interés y si la decisión seguiría siendo la misma unas horas o días después. También aconsejó identificar si el deseo surgió principalmente por una oferta, la recomendación de un influencer o la intención de imitar un determinado estilo de vida.

Ackermann resumió lo anterior con la idea de “evitar comprar en caliente” y recomendó dejar el producto en el carrito de compra durante al menos un par de días.

“Si en dos días yo realmente siento que esta es una compra que me hace sentido, que entra dentro de mi presupuesto, que me puedo dar ese gusto, impecable. Si me doy cuenta de que en verdad iba a ser un gasto innecesario y que estoy ocupando plata que no corresponde para esto, puedo prescindir de dicha 'bolucompra'”, explicó.

Guzmán, en tanto, recomendó establecer cuánto dinero se puede destinar cada mes a este tipo de adquisiciones. “La principal recomendación es definir un tope mensual para compras menores o gastos varios y atenerse a dicha restricción sin caer en tentaciones adicionales”, finalizó.

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