Presentado por:

Los ingenieros detrás de "Self", una fintech que crea portafolios de inversión con matemática e IA

Fundada por tres ingenieros, la fintech Selfdesarrolló un algoritmo que analiza el mercado y toma decisiones de inversión sin intervención humana.
Andrés Alarcón, Sebastián Chaparro y Rodrigo Huerta, fundadores de Self Capital
Andrés Alarcón, Sebastián Chaparro y Rodrigo Huerta, fundadores de Self Capital (Foto: Cedida)

Todo comenzó como un proyecto personal. Sebastián Chaparro, ingeniero civil industrial, quería invertir sus ahorros en acciones, pero no estaba convencido de tomar decisiones basadas en intuiciones. Así, lo que partió como un ejercicio matemático para gestionar su propio dinero terminó convirtiéndose en Self Capital, una fintech que hoy administra inversiones de forma automatizada.

La idea es simple: acercar el mercado bursátil a personas que no tienen tiempo ni interés en seguir los movimientos diarios de las bolsas.

La plataforma, fundada por Chaparro junto a Rodrigo Huerta y Andrés Alarcón, también ingenieros, desarrolló una herramienta que utiliza inteligencia artificial y modelos matemáticos para construir y gestionar portafolios de acciones tanto en Chile como en Estados Unidos.

Actualmente, cuenta con cerca de 130 clientes que utilizan su tecnología para invertir y opera a través de una alianza con Vector Capital, entidad encargada de custodiar las inversiones en Chile, mientras que para el acceso al mercado estadounidense trabaja mediante Alpaca Markets, uno de los principales proveedores de infraestructura para inversiones en acciones internacionales.

Self es el Spotify de las acciones. En nuestra plataforma la gente se conecta y escoge las acciones de las empresas que le gusten y con esa información nosotros tenemos un modelamiento matemático, un algoritmo automatizado que considera esas acciones que le gustan a una persona en particular y no las compra en el momento, sino que evalúa el mercado y las compra en el momento pertinente de acuerdo a las condiciones que tiene incorporadas este modelamiento”, explicó Chaparro.

Según Chaparro, la propuesta busca resolver uno de los principales problemas de quienes invierten por cuenta propia: saber cuándo comprar y cuándo vender.

La historia detrás del algoritmo

La historia de Self Capital comenzó en 2017, cuando Chaparro creó una herramienta para administrar sus inversiones sin depender de análisis subjetivos.

“No nació con el objetivo de crear una empresa. Nació hace varios años con el objetivo de desarrollar una solución de manera personal para invertir en acciones. Con el tiempo, este modelamiento empezó a obtener soluciones consistentes en términos de rentabilidad y gestión de riesgo y nos dimos cuenta de que era competitivo con los mejores actores de la industria en Chile, que funcionan de una manera totalmente distinta”, recordó.

El dashboard de inversiones de Self Capital
Dashboard Self (Foto: Self Capital)

Ese desempeño coincidió con el surgimiento de las primeras plataformas fintech que permitían invertir en acciones internacionales desde Chile. Para los fundadores, ese contexto abrió una oportunidad para llevar su tecnología a una escala mayor.

Rodrigo Huerta, socio y encargado comercial de la empresa, explicó que la industria evolucionó desde la asesoría tradicional hacia plataformas que facilitaron el acceso a los mercados, pero que aún dejaban la toma de decisiones en manos de los usuarios.

“Las fintech que aparecieron en los últimos años resolvieron un problema importante, que fue darle acceso a las personas para invertir en acciones de manera simple y a menor costo. Pero se quedaban hasta ahí. Nosotros creemos que el siguiente paso es gestionar las inversiones de las personas. Por eso nuestra tecnología crea una cartera y la administra todos los días, sin que el usuario tenga que estar pendiente de lo que ocurre en el mercado”, señaló.

La promesa de Self: Menos intuición, más matemáticas

Uno de los principales elementos diferenciadores de Self es que las decisiones de inversión no pasan por personas una vez que el sistema está funcionando. La plataforma analiza el mercado, evalúa cada portafolio y ejecuta operaciones automáticamente.

Para sus fundadores, esta característica permite reducir uno de los factores que más afectan el rendimiento de los inversionistas: las decisiones impulsivas.

Foto: Marcus Millo de Getty Images

“Creo que precisamente ese es el problema que tenemos los seres humanos: en el momento de apretar el botón, de decir quiero eso, venderlo o comprarlo, lo pensamos dos veces. Y al pensarlo dos veces, muchas veces nos demoramos mucho. Entonces se pasa el momento del precio que te conviene. Incluso cuando tienes un análisis súper bien diseñado, muchas veces la decisión final no viene desde el análisis, sino que viene desde el estómago”, afirmó Chaparro.

La empresa utiliza inteligencia artificial basada en reglas definidas por sus propios desarrolladores. Según explican, esto permite que cada decisión sea trazable y auditable, una característica que consideran clave para generar confianza en una industria altamente regulada.

Crecer en un país que le tiene miedo al riesgo

Pese al avance de las plataformas digitales, los fundadores de Self reconocen que el principal desafío sigue siendo cultural. A su juicio, los chilenos continúan privilegiando instrumentos conservadores y aún existe desconfianza hacia las tecnologías aplicadas a las inversiones.

“La cultura de los chilenos en términos de inversiones es muy conservadora y con mucho desconocimiento. La mayor cantidad de plata en el mercado chileno está en depósitos a plazo. Entonces mover eso es complicado. El otro gran desafío es el uso de la tecnología en las inversiones, porque todavía estamos en los primeros pasos”, comentó Huerta.

Sin embargo, cree que la adopción seguirá creciendo durante los próximos años, tal como ocurrió con otras herramientas digitales.

“Nosotros cuando íbamos al colegio no teníamos Google Maps ni nada. Tomábamos una micro y llegábamos con un mapa de papel. Hoy, Maps es lo más normal del mundo. Nosotros creemos que va a pasar exactamente lo mismo con la tecnología en las inversiones. Cada vez más personas van a confiar en que un sistema puede tomar buenas decisiones de manera consistente”, cerró el cofundador de Self.

Contenidos relacionados

Total
0
Compartir