El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) inició un proceso de fiscalización a tiendas de mascotas y locales de venta de alimentos para animales en todo el país.
El objetivo de esta acción es verificar que estos comercios cumplan con la normativa vigente y respeten los derechos de los consumidores, especialmente en temas como la información de precios y las condiciones de venta.
TE PUEDE INTERESAR: “Se viene un proyecto increíble”: PriceSmart confirma su llegada a Chile
Entre los aspectos que serán revisados se encuentra que los artículos cuenten con rotulación adecuada, que la información esté en idioma castellano y que se cumplan condiciones básicas de seguridad en su uso.
Además, el organismo evaluará si los establecimientos informan y respetan correctamente la garantía legal en caso de fallas, si permiten elegir libremente y si identifican de forma visible al jefe de local, entre otros puntos.
Multas pueden superar los $21 millones por infracción
Una vez finalizado el proceso, el SERNAC analizará los antecedentes recopilados y, en caso de detectar incumplimientos, podrá iniciar acciones en favor de los consumidores.
En casos más graves, incluso podría denunciar a las empresas ante la justicia. En ese escenario, arriesgan multas de hasta 300 UTM por cada infracción, es decir, cerca de $21 millones.
Esta fiscalización también busca verificar si los locales que ya habían sido observados anteriormente han corregido sus prácticas.
Durante 2025, el organismo detectó problemas como precios sin informar, fallas en la rotulación y falta de antecedentes sobre la garantía legal.
Derechos de los consumidores a la hora de comprar
Al adquirir alimentos o artículos para mascotas, los consumidores tienen derecho a recibir información veraz y oportuna sobre las condiciones relevantes de compra, incluyendo el precio.
La normativa también exige que lo que se vende sea seguro y cumpla con lo ofrecido en la publicidad.
Si un producto nuevo presenta fallas, se puede usar la garantía legal de seis meses, que permite elegir entre cambio, reparación o devolución del dinero.
Además, frente a incumplimientos, los consumidores pueden exigir compensaciones o indemnizaciones por los daños sufridos.