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Línea de crédito: Cómo usarla responsablemente y evitar que sea una extensión del sueldo

Aunque su flexibilidad permite enfrentar imprevistos, especialistas advierten que usarla de forma habitual puede afectar seriamente las finanzas personales.
Consejos para el uso de la línea de crédito y sobregiro

Disponible en segundos y sin mayores trámites, la línea de crédito se ha instalado como una herramienta para enfrentar imprevistos o cubrir gastos de corto plazo.

Se trata de un cupo de dinero que los bancos ponen a disposición de sus clientes con cuenta corriente, el cual se puede utilizar de forma parcial o total según la necesidad, convirtiéndose en una solución rápida frente a urgencias de liquidez.

Sin embargo, según los expertos, esa misma facilidad implica riesgos. Esto, ya que, a diferencia de otros productos financieros, no tiene un calendario de pago fijo y suele operar con tasas de interés más altas, lo que puede encarecer cualquier gasto si no se paga a tiempo.

Por ello, los especialistas advirtieron que su uso debe ser puntual y planificado, y no transformarse en una extensión permanente del ingreso familiar.

“Una línea de crédito es un producto financiero que permite acceder a fondos de manera flexible, utilizándolos según se necesiten. A diferencia de un crédito de consumo —que tiene condiciones más estructuradas y predecibles—, la línea de crédito ofrece mayor flexibilidad, pero generalmente a un mayor costo", señaló Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, a Chócale.

Foto: Aflo Images de Aflo

"Comparte esta característica con otros productos rotativos, como el uso de la tarjeta de crédito cuando no se paga a tiempo o los avances en efectivo”, añadió.

En este contexto, los expertos coincidieron en que, si bien puede ser útil como herramienta de apoyo en situaciones específicas, su uso reiterado puede convertirse en un problema financiero de mayor escala.

Costos más altos y efectos en el endeudamiento

Uno de los principales factores que explican el riesgo asociado a la línea de crédito son sus costos. A diferencia de alternativas más estructuradas, este instrumento suele operar con tasas de interés más elevadas. Esto puede incrementar rápidamente el monto total a pagar si se utiliza de forma recurrente.

“El principal costo es la tasa de interés, que suele ser más alta debido a la flexibilidad del producto. Muchas personas no consideran que, mientras más difícil es para el banco anticipar los flujos de pago, mayor será el costo que traspasa al cliente. Por eso, instrumentos como la línea de crédito o los avances en efectivo suelen ser más caros que alternativas más estructuradas”, detalló Román.

A esto se suma el impacto en el historial financiero. El uso constante o desordenado de este tipo de productos no solo encarece la deuda, sino que también puede afectar la evaluación de riesgo que realizan las instituciones financieras.

“El principal riesgo es transformar un instrumento flexible —y por lo tanto más caro— en una fuente habitual de financiamiento, lo que puede encarecer significativamente el costo total del crédito", advirtió el académico.

Cómo hacer un mejor uso de la línea de sobregiro, también conocida como línea de crédito, las que están asociadas a cuentas corrientes
Foto: 89Stocker

"Además, un uso inadecuado puede afectar la evaluación financiera de la persona, ya que los bancos monitorean constantemente el comportamiento de pago mediante sistemas de scoring. Con la mayor disponibilidad de información entre instituciones, un mal comportamiento puede traducirse en tasas más altas o restricciones de acceso a crédito en el futuro”, agregó.

"Puede ser un extintor, el problema es cuando la gente la usa como calefacción"

Para los expertos, la línea de crédito se convierte en un problema cuando deja de utilizarse como una solución puntual y termina formando parte del presupuesto mensual.

“Pasa a ser problema cuando deja de ser excepcional y se vuelve costumbre. Si una persona entra a la línea de crédito para llegar a fin de mes, y al mes siguiente vuelve a entrar, ya no estamos frente a una ayuda puntual. Estamos frente a un déficit estructural", señaló Ricardo Ibáñez, abogado y fundador de DefensaDeudores.cl.

"Cuando además necesita usarla para pagar otras deudas, ahí la señal es todavía más clara. La línea de crédito no puede transformarse en un ingreso invisible, porque financieramente es de las formas más caras y peligrosas de vivir”, agregó.

En esa línea, enfatizó que debe limitarse a situaciones concretas y acotadas en el tiempo. “Tiene sentido en contingencias muy acotadas, imprevistos reales y por plazos muy cortos", aseguró.

Foto: Snowdrop's Images

"Por ejemplo, una emergencia médica, una reparación urgente o un desfase puntual entre ingresos y egresos cuando existe certeza razonable de reposición rápida. Lo que no tiene sentido es usarla para consumo habitual, vacaciones, regalos o para sostener un estilo de vida que los ingresos no permiten. La línea de crédito puede ser un extintor, el problema es cuando la gente la usa como calefacción”, ejemplificó.

En este sentido, Ibáñez también recordó que los consumidores cuentan con garantías frente a este producto.

“Tienen derecho a información clara, oportuna y comprensible sobre tasas, costos, comisiones y condiciones de pago. Tienen derecho a no ser objeto de cobros que no hayan sido debidamente informados o pactados. También tienen derecho a cuestionar repactaciones unilaterales o prácticas abusivas y a exigir respaldo documental cuando existan dudas sobre montos, intereses o cargos aplicados”, indicó.

Señales de alerta y uso responsable de la línea de crédito

Aun así, para los expertos, el uso extendido de la línea de crédito responde a factores estructurales, como el aumento del costo de vida y la falta de planificación financiera. En ese escenario, incluso puede percibirse como parte del ingreso disponible.

“La línea de crédito suele utilizarse como una extensión del ingreso porque permite cubrir brechas cuando el sueldo no alcanza, ya sea de manera puntual o sostenida en el tiempo. Esto ocurre principalmente por desajustes estructurales entre ingresos y gastos, el aumento del costo de vida y la falta de planificación financiera", señaló Rodrigo Flores Navarro, director académico de la Universidad Santo Tomás Santiago Centro.

"En ese contexto, el crédito pasa a cumplir una función de liquidez inmediata. Sin embargo, el principal riesgo es que genera una ilusión de mayor capacidad de ingreso, cuando en realidad se trata de deuda que deberá pagarse en el futuro y, generalmente, con intereses elevados”, añadió.

Uso responsable de la línea de crédito y de sobregiro
Foto: 89Stocker

Entre las principales señales de alerta, el académico mencionó el uso recurrente para cubrir gastos básicos o la imposibilidad de cerrar el mes sin recurrir a este instrumento.

En cuanto a los consejos, los especialistas coincidieron en que la clave está en limitar su uso y planificar los pagos.

“Para un uso responsable, la línea de crédito debe ser entendida como un mecanismo de respaldo y no como una fuente permanente de financiamiento. Idealmente, su utilización debiera limitarse a situaciones excepcionales o de emergencia", indicó el ejecutivo.

"Es recomendable mantener un uso acotado del cupo disponible, evitando niveles elevados de endeudamiento e integrar cada utilización dentro de un presupuesto mensual que contemple un plan claro de pago”, concluyó Flores

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