El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, participó este martes en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, donde defendió el proyecto de ley que busca enfrentar el impacto del alza internacional de los combustibles, en medio de lo que calificó como una “emergencia energética”.
“Básicamente estamos en emergencia energética y yo quiero describir cuáles son las medidas de contención que estamos tratando para ello”, señaló al iniciar su presentación ante los parlamentarios.
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El secretario de Estado explicó que el escenario responde a un fuerte incremento del precio del petróleo a nivel global, con alzas que calificó como inéditas. Según detalló, el crudo subió cerca de 55% desde fines de febrero, mientras que el diésel alcanzó incrementos de hasta 60% y la gasolina 93 octanos, alrededor de 42% en pocas semanas.
A su juicio, esta situación responde a factores externos, particularmente por un conflicto en una zona clave para el transporte de crudo a nivel mundial. “Este aumento de precio no viene de la nada, sino que viene de una guerra”, afirmó.
Impacto fiscal y ajustes al MEPCO
En su intervención, el ministro advirtió que el actual Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) no puede sostener indefinidamente las alzas sin generar un alto costo para las finanzas públicas.
De hecho, indicó que el sistema ya ha implicado una pérdida significativa de recursos fiscales.“De aquí al miércoles vamos a haber perdido, en términos de recaudación fiscal y subvenciones, la suma de 210 millones de dólares”, sostuvo.

Además, alertó que mantener el esquema actual podría implicar un costo cercano a US$4.000 millones, sin evitar finalmente el traspaso de los valores internacionales al mercado local. “El mecanismo MEPCO no aísla al país de los precios internacionales, lo único que hace es retardar cómo se transmiten las alzas”, explicó.
En esa línea, defendió la decisión del Ejecutivo de ajustar los precios internos de los combustibles, lo que implicará un incremento de $370 por litro en las gasolinas de 93 octanos y de $580 por litro en el diésel.
El ministro también comparó el escenario actual con la crisis de 2022 derivada del conflicto entre Rusia y Ucrania, señalando que hoy las condiciones son más complejas tanto por la magnitud de las alzas como por la situación fiscal del país. A diferencia de ese periodo, explicó, actualmente existe menor disponibilidad de recursos y un mayor nivel de deuda pública, lo que limita la capacidad de respuesta del Estado.
Medidas para contener el impacto
De esta forma, el proyecto de ley presentado por el Gobierno contempla una serie de medidas transitorias para mitigar el impacto en los hogares, con foco en el transporte y el consumo de parafina.
Entre ellas, se incluyó la entrega de un bono mensual de $100.000 por seis meses para taxis y taxis colectivos, además de recursos para congelar las tarifas del transporte público en Santiago durante lo que resta del año, junto con una transferencia equivalente para regiones en el marco de la llamada ley espejo.
En paralelo, el Ejecutivo propuso reforzar el fondo de estabilización para mantener el precio de la parafina en los niveles de febrero durante otoño e invierno, lo que implicará una inyección adicional de recursos. “Nuestra propuesta acá es dotar los fondos para retroceder el precio al precio de febrero”, indicó.
Así, el ministro enfatizó que estas medidas apuntan a contener los efectos en el transporte público y en los hogares que dependen de la parafina, en un contexto donde el Gobierno optó por traspasar las alzas internacionales de los combustibles al mercado local, priorizando apoyos focalizados y transitorios.
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