Chócale en Lima, Perú El acceso al sistema financiero en América Latina sigue creciendo de la mano de la tecnología y la educación. Así lo aseguró Enrique Pasquel, gerente de Asuntos Corporativos de Credicorp y del Banco de Crédito del Perú (BCP), tras la presentación de la quinta edición del Índice de Inclusión Financiera (IIF) 2025, una iniciativa que forma parte del think tank Banco de Ideas que pertenece al mismo grupo financiero.
“Más allá de los productos y servicios que brindan nuestras empresas, creemos que parte de a construir mejores políticas públicas para que más ciudadanos puedan mejorar sus vidas”, explicó Pasquel.
Según explica el ejecutivo, el think tank busca generar información útil para el sector público y privado. Su objetivo es diseñar políticas que mejoren la calidad de vida de las personas a partir de datos reales.
“Producimos información que sirva para desarrollar políticas que mejoren la calidad de vida. No solo sobre inclusión financiera, también sobre seguridad ciudadana, emprendimiento o resiliencia ante riesgos”, señaló.
Avances regionales y el impacto de las billeteras digitales
Desde 2021, el Índice de Inclusión Financiera mide tres dimensiones: acceso, uso y calidad percibida del sistema financiero en ocho países latinoamericanos. En la última edición, el estudio sigue evidenciando un avance generalizado.
“Lo que hemos ido midiendo consistentemente es que la tendencia en la región es que todas las dimensiones han mejorado. Lo que ha generado el mayor nivel de arrastre en la inclusión financiera son las billeteras digitales”, afirmó Pasquel.
Según Credicorp, estas herramientas se transformaron en una “puerta de entrada” al sistema financiero, al ser de fácil uso y alcance masivo. En Perú, el fenómeno ha sido impulsado por Yape, aplicación creada por Credicorp. “No solo la concebimos como una billetera digital, sino como una súper app que resuelve necesidades del día a día, desde pagar un teléfono hasta comprar entradas para un concierto”, comentó.

Aunque el índice ubica a Chile en el segundo lugar regional con 56,7 puntos —solo detrás de Argentina—, el país sigue un camino distinto. “El caso de Chile es particular porque no ha habido una adopción tan potente de billeteras digitales. Es un país donde ya había un uso mucho más difundido de la tarjeta de débito”, explicó Pasquel.
El informe de Credicorp, realizado junto a Ipsos, reveló que el 91% de los chilenos posee cuentas bancarias o tarjetas de débito, y solo el 6% no tiene productos financieros. Además, el 96% cuenta con algún instrumento de ahorro o seguro, y el 35% accede a crédito formal.
En promedio, los chilenos utilizan servicios financieros 23 veces al mes, más del doble que el promedio latinoamericano, y el 73% recibe su sueldo mediante cuentas bancarias.
Educación financiera, acceso a internet y el rol de las fintechs
Para Pasquel, hay dos factores que marcan la diferencia en la inclusión financiera. El primero es el acceso a internet. “Las poblaciones más excluidas son las que tienen menor acceso a internet. Cuando no tienes digitalización, el acceso al sistema financiero es por la forma más tradicional que siempre ha tenido la banca: las agencias físicas, pero son una manera muy cara de atender a la población", explicó. Entonces, planteó que los canales digitales permiten llegar de forma masiva a un menor costo.
El segundo elemento es la educación financiera. “La gente que menos usa y menos confía en el sistema financiero es la que menos sabe sobre él. Una vez que empieza a aumentar el nivel de educación financiera, se empieza a usar más el sistema y se obtienen sus beneficios”, señaló.
El ejecutivo propuso una agenda compartida entre el sector público y el privado. “El sector público puede incorporarla en los currículos escolares, para que la gente salga del colegio sabiendo qué productos financieros existen y cómo usarlos", mientras que, respecto de los privados, sostuvo que "tenemos la responsabilidad de informar a la gente correctamente, no solamente sobre cuáles son sus beneficios, sino cuál es la manera responsable de usarlos. No nos interesa solamente venderte una tarjeta de crédito, queremos que la tengas y que sepas usarla de forma responsable".

En Credicorp, la innovación tecnológica se impulsa tanto dentro como fuera de la estructura bancaria tradicional. “Creemos que el mundo financiero tradicional y el de las fintechs son complementarios. Por un lado, está la experiencia, solidez y la confianza de varios grupos, como los ahorristas, y las fintechs aportan agilidad e innovación”, comentó Pasquel.
La compañía creó Krealo, su brazo de innovación, para invertir en startups y desarrollar soluciones financieras digitales. En Chile está presente a través de Tenpo, fintech que se prepara para transformarse en el primer neobanco del país.
“Estamos muy ilusionados con Tenpo, porque creemos que hay una oportunidad muy grande. Tenemos un producto que puede transformar la vida de muchos chilenos para bien”, destacó el ejecutivo.
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