Ahorrar es una de las recomendaciones más frecuentes entre los expertos financieros, pero también una de las prácticas más difíciles de implementar. Entre las compras compulsivas, los gastos hormiga, los imprevistos y la sensación de que el sueldo nunca alcanza, esta acción suele quedar relegada al 'cuando me sobre', un momento que rara vez llega.
Para enfrentar esta realidad, una estrategia ha ganado terreno en los últimos años: el ahorro automático. Se trata de una modalidad que permite separar un monto de dinero de forma programada desde la cuenta bancaria, sin necesidad de hacerlo manualmente cada mes.
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Con este mecanismo se automatiza el proceso de ahorro, se disminuye la carga mental y se establece la práctica como una conducta habitual. Según Francisco Ackermann, autor de los libros 'Con Peras y Finanzas', 'Con Peras e Inversiones' e influencer financiero, "la gracia es que uno usa la tecnología para que el ahorro sea prioridad y no algo que se haga cuando me acuerdo o cuando me sobra".
En este sentido, la estrategia transforma lo que antes dependía de fuerza de voluntad en una acción predeterminada y sistemática. Gracias a las herramientas digitales, hoy es posible definir una meta, un monto fijo, una fecha específica e incluso una categoría para los fondos destinados a este propósito.
Así, sin necesidad de recordatorios constantes ni grandes esfuerzos, el ahorro se integra al presupuesto mensual como cualquier otra obligación financiera.
¿Cuáles son los beneficios del ahorro automático?
Uno de los principales beneficios de esta estrategia de ahorro es que ayuda a consolidar un hábito. "Vas haciendo el hábito y te vas acostumbrando a vivir con el saldo que te queda", explicó Ackermann.
"Nuestra billetera funciona como un gas: se adapta al espacio que tiene. No importa cuánto ganemos, nos acostumbramos a gastar lo que tengamos", ilustró el influencer.
En esta línea, Sergio Tricio, cofundador y CEO de Patrimore, afirmó que automatizar el proceso reduce el margen de error y favorece una conducta financiera sostenida.
"Tenemos dificultades para controlar nuestros impulsos. Si dejamos el ahorro para el final, siempre van a aparecer imprevistos y gastos innecesarios que van a minar nuestra capacidad de ahorro".
Desde una perspectiva conductual, Victoria Paz, economista fundadora de Poder Económico y coautora del libro 'Las mujeres invierten', señaló que esta modalidad "elimina el componente emocional y de voluntad en la decisión de ahorrar". Así, al tratarse como un gasto fijo, el ahorro deja de depender del autocontrol y se convierte en una obligación programada.
Formas de ahorro automático: ¿Qué ofrecen los bancos y AGF?
Actualmente, distintas entidades bancarias ofrecen mecanismos para automatizar el ahorro desde montos bajos, lo que facilita la incorporación de este hábito en la vida cotidiana.
Banco de Chile, por ejemplo, a través de 'Mis metas', permite programar transferencias automáticas desde la aplicación "Mi Inversión", abonando mensualmente para una meta específica definida por el cliente. El usuario puede elegir entre "Ten dinero a mano", "Para lo que quieras" o "Para tu futuro", con lo que se generará un plan de inversión.
El usuario establece el monto de la meta, un aporte inicial, la cantidad que agregará mensualmente a su inversión y el periodo de tiempo, tras lo cual se le propone un fondo mutuo de Banchile Inversiones. Luego, se puede activar un pago automático de cuentas (PAC) para descontar el dinero de forma automática desde la cuenta corriente, con un mínimo de $5.000 al mes.
En tanto, BancoEstado, ofrece la posibilidad de agendar traspasos periódicos desde cuentas corrientes o vista hacia instrumentos de ahorro. Santander cuenta con un sistema similar, que permite ajustar fechas y montos según las necesidades de los usuarios. Scotiabank, en tanto, dispone del PAC de ahorro automático, que permite destinar fondos a cuentas de ahorro o fondos mutuos.
Bci destaca en esta materia con su Alcancía Bci, que redondea automáticamente las compras con tarjeta y transfiere el excedente a una cuenta de ahorro. Banco BICE, en cambio, cuenta con un sistema de ahorro sistemático, mediante cargos automáticos hacia diversos productos de inversión.

En tanto, en fintechs como Fintual y SoyFocus se pueden programar transferencias electrónicas recurrentes, dejando definido previamente a qué objetivo irá el dinero aportado mensualmente.
Además de las opciones de bancos y AGF, una de las fórmulas más efectivas para quienes reciben una remuneración y son trabajadores formales es, según Tricio, el descuento por planilla, que permite derivar el ahorro directamente desde el sueldo.
En este sentido, el CEO de Patrimore, recomendó que ese monto se deposite en una alternativa separada, como la cuenta 2 de la AFP. "El ahorro debería ir a una cuenta separada, para que no exista ningún roce por parte de la persona”, sostuvo.
Ahora bien, el monto también importa. Ackermann recomendó definir objetivos específicos para reforzar el compromiso con el ahorro. “Si tú dices que esta plata es para la universidad de tu hijo o para las vacaciones de tus sueños, es más difícil que te la quieras gastar. Esa meta tiene un nombre, un sentido, y eso refuerza el compromiso”, explicó.
Recomendaciones de los expertos para no fallar en el intento
"El ahorro automático le gana al olvido, a la tentación, al 'cuando me sobre'", explicó Fernanda Vicente, CEO de Money Queen. Aun así, advirtió que es clave tener claridad sobre los ingresos, el costo de vida y las deudas antes de automatizar este proceso.
“Si ahorras y además tienes deudas caras, estás perdiendo plata. Mejor paga primero ese crédito y después ahorra ese monto”, enfatizó.
En esta línea, Vicente y Paz coincidieron en que uno de los errores más frecuentes de este mecanismo es establecer montos poco realistas, lo que lleva a recurrir al dinero acumulado en poco tiempo.
Otro desacierto es mantener los fondos en la misma cuenta corriente, donde podría desaparecer fácilmente. Por ello, ambas recomendaron utilizar una cuenta separada y monitorear periódicamente el progreso para mantener la motivación.
Respecto a los porcentajes, Tricio propuso comenzar con un 1% o 2% si nunca se ha ahorrado e ir aumentando de forma gradual hasta alcanzar el 10% o más, según el nivel de ingresos o responsabilidades familiares. Finalmente, Vicente sugirió ajustar el monto cada tres meses. "La situación cambia: suben tus ingresos, bajan tus gastos. Si sigues ahorrando lo mismo, estás perdiendo oportunidades”, cerró.
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