Warren Buffett, a sus 94 años, publicó su esperada carta anual a los accionistas de Berkshire Hathaway, donde reflexionó sobre la toma de decisiones, la educación y el rol del capitalismo en la economía de Estados Unidos.
El legendario inversor reconoció haber cometido fallas en sus decisiones, tanto en adquisiciones como en la selección de ejecutivos.
"Durante el periodo 2019-23, he usado las palabras 'error' o 'equivocación' 16 veces en mis cartas", escribió, destacando que pocas grandes empresas admiten sus equivocaciones. Advirtió que el peor error es no corregir a tiempo: "Charlie Munger llamaba a eso 'chuparse el dedo'. Los problemas no desaparecen con solo desearlo".
Buffett también criticó la falta de transparencia en muchas juntas directivas, donde "las palabras 'error' o 'equivocado' estaban prohibidas". Esta cultura corporativa, según él, genera autocomplacencia y dificulta la toma de decisiones acertadas.
La educación no define el éxito y la fortaleza del capitalismo
Este reconocido inversionista dejó claro que los títulos académicos no garantizan habilidades empresariales. "Nunca miro dónde estudió un candidato", afirmó, recordando ejemplos de exitosos empresarios sin formación universitaria, como su amigo Bill Gates.
También habló del caso de Ben Rosner, un empresario que dirigió un negocio para él y Charlie Munger, y que solo cursó hasta sexto básico.
"He observado que una gran parte del talento empresarial es innato, con la naturaleza superando a la formación", aseguró, destacando que la experiencia y la intuición pueden ser más determinantes que los estudios.
Buffett reafirmó su confianza en el modelo capitalista de EE.UU. y la importancia del ahorro e inversión para el crecimiento económico. "El capitalismo tiene fallas y abusos, pero también logra maravillas inigualables por otros sistemas económicos", sostuvo.
Destacó que el progreso de Estados Unidos en sus 235 años ha sido "excepcional" y que el país logró un desarrollo sin precedentes gracias a la acumulación de capital y su despliegue eficiente. "Si EE.UU. hubiera consumido todo lo que produció, habría estado estancado", reflexionó.
El legado de Buffett y el futuro de Berkshire
El empresario destacó que Berkshire Hathaway contribuyó significativamente al fisco estadounidense. "En 2024, pagamos US$26.800 millones en impuestos corporativos, un 5% del total de EE.UU.", afirmó. Enfatizó que esta cifra es el resultado de décadas de reinversión de utilidades en lugar de distribuir dividendos.
"Gracias, Tío Sam. Algún día, en Berkshire esperamos enviarte pagos aún mayores. Gástalos sabiamente y cuida de quienes, sin culpa propia, reciben las cartas más desfavorables de la vida", escribió, subrayando su visión sobre la responsabilidad del Estado en la equidad económica.
Con su retiro próximo, Buffett se mostró confiado en su sucesor, Greg Abel, asegurando que comparte la filosofía de Berkshire Hathaway y su compromiso con la transparencia. "Greg entiende que si empiezas a engañar a tus accionistas, pronto te estarás engañando a ti mismo", destacó.
Finalmente, reiteró su apuesta por la economía estadounidense y el poder de la inversión a largo plazo: "He dependido del éxito de las empresas estadounidenses durante toda mi vida y seguiré haciéndolo".