En Chile, el 45% de los hogares se percibe como saludable, con un equilibrio entre bienestar mental y físico. Sin embargo, el estudio Health de Kantar revela que el alto costo, la desconfianza y la disponibilidad dificultan el acceso a productos saludables.
“El estudio revela que mientras algunos toman decisiones conscientes y priorizan productos saludables, otros solo reaccionan cuando enfrentan problemas. Esta diversidad plantea un desafío para las marcas, que deben adaptar sus estrategias para conectar con cada uno de sus clientes”, aseguró Victoria Montecino, Advance Analytics Director de Kantar.
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Montecino agregó que es posible identificar tres perfiles de consumidores en relación con su enfoque hacia la salud. En primer lugar, los activos integran el bienestar como una prioridad en su estilo de vida y buscan productos premium y funcionales.
Los moderados, en cambio, desean un equilibrio entre precio y beneficios, priorizando alternativas accesibles sin comprometer del todo la calidad. Finalmente, los pasivos suelen adoptar hábitos saludables de manera ocasional, influenciados principalmente por promociones o descuentos, lo que los hace un grupo más difícil de fidelizar.
El 73% de los hogares mencionó el alto precio como el principal obstáculo para acceder a alimentos y bebidas envasadas saludables. Un 29% no confía en que estos productos sean realmente saludables y el 24% indica que son difíciles de encontrar en tiendas.
Confianza, transparencia y accesibilidad
A pesar de estas barreras, el 62% de los consumidores considera clave que fabricantes y retailers ofrezcan opciones saludables a precios justos, mientras que el 46,7% valora etiquetas claras y fáciles de entender.
“No se trata solo de ofrecer productos saludables, sino de construir confianza con los consumidores, garantizando transparencia en el etiquetado, stock y precios accesibles. Es crucial entender que cada segmento tiene necesidades y expectativas distintas”, enfatizó la ejecutiva.
El estudio también destacó que el bienestar impulsa las decisiones de compra. El 62% de los consumidores afirma sentirse bien o muy bien en términos de salud mental, mientras que el 56% lo hace respecto a su salud física y un 45% indica que se siente bien tanto mental como físicamente.
El autocuidado también ha ganado relevancia. Productos como el protector solar, utilizado por el 51% de los chilenos, y las cremas antiedad, con un 44% de usuarios, han pasado de ser un lujo a convertirse en parte esencial de la rutina de bienestar.
Las marcas tienen la oportunidad de liderar un cambio en el consumo saludable. La adaptación a las necesidades de los distintos segmentos de consumidores permitiría no solo fidelizar clientes, sino también consolidar su posición en un mercado cada vez más competitivo.