Durante la jornada de hoy, los mercados bursátiles mundiales registraron números rojos, provocados por el temor ante una posible recesión en Estados Unidos tras reportes sobre el mercado laboral estadounidense que sugieren una contracción económica inminente.
Las alarmas se encendieron tras una tasa de desempleo del 4.3%, notablemente más alta que el 4% esperado, con el número de desocupados aumentando en 352.000 personas y alcanzando los 7,2 millones. Esta situación ha incrementado la preocupación entre los inversores sobre la posibilidad una recesión inevitable en el mercado norteamericano.
Diversos analistas sugieren que la incertidumbre actual en los mercados se debe, en parte, a la demora de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en recortar las tasas de interés con el fin de estimular la actividad económica.
Este retraso ha generado preocupación entre los inversores, quienes temen que la reducción de los tipos de interés en septiembre por parte del organismo, llegue demasiado tarde para mitigar la situación crítica del mercado laboral.
Día negro en Wall Street
Los principales índices de la Bolsa de Nueva York experimentaron una caída significativa. El Nasdaq descendió un 4,7%, el S&P 500 bajó un 3,69% y el Dow Jones retrocedió un 2,97%. El índice de volatilidad CBOE, conocido como el "indicador de miedo" de Wall Street, alcanzó su nivel más alto desde el año 2020.
A esto se le sumó el aumento de la cotización del dólar, que en los primeros movimientos de esta semana llegó a experimentar peaks de $969. Finalmente, la divisa norteamericana cerró en $954,20, una variación de 0,34% respecto del viernes.
Aunque estos datos generan preocupación en el mercado, expertos indican que la situación podría mejorar con el paso del tiempo."Es importante resaltar que si bien las débiles cifras económicas de Estados Unidos y la incertidumbre en los mercados globales puede intensificar la volatilidad a corto plazo, los mercados bursátiles tienden a recuperarse a largo plazo", señaló Alejandro Brücher, cofundador de Holdo.
En esta línea, el ejecutivo detalló que "históricamente, las caídas en el mercado han sido seguidas por períodos de recuperación y crecimiento. Por lo tanto, aunque las caídas actuales puedan parecer alarmantes, es importante mantener una perspectiva a largo plazo y considerar que los mercados tienen la capacidad de reponerse con el tiempo".
Cifras que no se veían desde 1987
La turbulencia en los mercados también se extendió a Asia, donde el índice Nikkei del país nipón experimentó una caída del 12,4%, su mayor caída en un día desde octubre de 1987 y la segunda mayor de su historia, impulsada por la última subida de tipos del Banco de Japón (BoJ).
"Japón prestaba plata a costo cero, así que los inversionistas iban a endeudarse allá, sacaban los yenes y se los llevaban a otros mercados a invertir. Pero la fiesta no es eterna. Japón subió la tasa, así que ya no son préstamos a tasa cero y kaputt. Los inversionistas se vieron obligados a vender, por eso la presión a la baja en los mercados", comentó Jazmín Jorquera, gerenta de Operaciones de Buda, en su cuenta de LinkedIn.
En Corea del Sur, la bolsa se contrajo un 8,77%, mientras que el principal índice de Taiwán disminuyó un 8,35%. En el Sudeste Asiático, el índice de Kuala Lumpur fue el más afectado, desplomándose más de un 4,5%, mientras que los índices de Manila y Bangkok mostraron mayor resistencia con descensos alrededor del 2,5%.
En Europa, el Euro Stoxx, que agrupa a las mayores empresas por capitalización bursátil, retrocedió un 2,4%.
Respecto a nuestro país, la Bolsa de Santiago experimentó una fuerte caída al abrir la jornada y terminó cerrando en -3,43%, su peor jornada desde diciembre de 2021.